Por qué el dólar "blue" tendría que valer hoy más de $220

Por qué el dólar "blue" tendría que valer hoy más de $220

El salto del dólar "blue" de los últimos días volvió a poner al mercado cambiario en tensión. Sin embargo, la cotización actual de $195 es la misma de un año atrás, cuando se produjo otro pico y más de 50% de inflación. ¿Hay algún bien de la economía que cueste ahora lo mismo que un año atrás?

Horacio Alonso

Horacio Alonso

Desde hace varios días, todos los ojos de los operadores económicos y buena parte de la sociedad están puestos en el dólar “blue”. La cotización de este tipo de cambio volvió a ser el centro de las noticias. Como sucede tradicionalmente, esto se traslada en nerviosismo e incertidumbre en el mercado y en el Gobierno Nacional.

Sin embargo, si algo no se puede aducir es sorpresa. Después de varios meses de calma cambiaria,  comportamiento del dólar paralelo dentro de lo previsible.

Ayer cerró a $195, el mismo valor que en octubre del año pasado. ¿Hay algún bien en la economía que, sin congelamiento o cepo, mantenga el mismo precio de doce meses atrás? Difícil va a ser encontrarlo.

Lo que está sucediendo es un ajuste de su valor más acorde con la realidad, más teniendo en cuenta la inminencia de unas elecciones de gran trascendencia.

Si se tiene en cuenta que desde su anterior pico histórico, en octubre del 2020, la inflación acumuló una suba de más del 50%, el dato sorpresivo sería, en todo caso, el motivo por el que el blue no aumentó.

Si desde el punto de vista nominal mantiene el mismo nivel que hace un año, está claro que el valor relativo sufre un retraso marcado. La inflación refleja lo que aumentaron los precios, por lo que todos los bienes se encarecieron, en los últimos tiempos, medidos en “blue”.

 

Un ejemplo. Un año atrás, un 0km de los más accesibles rondaba los $950.000 unos 4.800 dólares “blue”, tomando la cotización de $195 de octubre pasado. El mismo modelo vale hoy, según la lista oficial, $1700.000. Al mismo precio del paralelo, representan 8.700 dólares billetes.

Es cierto que, un año atrás, esos $195 fueron producto de un pico alcista que después se acomodó. Tuvo que intervenir la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, con un una dura carta que apuntaba al Presidente Alberto Fernández, para que se tomaran medidas y se frenara esa estampida cambiaria. Por eso, ese valor, tal vez no sea representativo. Sin embargo, si se mide la evolución del “blue” durante este año, también se muestra que mantiene un retraso respecto al resto de la economía.

El último día de operaciones de 2020 su cotización fue de $165. Es decir, en los últimos nueve meses y medio, tuvo una suba de 18%. La inflación en el mismo período es de 37%. El tipo de cambio paralelo aumentó la mitad que el costo de vida. Incluso, en este lapso, los incrementos salariales acordados por paritarias fueron mayores a los del cambio ”negro”.

Si se hiciese una corrección del tipo de cambio en base a la inflación, el “blue” debería tener hoy un valor de unos $226.
De los $195 actuales hasta esos hipotéticos $226 hay margen para que su cotización siga subiendo, sólo para recuperar el retraso de los últimos meses, situación similar a la que se vive con el cambio oficial.

La continuidad de la suba dependerá de distintos factores que definirán la oferta y la demanda.

Esta semana MDZ publicó una nota en la que se contaba lo que sucedía en las “cuevas”Según los operadores del sector, en sus oficinas sobran dólares, especialmente las que están fuera de la zona más caliente de la City porteña.

Esto se debe a que hay más vendedores “hormiga” que compradores. Se trata de pequeños ahorristas que operan con bajos montos, según sus necesidades.

“Desde hace meses, el flujo que tenemos es de gente que viene a vender billetes. Son pequeñas cantidades. Cien o doscientos dólares. Algunos se estiran hasta quinientos. Lo hacen para pagar alguna deuda, generada por la larga cuarentena, o porque deben afrontar algún gasto imprevisto” aseguró a MDZ un dealer de una cueva del barrio porteño de Palermo.

Según explican los operadores, el fenómeno que se está produciendo es que, ante la crisis económica, muchas personas sufrieron una caída del poder adquisitivo y sus ingresos no alcanzan para cubrir sus gastos. En estos casos, salen a vender ahorros para no reducir su nivel de vida o porque ya no tienen más para ajustar.

“De cada diez personas que vienen, una es para comprar dólares y nueve para vender. Hubo días en que nos quedamos sin pesos. Es gente que se dolarizó, en algún momento, y ahora va vendiendo de a poco” dijo un “cuevero” de la zona norte del Gran Buenos Aires.

También, es cierto, hay vendedores de dólares que están comprando autos, construyendo una casa o haciendo refacciones.
En épocas normales, estos operadores se mueven con un flujo de ida y vuelta, lo que hace que al final del día tengan una caja equilibrada. Ahora, tienen que vender sus dólares excedentes a mayoristas para poder volver a mover la rueda.

Distinta es la situación en las “cuevas” del microcentro donde operan con clientes más grandes, como empresas. En estos casos, la demanda es más pareja y son los que impulsan la suba en la cotización. 

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