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Se avecinan problemas para las economías emergentes

Los países en desarrollo han reducido la velocidad de recuperación que tuvieron tras la crisis del 2008.

“Se acabó la fiesta de los mercados emergentes”. Así de contundente es la afirmación con la que Alejandro Rebossio comienza su columna de hoy en la sección Economía del diario El País de España, titulada Se acabó la fiesta de los emergentes.

La hipótesis se sostiene en la afirmación de que las economías de los países en desarrollo han reducido de velocidad tras la recuperación que vivieron luego de la crisis mundial de 2008/2009.

Rebossio sostiene que las economías de los países emergentes ya crecen a menor escala de lo previsto a principios de año, puesto que muchas de estas “han sufrido fuertes devaluaciones de sus divisas en los últimos tres meses y sus mercados de valores están cayendo con fuerza”.

“Menos crecimiento y más inflación no es precisamente la combinación ideal para unos países con unas clases medias aún en proceso de consolidación y en los que la pobreza todavía afecta a centenares de millones de personas”, sostiene el columnista, para quien, en Latinoamérica, “la principal economía y la que más capital extranjero ha atraído en lo que va de siglo, Brasil, ha visto cómo el dólar ha subido un 15% desde principios de año”, y a continuación señala que algo similar sucede en el caso argentino, en el que la actividad está condicionada por el mercado oficial.

“Lo que sucede es que los capitales especulativos están saliendo de los mercados emergentes y regresando a EEUU, en concreto a los bonos del Tesoro a 10 años, que han mejorado notablemente su rendimiento. ¿Motivo? La Reserva Federal lleva semanas dando señales de que acabará con su política de relajación monetaria —la llamada flexibilización cuantitativa— porque considera que la economía de EE UU está recuperándose y que se acerca la hora de retirar los estímulos. Incluso podría llegar a subir los tipos de interés a finales de año, con lo que se acabaría el dólar barato de los últimos cinco años”, indica el analista.

Y más adelante, respecto de nuestro país, señala: “Argentina desaceleró su crecimiento el año pasado hasta el 1,9%, según sus polémicas estadísticas gubernamentales, que los analistas privados recortan a la mitad. Para 2013, el mercado prevé una expansión del PIB oficial del 3,3%. Su desafío continúa siendo la inflación, que asciende al 23%, según las agencias provinciales de estadística”, aunque a continuación señala que más problemas tiene Venezuela, país que este año devaluó su moneda y sufre escasez de varios productos.

El movimiento de divisas hacia los mercados emergentes es explicado por el especialista, siguiendo al economista norteamericano Jan Kregel, del Levy Economics Institute de Bard College, porque “el periodo del dinero barato trajo capitales a los mercados emergentes, pero también condujo a una excesiva apreciación de sus monedas, como había ocurrido en Brasil, con el consiguiente perjuicio para la competitividad de su industria”.

La reacomodación económica del mundo parece así estar advirtiendo sobre una mala época para las economías emergentes, si estas no toman las medidas necesarias para retener las divisas.

Leé el artículo completo de Alejandro Rebossio haciendo clic aquí.