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La Reserva Federal mantuvo las tasa en 2 por ciento
La Reserva Federal estadounidense dejó sin cambios este martes su tasa rectora, en 2% ante la incertidumbre que continúa afectando a la economía estadounidense. En esta ocasión no hizo ya alusión a una disminución de los riesgos para el crecimiento, que había sido visto en el comunicado anterior como anunciador de eventuales alzas de tasas.
La Reserva Federal estadounidense dejó sin cambios este martes su tasa rectora, en 2% ante la incertidumbre que continúa afectando a la economía estadounidense.
La Fed subrayó que el riesgo de desaceleración del crecimiento se mantiene pero que al mismo tiempo la amenaza de inflación constituye una inquietud "significativa".
"Aunque los riesgos de desaceleración del crecimiento se mantienen, los riesgos de un alza de la inflación constituyen también una inquietud significativa en opinión del Comité", estimó el Comité de política monetaria de la Fed (FOMC), en un comunicado.
La Fed no hizo ya alusión a una disminución de los riesgos para el crecimiento, que había sido visto en el comunicado anterior como anunciador implícito de eventuales alzas de tasas.
El banco central subrayó también que "el mercado laboral se debilitó nuevamente", y que "considerables tensiones permanecen sobre los mercados financieros".
El banco central estadounidense hizo notar que la inflación ha estado "elevada" en los últimos tiempos, debido al aumento de los costos de la energía y de las materias primas, y que ciertos indicadores vinculados a las perspectivas de inflación también han sido "elevados".
"El comité espera que la inflación se modere este año y el año próximo", repitió la Fed, subrayando que las perspectivas en materia de inflación se mantenían "altamente inciertas". En la última reunión, se había referido a una incertidumbre "elevada".
La decisión, que no sorprendió a los analistas, fue tomada con sólo un voto en contra. Al igual que en julio, el presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, votó en contra explicando que hubiera preferido un aumento de las tasas.
La Fed señaló que la actividad económica había aumentado en el segundo trimestre, lo que explica "en parte un crecimiento del consumo de las familias y las exportaciones".
Sin embargo, el FOMC advirtió que "las condiciones restrictivas del crédito, el mantenimiento de la contracción en el sector de vivienda, y los precios elevados de la energía deberán pesar sobre el crecimiento en los próximos trimestres.
Por otra parte, el mercado de empleo se ha "debilitado nuevamente" y "tensiones considerables" se mantienen sobre los mercados financieros, hizo notar.
El banco central repitió así su inquietud sobre la salud de los mercados financieros, sacudidos nuevamente a comienzos de julio por los problemas de los organismos de refinanciamiento hipotecario Fannie Mae y Freddie Mac.
Para intentar aflojar la tensión, la Fed ya había hecho un gesto semejante la semana pasada, extendiendo y ampliando las facilidades de financiamiento que otorga a los bancos.
La Fed subrayó que el riesgo de desaceleración del crecimiento se mantiene pero que al mismo tiempo la amenaza de inflación constituye una inquietud "significativa".
"Aunque los riesgos de desaceleración del crecimiento se mantienen, los riesgos de un alza de la inflación constituyen también una inquietud significativa en opinión del Comité", estimó el Comité de política monetaria de la Fed (FOMC), en un comunicado.
La Fed no hizo ya alusión a una disminución de los riesgos para el crecimiento, que había sido visto en el comunicado anterior como anunciador implícito de eventuales alzas de tasas.
El banco central subrayó también que "el mercado laboral se debilitó nuevamente", y que "considerables tensiones permanecen sobre los mercados financieros".
El banco central estadounidense hizo notar que la inflación ha estado "elevada" en los últimos tiempos, debido al aumento de los costos de la energía y de las materias primas, y que ciertos indicadores vinculados a las perspectivas de inflación también han sido "elevados".
"El comité espera que la inflación se modere este año y el año próximo", repitió la Fed, subrayando que las perspectivas en materia de inflación se mantenían "altamente inciertas". En la última reunión, se había referido a una incertidumbre "elevada".
La decisión, que no sorprendió a los analistas, fue tomada con sólo un voto en contra. Al igual que en julio, el presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, votó en contra explicando que hubiera preferido un aumento de las tasas.
La Fed señaló que la actividad económica había aumentado en el segundo trimestre, lo que explica "en parte un crecimiento del consumo de las familias y las exportaciones".
Sin embargo, el FOMC advirtió que "las condiciones restrictivas del crédito, el mantenimiento de la contracción en el sector de vivienda, y los precios elevados de la energía deberán pesar sobre el crecimiento en los próximos trimestres.
Por otra parte, el mercado de empleo se ha "debilitado nuevamente" y "tensiones considerables" se mantienen sobre los mercados financieros, hizo notar.
El banco central repitió así su inquietud sobre la salud de los mercados financieros, sacudidos nuevamente a comienzos de julio por los problemas de los organismos de refinanciamiento hipotecario Fannie Mae y Freddie Mac.
Para intentar aflojar la tensión, la Fed ya había hecho un gesto semejante la semana pasada, extendiendo y ampliando las facilidades de financiamiento que otorga a los bancos.
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