Uno por uno, cómo fue cada debut de la Selección argentina en el Mundial
Argentina debuta hoy enfrentando a Argelia en el Mundial 2026, en lo que será su 19ª participación en el máximo torneo de selecciones.
La Selección argentina va por Argelia y buscará empezar con el pie derecho el Mundial 2026.
Generada con IALa Selección argentina enfrentará a Argelia esta noche en Kansas, partido que será su debut en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. La victoria lo dejará con un paso en la siguiente ronda, por eso será clave sumar contra el difícil equipo africano. Será el inicio de su 19° Mundial desde 1930.
En todas sus participaciones, siendo Argentina uno de los que más campeonatos ha jugado, tuvo distintos resultados en el debut, aunque esta vez buscará romper con un "maleficio" que lo persiguió en las otras dos ediciones a las que llegó como campeón: siempre perdió.
El accidentado debut de Argentina en Uruguay 1930
En medio de las turbulencias entre la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y el Comité Olímpico Internacional (COI), por la organización del campeonato, y la resistencia de los europeos a viajar a Sudamérica, Argentina tuvo su debut contra Francia el 15 de julio.
Afincado en la Barra de Santa Lucía, a unos pocos kilómetros de Montevideo, el combinado nacional llegó al Gran Parque Central del Club Nacional de Foot-ball para enfrentar a los galos, el rival a vencer en el grupo que compartía con Chile y México. Fueron trece los participantes de aquella primera edición y este grupo era el único conformado por cuatro equipos.
Con gol de Luis Monti a los 81 minutos de juego, Argentina concretó su victoria clave para ocupar el primer puesto del grupo y clasificar a las semifinales de un torneo en el que terminó como subcampeón. En aquel partido, equivocada mente, el árbitro brasileño Almeida Rego terminó el partido a los 84, generando la ira del público uruguayo que invadió el campo de juego, lo que terminó con el juez central yendo a los vestuarios a pedir a los jugadores de ambos equipos que volvieran al campo de juego para jugar los seis minutos restantes.
El equipo amateur que fue a jugar en Italia 1934
Entre 1930 y 1934 hubo un cambio trascendental para la historia del fútbol argentino: la creación de la Liga Argentina de Football (LAF), el primer torneo profesional. En paralelo, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) rechazaba esta organización y era esta la que estaba afiliada a la FIFA, pro lo que los jugadores de los principales equipos no podían integrar el equipo que jugaría el Mundial de 1934.
En ese contexto, la AFA envió un plantel compuesto por jugadores del Interior y equipos amateurs y uno de Tigre, que en ese momento disputaba la Segunda División de la LAF con las reservas de los equipos de Primera.
Entre otras cosas impensadas que ocurrieron con aquel plantel, el equipo tenía como capitán a Alfredo Devicenzi de Estudiantil Porteño, pero fue apartado luego de abandonar la concentración para visitar a unos familiares de Florencia y su lugar lo ocupó José Nehin de Desamparados de San Juan. También se destaca que el entrenador fue Filippo Pascucci, el único entrenador extranjero en la historia de la Selección, quien nunca volvió a la Argentina tras concluir el campeonato.
En cuanto al debut del torneo que jugarían a eliminación directa 16 selecciones, Argentina tuvo que enfrentar a Suecia, debutante en mundiales. La Albiceleste dio el primer golpe con un gol de Ernesto Belis de Defensores de Belgrano a los 4 minutos, aunque rápidamente lo empató Sven Jonasson. En el inicio del segundo tiempo, Alberto Galateo de Unión de Santa Fe puso el 2 a 1. Más tarde, Héctor Freschi, arquero de Sarmiento de Resistencia, tuvo dos errores que sentenciaron el partido y fueron aprovechados por los delanteros suecos Jonasson y Knut Kroon, cerrando el 3 a 2 y la eliminación argentina.
El campeón sin Mundial estrenó de amarillo en “El Desastre de Suecia”
Luego de las disputas que terminaron con el rechazo argentino a participar de los mundiales de 1938, 1950 y 1954, la Selección llegaba con aires de ser “el mejor del mundo” aunque no había probado su suerte en torneos fuera de Sudamérica. El sorteo arrojó que debía enfrentar a Alemania Occidental, Irlanda del Norte y Checoslovaquia, en ese orden, por lo que en el debut debía enfrentar al campeón del mundo de verdad.
Como Argentina llegó a Suecia con un solo juego de camisetas y Alemania Occidental hizo lo propio, tuvo que pedir prestada la camiseta del IFK Malmö, un equipo menor de la ciudad donde se disputaría el partido. Entonces, de amarillo, dio sus primeros pasos en el campeonato con un sorpresivo y tempranero gol de Oreste Omar Corbatta.
Treinta minutos más tarde de dicho tanto, Helmut Rahn metió el primer gol alemán, para que ocho minutos más tarde de vuelta el marcador Uwe Seeler. A los 79’, Rahn sentenció el marcador y obligó a Argentina a jugarse todo contra Irlanda del Norte y Checoslovaquia para clasificar a los cuartos de final. Contra los británicos ganó cómodamente 3 a 1 y llegó con chances a enfrentar a Checoslovaquia, pero perdió 6 a 0 y le puso nombre y apellido a la aventura de los campeones sin Mundial: “El Desastre de Suecia”.
El Mundial de 1962 en la crisis del “fútbol espectáculo”
Después de lo ocurrido en Suecia, el público argentino se encegueció con el fútbol y mostró un profundo rechazo a los jugadores, por lo que los clubes apelaron a traer figuras extranjeras, dando lugar a lo que se llamó “fútbol espectáculo”. Así, en ese contexto, Juan Carlos “El Toto” Lorenzo armó un equipo al que la gente elegía ignorar, a pesar de tener grandes figuras.
Para el debut en el grupo que compartía con Bulgaria, Inglaterra y Hungría, Argentina debía enfrentar a los balcánicos en el estadio de Rancagua. El equipo reunía grandes jugadores como Antonio Roma, Silvio Marzolini y José Sanfilippo y pudo vencer a Bulgaria por 1 a 0 con gol de Héctor Facundo a los cuatro minutos de juego.
A pesar de esa victoria, la derrota con Inglaterra por 3 a 1 y el empate con Hungría, Argentina no pudo disputar los cuartos de final del Mundial de Chile, pero sentó las bases para dejar atrás el fracaso en Suecia y mirar al futuro con ansias de dar el gran salto.
Inglaterra 1966: la segunda oportunidad de Lorenzo
Con la amargura de Chile todavía presenta, el fútbol argentino dejó atrás el experimento del “fútbol espectáculo” y se dispuso a mirar el Mundial 1966 con un objetivo claro: romper con el maleficio de la primera rueda. Para eso se constituyó un equipo fuerte que llegó a Inglaterra con posibilidades concretas de pelear por algo más. El grupo lo compartió con Alemania Occidental, España y Suiza.
El debut fue el 13 de julio en el mítico Villa Park de Birmingham con una victoria por 2 a 1 sobre España. Los goles argentinos fueron de Luis Artime a los 65’ y 79’, con un empate momentáneo cuando José Martínez “Pirri” Sánchez convirtió el gol español a los 71’. Luego de eso, fue empate con Alemania Occidental en cero y victoria 2 a 0 con Suiza. En cuartos de final, en un partido peleado, Argentina perdió con Inglaterra por 1 a 0 en el Wembley Stadium de Londres.
El último Mundial del desorden
Tras no clasificar al Mundial 1970 y con diez entrenadores desde 1966, Argentina llegó a los tumbos al Mundial 1974 en Alemania Occidental bajo la conducción de Vladislao Cap. El equipo estaba lleno de figuras, pero, evidentemente, no funcionaba. En la previa del Mundial habían sido goleados por Países Bajos y llegó la hora del debut el 15 de julio. Enfrente Polonia. Esperaban después Italia y Haití.
En aquel partido, donde Argentina llegaba como favorita, a los ocho minutos de juego ya se perdía 2 a 0. Goles de Grzegorz Lato y Adrzej Szarmach a los 7’ y 8’ respectivamente. Ramón Heredia descontó a los 60’, pero Lato repitió dos minutos más tarde. Cerró Carlos Babington a los 66’ para el 3-2 final. Milagrosamente, tras empatar con Italia y golear a Haití, Argentina se vio beneficiada por una inesperada victoria polaca con los Azzurri. En la segunda fase fue 4-0 abajo con Países Bajos, 2-1 abajo con Brasil y empate en 1 con Alemania Oriental. Quedaba pensar en Argentina ’78.
25 millones de argentinos debutando de local
Entre toda la fiesta del Mundial 1978 que significó para el país y la violencia política, la Selección gozaba de orden bajo la conducción de César Luis Menotti, director técnico que había llegado tras el desastre de 1974. El objetivo primordial del entrenador era claro: encontrar orden puertas adentro escapando del bullicio exterior. Al mismo tiempo, por primera vez, jugaría un rol primordial la presión del ser local.
Un plantel de excelencia con jugadores del ámbito local y solo uno jugando en el extranjero, Mario Alberto Kempes de Valencia, llegó el 2 de junio al Estadio Monumental de River Plate. El objetivo era claro: sumar tres puntos. A los 10 minutos de juego parecía derrumbarse todo lo planeado cuando Károly Csápo aprovechó el rebote que dio Ubaldo Matildo Fillol y puso el 1 a 0. Afortunadamente, Leopoldo Jacinto Luque hizo lo propio cinco minutos más tarde y empató. Ricardo Bertoni, a los 83’, llegó por la derecha para cortar un rechazo de la defensa húngara y poner el 2 a 1 final.
Finalmente, Argentina clasificó en segundo lugar del grupo tras vencer a Francia y perder con Italia. En la segunda rueda venció a Polonia, empató con Brasil y vapuleó a Perú, para luego tener su noche monumental el 25 de junio y vencer en el alargue por 3 a 1 a los Países Bajos.
El primero del maleficio de Argentina campeón
A pesar del éxito deportivo de 1978, Argentina llegaba golpeada al Mundial 1982 con la Guerra de Malvinas todavía activa. El 13 de junio jugaba no solo su debut sino su primer partido inaugural de un Mundial de fútbol. El plantel, en resumidas palabras, no era ni más ni menos que el campeón más Diego Maradona y Ramón Díaz. La sensación era que iba a ser un paseo.
El debut estuvo muy lejos de lo que se esperaba. Erwin Vandenbergh metió el solitario gol del partido a los 62’, cerrando un partido que a Argentina le costó mucho más de lo que se esperaba. A pesar de eso consiguió clasificar a la segunda rueda, pero Italia y Brasil lo dejaron afuera, dejando un legado de frustración que terminó con la salida de Menotti de la Selección, a pesar de los fundamentos clave que dio para las bases del combinado nacional.
El debut mundialista de Bilardo
Sobre el final de la eliminatoria, Argentina clasificó. Desde la llegada de Carlos Salvador Bilardo que el equipo no se encontraba y se sumaban malos resultados y frustraciones, pero al final se clasificó con un gol sobre la hora contra Perú. El sorteo ayudó bastante y enfrente estaba Corea del Sur. De este lado, con la Albiceleste, estaba un Diego Maradona más maduro que en 1982 y que estaba jugando en su mejor nivel, dentro de lo superlativo que ya era.
Los surcoreanos centraron su juego en la violencia, principalmente contra Maradona, pero Argentina se las rebuscó con buen juego y control de la cancha, algo que Bilardo no había logrado combinar en sus años de conducción de la Selección argentina. Jorge Valdano convirtió por duplicado a los 6’ y a los 46’, mientras que Oscar Ruggeri había metido el segundo a los 18’. Por el lado de Corea del Sur convirtió Park-Chang-sun a los 73’. Entre críticas, Argentina se las rebuscó y, tras eliminar a Uruguay en octavos de final por 1 a 0, consiguió jugar sus mejores partidos durante todo ese ciclo y ganó cada rueda con un excelente nivel, consiguiendo el segundo título.
Impensado pero real: Argentina volvió a perder como campeón
Luego del éxito en México 1986, el equipo de Bilardo volvió a desencontrarse y sumó, en los meses previos al Mundial de 1990, una lista de lesionados que complicaron aún más las cosas. El debut sería nuevamente en el partido inaugural, pero está vez contra un rival menor que en 1982: Camerún.
En Camerún no se destacaban grandes nombres y parecía que Argentina se lo llevaría puesto con su calidad sumada a la velocidad de Claudio Paul Caniggia, pero los Leones Africanos tenían un sistema muy similar al surcoreano que limitó la capacidad de juego de Argentina. En el Giuseppe Meazza, con todo a favor, Argentina perdió 1 a 0 con gol de François Omam-Biyik. Luego, jugando mal, pero consiguiendo resultados, Argentina llegó a la final contra Alemania Occidental y terminó perdiendo 1 a 0.
Las últimas funciones de Diego Maradona
Argentina llegó mediante el repechaje al Mundial 1994, pero con un plantel plagado de estrellas y con Diego Maradona sediento de gloria. Venía de ganar dos Copa América consecutivas, la Confederaciones y la Artemio Franchi, todo parecía indicar que el equipo de Alfio Basile era un gran candidato, idea que se frustró después de la segunda fecha.
Volviendo al debut, enfrente estaba la debutante Grecia. Un equipo débil que solo había jugado una Eurocopa en su historia y hacía más de diez años. Argentina cumplió. A los 2’ ya ganaba con gol de Gabriel Batistuta, quien repitió a los 44’ y a los 89’. A los 60’, Maradona hizo un golazo desde afuera del área que quedó grabado en la memoria colectiva. Luego de eso llegó la victoria sobre Nigeria, el doping positivo de Maradona y luego las derrotas con Bulgaria y Rumania.
A puertas cerradas pero con la ilusión de un gran equipo
La Selección argentina llegó al Mundial 1998 peleado con la prensa y Daniel Passarella ordenó que no hubiera contacto. Críticas por doquier, pero Argentina jugaba bien y tenía un gran plantel, con muchas figuras jóvenes que jugaban su primer Mundial. El grupo parecía accesible con tres selecciones debutantes: Jamaica, Japón y Croacia.
Argentina jugaba su primer partido con Japón. Un equipo completamente desconocido, no como ahora donde siempre tienen varios jugadores de ligas top de Europa. El resultado fue más escueto de lo esperado con un gol de Gabriel Batistuta a los 28’. Después de eso cosechó una goleada contra Jamaica y otra victoria ajustada contra Croacia. La ilusión se renovó, a pesar de las dudas que dejó la fase de grupos, con la histórica clasificación por penales contra Inglaterra, pero la expulsión de Ariel Ortega y un golazo de Denis Bergkamp sobre la hora terminó con la participación nacional.
La profecía de la frustración
Para 2002 Argentina llegó con una idea renovada de la mano de Marcelo Bielsa. Un plantel excepcional revalidado en una eliminatoria en la que solo perdió un partido contra Brasil de visitante y cosechó 43 puntos. Buen fútbol en la cancha, la necesidad de lograr algo positivo entre tanta negatividad que vivía la Argentina y la publicidad de Quilmes eran el contexto que llevaba a la gente a poner toda su ilusión en las madrugadas de aquel invierno.
El grupo era imposible realmente, con cuatro equipos que podían ser, tranquilamente, clasificados a octavos de final. El debut fue contra Nigeria y solo se le ganó por 1 a 0 luego de que Batistuta conectara un cabezazo a un centro pasado. Nada más. Nada destacable y el candidato a campeón llegaba con mil dudas al segundo partido. Después se perdió con Inglaterra 1 a 0, empate con Suecia 1 a 1 y eliminación. El gran candidato estaba afuera.
La renovación de la ilusión
A pesar de lo ocurrido en 2002, Argentina siguió jugando bien pero sin conseguir títulos, pero con jugar bien alcanzaba para ilusionarse. En Alemania 2006 se renovó la oportunidad de cortar con la sequía y dejar atrás las derrotas con Brasil en la Copa América 2004 y la Copa Confederaciones 2005. La ausencia de Javier Zanetti llamaba la atención, pero la convocatoria de un joven rosarino llamado Lionel Messi se llevaba todas las luces.
Messi no debutó aquel día sino que debió esperar a la segunda fecha, pero sí fue el debut mundialista de Javier Saviola, quien junto con Hernán Crespo consiguieron el 2 a 0 parcial sobre Costa de Marfil, que descontó con gol de Didier Drogba. Aquel equipo avanzó sin problemas goleando a Serbia y Montenegro y empatando con Países Bajos. Después sufrió pero venció a México y luego, cuando todo parecía dado para volver a las semifinales, Alemania empató, llevó el partido a los penales y eliminó a la Albiceleste.
Maradona y Messi juntos: enfrente Nigeria
En 2010 se jugó el primer y único, hasta ahora, Mundial en África. Allí, luego de una eliminatoria muy sufrida, Diego Maradona dirigía al equipo y contaba con una colección de jugadores de primer nivel, pero no lo lucía en la cancha. Malos resultados y un juego que convencía eran la principal preocupación. Después de muchos años Argentina no llegaba como candidato.
El debut fue contra Nigeria y fue un golazo de cabeza de Gabriel Heinze el que quebró el marcador. La cita terminó 1 a 0 y los de Maradona consiguieron dos victorias más en el grupo contra Corea del Sur y Grecia. Después un 3 a 1 contra México ilusionó a todos, pero en solo unos pocos minutos contra Alemania se terminaron las posibilidades y el partido de cuartos de final terminó 4 a 0.
Argentina debuta en Brasil 2014
Obviamente que la posibilidad de dar la vuelta olímpica en Brasil era una obsesión para muchos, pero Argentina no llegaba en un gran nivel. El debut fue mucho menos que prometedor. Aquel partido sería con Bosnia y Herzegovina, una joven nación debutante surgida de Yugoslavia y con un tétrico pasado reciente. Para ellos ese partido era una final.
Argentina llegó tranquilo, sabiéndose superior que los bosnios. Tan solo tres minutos bastaron para que Argentina se adelante, pero con gol de Sead Kolašinac en contra. El trámite, luego de eso, se esperaba que fuera una goleada, pero no sucedió y se complicó hasta que Messi metió un golazo a los 65’. Descontó Vedad Ibiševi a los 85’. Argentina ganó sus otros dos partidos del grupo, avanzó a los tumbos hasta la final y, cuando jugó su mejor partido en el campeonato, terminó perdiendo 1 a 0 contra Alemania y fue subcampeón después de 24 años.
Sampaoli, los conflictos y el debut menos pensado
El de 2018 fue, quizá, el único Mundial que no ilusionaba a nadie con el campeonato. A pesar de tener grandes jugadores, el desorden institucional de la AFA, Jorge Sampaoli como entrenador y las figuras afuera del plantel desmotivaban a los hinchas. El entrenador nacido en Casilda no era la el gran hombre que habían pintado y era el foco de las críticas, pero el sorteo lo había acomodado para sacar pecho frente a Islandia.
El conjunto nórdico era la cenicienta del campeonato. Llegó con lo justo y, aunque había hecho una gran Eurocopa en 2016, no parecía ser un “cuco”. Para esa Selección todo era posible. Argentina empezó ganando con gol de Sergio Agüero a los 19’, pero rápidamente empató Islandia con gol de Alfred Finnbogason. Messi tuvo un penal y se lo atajaron. Desazón absoluta y en la segunda fecha Argentina perdió con Croacia por 3 a 0 para luego obtener una milagrosa clasificación ante Nigeria. En octavos, Francia se despachó y ganó 4 a 3 en un partido excepcional.
La Scaloneta que llegó con aires de campeón
Aunque nadie en el plantel osaba decir que eran candidatos, el equipo de Lionel Scaloni llegó a Qatar 2022 con una Copa América y la Finalissima encima, además de un plantel joven y renovado que parecía ser el gran elegido para terminar con la malaria mundialista. Nadie se animaba a decirlo, pero nadie dudaba.
El primer partido contra Arabia Saudita se presentaba como un trámite. En el primer tiempo, Argentina fue avasallador y aplastó a los saudíes en el juego, pero el marcador solo contaba un gol de Messi a los 10 minutos. En el segundo tiempo, inesperadamente para todo el mundo, Saleh Al-Shehri y Salem Al-Dawsari pusieron el 2-1 definitivo. Después de eso Argentina no perdió más, venció por penales a Países Bajos y a Francia en una final electrizante y consiguió su tercer título mundial.
Resumen estadístico de Argentina en el debut
La Selección argentina llega al partido con Argelia con el aprendizaje de no subestimar como lo hizo con Arabia Saudita, pero también con el fantasma de lo ocurrido con Bélgica en 1982 y Camerún en 1990, esperando que no se repita en este Mundial 2026.
En total, en los 18 debuts de Argentina en los mundiales, obtuvo 11 victorias, un empate y 6 derrotas. En cuanto a los goles convertidos, hizo 27 en sus debuts y recibió 19. Solo en seis partidos terminó con la vaya invicta y su peor derrota fue 3 a 1 contra Alemania Occidental en 1958, mientras que la victoria más abultada fue por 4 a 0 contra Grecia en Estados Unidos 1994.

