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Los mundiales que no fueron: la leyenda de 1942 y la última cancelación

La Segunda Guerra Mundial impidió que se realicen los mundiales de 1942 y 1946, pero uno de ellos terminó siendo una leyenda a partir de un documental.

Las copas mundiales de 1942 y 1946 fueron suspendidas por la Segunda Guerra Mundial.

Las copas mundiales de 1942 y 1946 fueron suspendidas por la Segunda Guerra Mundial.

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Luego del éxito que significó la llegada de los mundiales con la edición de 1930 en Uruguay y sus secuelas de 1934 en Italia y 1938 en Francia, el mundo se detuvo por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Este conflicto, que se desarrolló principalmente en Europa, obligó a suspender la competencia que recién volvería para 1950 en Brasil.

La invasión alemana a Polonia no fue el primer acto político de Europa que perjudicó a un Mundial. Ya en 1938, por la Anschluss —anexión alemana de Austria—, el conjunto alpino, ya clasificado, tuvo que dejar su plaza y la competencia se realizó solo entre quince equipos en lugar de los 16 que estaba planeado y Suecia pasó automáticamente a cuartos de final. Hasta ese entonces, lo que parecía un fuerte movida política, como los Acuerdos de Múnich, evitaba un conflicto aún más grande, o eso creían desde la Sociedad de las Naciones.

El 2 de septiembre de 1939, Alemania fingió un ataque polaco —con quienes se disputaba la zona de Danzig— para justificar la invasión. El mundo, entonces, entró en el período más sangriento de su historia, en el que murieron entre 75 y 80 millones de personas en menos de seis años. Aunque la Segunda Guerra Mundial tuvo enfrentamientos en todos los continentes, tuvo a casi toda Europa involucrada y, siendo este el centro del deporte mundial, se suspendieron distintos torneos deportivos, entre ellos los Juegos Olímpicos y el Mundial de fútbol.

Los mundiales cancelados y la Segunda Guerra Mundial

Según el sistema de "un Mundial cada cuatro años", luego de Francia se debía jugar un nuevo campeonato en 1942. Este se estimaba que se realizaría en la Argentina, deuda pendiente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) que había llevado al boicot sudamericano de 1938. Los planes de Alemania fueron contra los de la FIFA y el Mundial se suspendió, como también ocurrió con el de 1946.

Una vez terminada la guerra, el fútbol internacional volvió a Europa con el torneo olímpico de 1948 que obtuvo Suecia en Londres, para luego volver a organizarse un Mundial en 1950. Este se realizó en Brasil y es recordado por el Maracanazo de Uruguay que venció al local por 2 a 1 en el último partido de la Fase Final. Aquel año, por el conflicto entre Argentina y la FIFA, sumado al enfrentamiento entre Juan Domingo Perón y Getulio Vargas, la albiceleste no volvió a participar.

El Mundial de 1942 y la leyenda de la Patagonia

Volviendo a aquellos dos mundiales olvidados, el de 1942 guarda una gran leyenda que se difundió por internet a raíz de la película il Mundial dimenticato, el cual recrea un supuesto documental realizado con imágenes de una cámara hallada junto a un esqueleto humano en un yacimiento fósil de dinosaurios en la Patagonia. En el material supuestamente rescatado de las profundidades de la Argentina tiene en sus cintas el secreto de qué pasó con aquel Mundial de 1942.

Este documental cuenta un supuesto torneo realizado por seleccionados de Alemania, Argentina, Polonia, Francia, España, Paraguay, Inglaterra y Mapuches, conformados por obreros, ingenieros, sacerdotes, veteranos de guerra e intelectuales afincados en la Patagonia argentina permanente u ocasionalmente. El mitológico torneo, finalmente, se definió con la victoria de los mapuches por sobre los alemanes nazis que conformaban el combinado teutón.

La cancelación del Mundial de 1946

En el caso del Mundial de 1946, no hubo ningún falso documental. El torneo también fue cancelado por el contexto en el que se estaba desarrollando. Aunque la guerra ya había terminado, los costos de la organización hubieran sido altísimos para cualquier país, como así también los traslados de cada uno de los equipos, algo que siguió pesando cuatro años después cuando India, Turquía, Escocia, Portugal y Francia desistieron de viajar a Brasil.

La decisión de la cancelación de 1946 se tomó el 1 de julio de ese año, cuando en el Congreso de Luxemburgo se presentó que a esa altura del año ningún país había mostrado el deseo de ser anfitrión. Al mismo tiempo, se eligieron allí mismo las sedes de 1950 para Brasil y 1954 para Suiza, garantizando que el torneo continuaría realizándose tras la suspensión por la Segunda Guerra Mundial y se definió que el trofeo que se otorgaba a los campeones llevaría el nombre de Jules Rimet para homenajear los 25 años de su presidencia y los esfuerzos por mantener viva a la FIFA en aquella época oscura.