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¿Todo mal? La charla de Julián Álvarez con Simeone que no cayó nada bien en el entorno del jugador

El delantero buscó respaldo para definir su futuro, pero la postura que encontró generó una fuerte disconformidad entre quienes lo acompañan.


El futuro de Julián Álvarez en Atlético de Madrid sumó un nuevo capítulo después de una conversación privada con Diego Simeone. El delantero argentino intentó encontrar en el entrenador una vía para facilitar su salida rumbo al Barcelona, pero la respuesta que recibió terminó provocando malestar entre las personas que lo rodean.

La expectativa del entorno de la Araña estaba relacionada con la influencia que tiene Simeone dentro de la estructura del club. Por ese motivo, consideraban que una intervención del técnico podía ayudar a acercar posiciones con la dirigencia y abrir una alternativa para resolver el conflicto.

La charla se desarrolló en buenos términos y Álvarez expuso los motivos por los que pretende cambiar de aires. El delantero le explicó su deseo de jugar en Barcelona y le pidió colaboración para intentar modificar la postura que mantiene el Atlético de Madrid respecto de una posible transferencia.

Por qué el entorno de Julián Álvarez esperaba la ayuda de Simeone

La respuesta del entrenador, sin embargo, no fue la que esperaba el futbolista. Según la información publicada por el medio deportivo Tribuna, Simeone optó por mantenerse al margen de la negociación y dejó en claro que la determinación sobre una eventual salida corresponde a los dirigentes.

Julián Álvarez recurrió a Simeone para salir del Atlético.

El Cholo tampoco cerró la puerta al acompañamiento deportivo del delantero. Su posición es que puede seguir ayudándolo dentro del plantel y contribuir a su crecimiento como futbolista, pero no intervenir en una decisión que considera propia de la conducción del club.

Ese planteo generó malestar en el entorno de Julián. La expectativa era que el peso de Simeone pudiera servir para destrabar una situación que lleva semanas en el centro de la escena y que tiene al Barcelona como principal interesado.

Atlético de Madrid mantiene su postura

La dirigencia rojiblanca, mientras tanto, continúa sin contemplar una negociación por el delantero. El club considera a Álvarez una pieza importante de su proyecto y pretende mantenerlo en la plantilla, pese al deseo expresado públicamente por el argentino de buscar otro destino. El conflicto se profundizó desde que el propio jugador manifestó su intención de marcharse. El 22 de junio, después del partido de Argentina ante Austria en el Mundial, sostuvo que "lo mejor para ambas partes es una transferencia" y reconoció que quería "cumplir su sueño".

Barcelona aparece como el destino que más interesa al atacante. Sin embargo, el Atlético se mantiene firme en su posición y recuerda que el vínculo del argentino se extiende hasta 2030, con una cláusula de rescisión fijada en 500 millones de euros.

La novela de Julián Álvarez sigue sumando capítulos.

La disputa entre las partes también tuvo repercusiones institucionales. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) abrió un procedimiento disciplinario extraordinario contra Barcelona por los contactos que el club habría mantenido con el entorno del futbolista mientras Álvarez tenía contrato vigente con el Atlético.

Julián volvió al trabajo y espera una definición

En medio de la incertidumbre, el delantero retomó este miércoles la actividad con el Atlético de Madrid. Después de realizar una sesión individual el martes, Álvarez se entrenó junto al resto del primer equipo en la Ciudad Deportiva de Majadahonda bajo las órdenes de Simeone. El argentino había regresado a Madrid después de su participación en el Mundial y completó previamente las pruebas médicas y de esfuerzo. Su reincorporación fue progresiva, tal como había establecido el cuerpo técnico para los futbolistas que se sumaron más tarde a la pretemporada.

Así, mientras continúa la disputa por su futuro, Julián mantiene la rutina junto a sus compañeros y queda a la espera de que Atlético y Barcelona puedan encontrar una salida antes del cierre del mercado de pases, previsto para fines de agosto.

Desde su llegada al conjunto madrileño, la Araña disputó 106 partidos, convirtió 49 goles y dio 18 asistencias. Pese a esos registros, todavía no logró conquistar títulos con la camiseta del Atlético de Madrid.

Por ahora, la conversación con Simeone no modificó el escenario. El entrenador decidió no intervenir en la postura de la dirigencia y Julián Álvarez deberá esperar para saber si finalmente podrá cumplir su objetivo de convertirse en jugador del Barcelona.