Renault y su adiós a la Fórmula 1: siete momentos que marcaron su legado
El cierre de la era Renault en la Máxima dejó casi cinco décadas de historia, títulos y decisiones que marcaron a la categoría.
Renault y su adiós a la Fórmula 1.
ShutterstockEl Gran Premio de Abu Dhabi 2025 selló el final de la presencia de Renault en la Fórmula 1 como proveedor de motores. Sin homenajes ni anuncios formales, la marca francesa concluyó una etapa iniciada en la década del 70, al tiempo que avanzó en la reconversión de su histórica base técnica de Viry-Chatillon.
A lo largo de casi cinco décadas, Renault fue protagonista central de la máxima categoría del automovilismo. Sus números reflejan esa influencia: 771 grandes premios disputados, 213 poles, 465 podios, 169 victorias y 23 campeonatos mundiales entre títulos de pilotos y constructores.
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El cierre definitivo invita a repasar una serie de momentos que explican el impacto de Renault en la Fórmula 1. Estos siete episodios resumen una trayectoria atravesada por la innovación tecnológica, el dominio deportivo y decisiones que dejaron huella.
1977: el desafiante debut de Renault en la Fórmula 1
Renault irrumpió en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Gran Bretaña de 1977 con el RS01, el primer monoplaza turboalimentado de la historia. La apuesta resultó tan revolucionaria como problemática y le valió el apodo de “tetera amarilla” debido a sus reiteradas fallas mecánicas.
Aunque los abandonos fueron frecuentes en las primeras temporadas, el concepto terminó por imponerse y abrió el camino hacia una nueva era técnica dentro de la categoría.
1992: el primer título mundial y el inicio de la hegemonía
La asociación con Williams llevó a Renault a conquistar su primer campeonato de pilotos en 1992. Nigel Mansell dominó la temporada de manera contundente y aseguró el título varias fechas antes del cierre del calendario.
Ese éxito marcó el comienzo de un ciclo de supremacía, con los motores Renault convertidos en la referencia indiscutida del paddock durante la década.
1996: dominio absoluto en el GP de Francia
El Gran Premio de Francia de 1996 representó uno de los picos más altos del poderío de Renault. Los autos equipados con sus motores ocuparon las primeras cuatro posiciones, con Williams liderando y Benetton completando el dominio.
Ese año, la escudería británica ganó 12 de las 16 carreras y Damon Hill se consagró campeón del mundo, confirmando la superioridad técnica del fabricante francés.
2006: Alonso frena a Schumacher en una definición histórica
La temporada 2006 quedó marcada por el intenso duelo entre Fernando Alonso y Michael Schumacher. A pesar de una merma de rendimiento en la segunda mitad del año, Renault logró llegar a la definición en igualdad de condiciones con Ferrari.
La rotura del motor del alemán en Suzuka inclinó la balanza y permitió que Alonso asegurara el título en Brasil. Renault también se quedó con el campeonato de constructores por un margen mínimo.
2008: victoria de Alonso y el "Crashgate" que cambió todo
El Gran Premio de Singapur 2008 significó una victoria inesperada para Renault, pero también el inicio de uno de los mayores escándalos de la Fórmula 1. La maniobra deliberada que provocó la salida del auto de seguridad quedó expuesta un año más tarde.
El denominado “Crashgate” deterioró gravemente la imagen del equipo y aceleró la retirada de Renault como estructura oficial.
2010-2013: Red Bull y el último gran ciclo ganador
La alianza con Red Bull permitió a Renault sumar sus últimos títulos mundiales. Con Sebastian Vettel, el equipo austríaco logró cuatro campeonatos consecutivos y dominó una era marcada por la eficiencia aerodinámica y la fiabilidad mecánica.
Durante ese período, los autos con motores Renault consiguieron 44 victorias y consolidaron el último gran capítulo de éxito del fabricante en la F1.
En 2021, Renault redefinió su presencia en la Fórmula 1 y pasó a competir bajo la denominación Alpine, la marca deportiva del grupo francés, quedando como el único equipo impulsado por sus propios motores. Esa transición marcó el inicio de una etapa de reconstrucción que combinó ambición deportiva y resultados irregulares en pista.
En ese contexto, y poco antes de que el entonces CEO de Alpine, Laurent Rossi, presentara el ambicioso plan de “100 carreras” para alcanzar la cima de la categoría —objetivo que quedó lejos de cumplirse—, llegó uno de los últimos grandes festejos.
Esteban Ocon conquistó un inolvidable Gran Premio de Hungría tras capitalizar el caos en la largada y sostener el liderazgo con solidez, apoyado por la férrea defensa de Fernando Alonso frente a un Lewis Hamilton en plena remontada. Aquella victoria contrastó con el desenlace de 2025, cuando Alpine cerró el campeonato de constructores en el último puesto.
2025: un adiós sin ceremonias
La decisión de abandonar el desarrollo de motores propios y pasar a utilizar unidades Mercedes desde 2026 puso punto final a la historia. Pese a la resistencia interna en Viry-Chatillon, la conducción del grupo optó por cerrar una etapa de casi medio siglo.
De esta manera, Renault se despidió de la Fórmula 1 sin actos oficiales, pero con un legado que permanecerá intacto: fue pionero, campeón y protagonista de grandes e icónicos momentos dentro de la categoría reina del automovilismo.



