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Papelón de Cristiano Ronaldo: enfureció con sus compañeros, lo sacaron y remontaron el partido sin él

Cristiano Ronaldo cargó de culpas a los jugadores del Al Nassr, que minutos después dieron vuelta un 0-2 mientras el portugués miraba con furia desde el banco.


Cristiano Ronaldo vivió una de las noches más insólitas con la camiseta del Al Nassr. En su primera titularidad de la temporada, el portugués terminó muy caliente el primer tiempo ante Al Ettifaq, no salió a jugar el segundo y vio desde el banco cómo su equipo consiguió una remontada que parecía impensada.

En apenas 12 minutos, el último campeón de Arabia se quedó con 10 jugadores por la expulsión de su arquero, Bento, quien salió del área y bajó y le cometió una infracción al delantero rival. El técnico Ange Postecoglou decidió mandar a la cancha al joven Abdulrahman Al-Otaibi, de apenas 18 años, que para colmo tuvo un estreno para el olvido.

Noche incómoda para Ronaldo: del enojo y su sorpresivo cambio a la remontada

Con respuestas flojísimas, el juvenil terminó siendo responsable de los dos goles que recibió el Al Nassr, marcados por Ondrej Duda y Álvaro Medrán. Y claro, la reacción de CR7, fiel a su estilo, fue tan evidente como lapidaria.

El enojo de Cristiano Ronaldo con sus compañeros del Al Nassr.

El ex Real Madrid se mostró fastidioso después de cada golpe del rival y durante la pausa de hidratación mantuvo una intensa charla con sus compañeros, a quienes les reclamó mayor atención. Ya camino al vestuario, continuó con sus gestos de disconformidad y hasta se cruzó con algunos hinchas que gritaban desde la tribuna.

Pero lo más fuerte llegó después, porque Postecoglou, para sorpresa de todos, prescindió de Ronaldo para los segundos 45 minutos. Lo que nadie se esperaba es que ese cambio terminara siendo determinante. El Al Nassr, lejos de caerse, dio vuelta el partido con un doblete de Sadio Mané y otro Abdulelah Al-Amri para el 3-2 definitivo.

La remontada, claro, ameritó festejos con la hinchada, pero CR7 no quiso saber nada: se fue directo al vestuario cuando escuchó el pitazo final y ni siquiera felicitó a sus compañeros. En fin, no fue su noche.