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Los Pumas y Gimnasia-Boca en Mendoza: cómo será el operativo para que convivan ambos eventos

Este sábado 5 de septiembre, Mendoza vivirá una jornada especial con Gimnasia-Boca y Los Pumas, dos grandes eventos deportivos.


Mendoza se prepara para una jornada deportiva que tendrá un desafío particular para las autoridades de seguridad. El sábado 5 de septiembre y separados por apenas unos cientos de metros, se desarrollarán dos acontecimientos capaces de movilizar a miles de personas: Gimnasia y Esgrima recibirá a Boca Juniors en el estadio Víctor Antonio Legrotaglie, mientras que Los Pumas jugarán ante Australia en el Malvinas Argentinas.

La coincidencia de ambos encuentros obligará a reforzar la planificación habitual y a coordinar los movimientos de los espectadores dentro del Parque General San Martín.

El partido del Lobo ante el Xeneize está previsto para las 16 o 17hs, por pedido de Boca Juniors, mientras que el seleccionado argentino de rugby comenzará su presentación a las 18 en el Malvinas Argentinas. Esa diferencia de horario será uno de los elementos centrales que tendrá en cuenta el operativo.

Una multitud acompaña a Los Pumas en Mendoza.

El gran desafío: que no se junten las multitudes

El problema para las autoridades no estará solamente dentro de los estadios. El principal desafío estará en lo que ocurra afuera.

El Víctor Legrotaglie y el Malvinas Argentinas están ubicados en el Parque General San Martín. Esto significa que, durante varias horas, habrá un movimiento extraordinario de vehículos, colectivos y peatones en las mismas calles y avenidas.

Desde el Ministerio de Seguridad ya reconocieron que la cantidad de tránsito y de personas circulando por el Parque será el punto que más atención requerirá.

Hernán Amat, director de Relaciones con la Comunidad, explicó que ya existen contactos y tareas de coordinación con Gimnasia y Esgrima y que, pese a la coincidencia, el operativo puede llevarse adelante.

“Tenemos el evento de Los Pumas, sería el mismo día con una pequeña diferencia de horario, pero son públicos diferentes, así que vamos a poder llevarlo adelante”, señaló el funcionario.

La planificación deberá contemplar, entonces, dos movimientos prácticamente simultáneos: el ingreso de los espectadores de Gimnasia y Boca y la llegada del público que concurrirá al Malvinas para ver a Los Pumas.

Gimnasia-Boca, primero

La particularidad del cronograma es que Gimnasia-Boca comenzará antes que Los Pumas-Australia.

Si finalmente el encuentro del Legrotaglie arranca a las 16, habrá dos horas de diferencia con el inicio del partido de rugby. Si comienza a las 17, la ventana se reducirá todavía más.

Eso obliga a que el dispositivo de seguridad esté activo desde varias horas antes del comienzo de ambos encuentros.

La prioridad será ordenar los accesos y evitar que la concentración de personas genere inconvenientes en los alrededores del estadio.

Se espera un estadio lleno para recibir a Boca.

Y mientras el Lobo juega, ingresará el público de Los Pumas

El escenario será todavía más complejo cuando comience el partido de Gimnasia.

Mientras el Lobo y Boca estén disputando el encuentro, los espectadores de Los Pumas estarán ingresando al Malvinas Argentinas para ocupar sus lugares.

De esta manera, el operativo deberá administrar dos flujos de público diferentes dentro de una misma zona.

La cercanía de los estadios hace que cualquier demora en los accesos, un corte de tránsito o una concentración inesperada pueda repercutir rápidamente sobre el otro evento.

Por eso, la circulación vehicular será uno de los puntos centrales del dispositivo.

El momento más delicado llegará después

Si Gimnasia-Boca comienza a las 16, el partido podría terminar aproximadamente a las 18, justamente cuando Los Pumas estén comenzando su encuentro.

Ese momento será probablemente uno de los más importantes para el operativo.

Mientras miles de hinchas del Lobo comiencen a abandonar el Legrotaglie, miles de espectadores permanecerán dentro del Malvinas o estarán llegando a sus inmediaciones.

Si el partido de fútbol comienza a las 17, la situación será todavía más particular: la salida del público del Legrotaglie podría producirse mientras Los Pumas ya estén jugando.

Por eso, la planificación deberá evitar que la desconcentración de un estadio se transforme en un cuello de botella alrededor del otro.

El propio Amat advirtió que “lo que más puede llegar a complejizar es la cantidad de tránsito y de gente circulando en el Parque General San Martín”.

Dos públicos diferentes

Otro elemento que las autoridades consideran favorable es que se trata de dos acontecimientos con perfiles de público diferentes.

Por un lado estará el fútbol, con la enorme expectativa que genera la presencia de Boca en Mendoza y la localía de Gimnasia.

Por el otro estará el rugby, con Los Pumas enfrentando a Australia en el estadio provincial.

Esa diferencia de públicos permitirá organizar los movimientos y establecer sectores y vías de circulación diferenciadas, aunque la cantidad de personas que se concentrará en el Parque será igualmente significativa.

La experiencia de Mendoza en operativos para partidos de alta convocatoria también será utilizada como referencia. En encuentros anteriores, la Policía provincial ya implementó controles de documentación, Tribuna Segura, cámaras, reconocimiento facial y monitoreo de los accesos.

Habrá importantes operativos en el Parque San Martín. Foto: ALF PONCE / MDZ

El Parque General San Martín, en el centro de la escena

El operativo tendrá una característica que lo diferencia de cualquier partido habitual: no habrá un único estadio como epicentro de la jornada.

El Malvinas Argentinas y el Víctor Legrotaglie estarán funcionando prácticamente en simultáneo y dentro del mismo sector de la Ciudad.

Por eso, además de la seguridad dentro de cada cancha, el dispositivo tendrá que mirar hacia las calles, los accesos, los estacionamientos y los principales corredores utilizados por quienes lleguen y se retiren de los estadios.

El objetivo será evitar que el tránsito quede bloqueado y garantizar que los movimientos del público puedan desarrollarse de manera ordenada.

Un operativo que deberá trabajar contra reloj

La diferencia de horarios será la principal herramienta para intentar ordenar la jornada.

Con Gimnasia-Boca a las 16 o 17 y Los Pumas a las 18, las autoridades tendrán una ventana muy reducida para administrar el ingreso de los espectadores de ambos eventos y, posteriormente, la salida de los hinchas del fútbol.

El desafío será todavía mayor porque el partido del Lobo tendrá una enorme expectativa por la presencia de Boca, mientras que Los Pumas también representan uno de los eventos deportivos de mayor convocatoria que recibe Mendoza.

La coincidencia obligará a que Policía, organismos de seguridad, tránsito y los responsables de cada espectáculo trabajen de manera coordinada.

Un sábado —o una jornada— que pondrá a prueba la organización

Mendoza tendrá una postal poco habitual: dos estadios prácticamente pegados, dos partidos de enorme convocatoria y miles de personas movilizándose por el mismo sector de la Ciudad.

La clave del operativo estará en evitar que los públicos se encuentren en los mismos lugares al mismo tiempo y, sobre todo, en conseguir que la salida de Gimnasia-Boca no genere un conflicto con el desarrollo de Los Pumas-Australia.

El Ministerio de Seguridad ya anticipó que la cantidad de gente y vehículos en el Parque será el principal desafío. Ahora deberá convertir esa planificación en un operativo capaz de garantizar que una jornada extraordinaria para el deporte mendocino también pueda ser una jornada ordenada y segura.

Dos partidos, dos estadios y una misma zona. La organización y la coordinación serán claves para que Mendoza pueda disfrutar de una jornada cargada de deporte.