Presenta:

La ciudad inglesa que silba su himno: Liverpool, Thatcher y la otra Inglaterra que juega la semifinal

Antes de Argentina-Inglaterra, una mirada sobre Liverpool: por qué sus hinchas no se sienten ingleses y cómo la crisis económica, Thatcher y Hillsborough alimentaron ese rechazo.

Liverpool, la ciudad que no se siente inglesa y silba su propio himno.

Liverpool, la ciudad que no se siente inglesa y silba su propio himno.

Imagen generada con IA

Argentina contra Inglaterra. Semifinal. Hoy. Si algo le faltaba a este Mundial era un partido de esta trascendencia. No sólo por lo futbolístico, sino también por lo histórico, lo político, lo cultural. Un partido como totalidad. En este marco, posamos la mirada en una ciudad británica cuya relación con la identidad inglesa está atravesada por el resentimiento.

Hablamos de Liverpool, una ciudad atravesada por una cultura política local que a lo largo de la historia tuvo acaloradas disputas con los gobiernos nacionales.

Una ciudad, que además, trae una historia futbolística que va de la mano con su tradición política.

El club inglés que silba su himno

Detrás de los abucheos a “God Save the King” se expresa una historia de abandono económico y disputas políticas. Cada vez que el Liverpool juega una final o participa de algún acontecimiento futbolístico de alcance nacional, desde el sector ocupado por sus hinchas se escuchan silbidos cada vez que suena el himno inglés.

La escena es, por lo menos, llamativa. Sin embargo, para los “scousers”, cómo se auto perciben, se trata de una manifestación política ligada a la historia reciente de la ciudad.

Para quienes no estén al tanto, en las tribunas de Anfield aparece una bandera con una frase que reza la siguiente leyenda: “Scouse, not English”, es decir, “scouse, no inglés”.

La palabra “scouse” funciona como una marca identitaria. Define a los habitantes de Liverpool y expresa una identidad que, para muchos, se encuentra por encima de la nacionalidad inglesa. Y que uno podría relacionar incluso a Escocia, un país que también resiente a Inglaterra.

Margaret Thatcher y la herida del “declive controlado”

Estas tensiones identitarias al interior del Reino Unido, y la propia Inglaterra, se profundizó durante la década de 1980, bajo el gobierno de la primera ministra conservadora Margaret Thatcher.

Liverpool, que además atravesó una época dorada en el fútbol de ese momento, es una ciudad portuaria e industrial de enorme importancia.

Tatcher y un

Tatcher y un "declive controlado" con Liverpool que profundizó la desconfianza.

Sus muelles fueron vitales para el impulso comercial y también cumplieron un papel relevante durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, la disminución de la actividad portuaria provocó una fuerte crisis económica.

El desempleo (que llegó a alcanzar el 25% para medidados de los 80') y la pobreza crecieron al calor de la reducción de los servicios públicos, lo que generó una queja inmediata desde Liverpool. A pesar de esto, la respuesta del gobierno conservador fue percibida como indiferente y distante.

En 2011, la publicación de documentos oficiales reforzó una sospecha respecto a que el gobierno nacional se había debatido la posibilidad de aplicar una política de “declive controlado” sobre Liverpool. La propuesta implicaba evitar nuevas inversiones y retirar recursos, bajo la idea de que resultaba inútil destinar fondos públicos a Merseyside.

Durante los años de gestión de Thatcher, el conflicto también llegó al terreno electoral. En 1983, Liverpool eligió un gobierno municipal vinculado a la corriente trotskista del Partido Laborista, la “Militant Tendency”, que le disputaba incluso la conducción al laborismo más conciliador.

La administración local se enfrentó a los recortes impulsados desde Londres y se convirtió en una oposición radical al gobierno de Thatcher.

Hillsborough, la tragedia que profundizó la desconfianza

Hubo un punto de quiebre en esta historia: la tragedia de Hillsborough, ocurrida el 15 de abril de 1989. El saldo fue de 96 hinchas del Liverpool muertos durante un partido de la FA Cup, entre los Reds y Nottingham Forest.

La tragedia en la semifinal de FA Cup profundizó aún más la postura de Liverpool hacía la corona británica.

La tragedia en la semifinal de FA Cup profundizó aún más la postura de Liverpool hacía la corona británica.

En los años posteriores circularon acusaciones contra los propios seguidores del club, mientras dirigentes políticos, medios y autoridades policiales sostenían versiones que luego fueron cuestionadas.

Finalmente, un informe independiente publicado en 2012 atribuyó responsabilidades a la actuación policial y al posterior encubrimiento. Para los habitantes de Liverpool, Hillsborough pasó de ser una tragedia deportiva a un símbolo de protesta contra una estructura institucional que había culpado a las víctimas y protegido a las autoridades.

Este miércoles, además de los 47 millones de argentinos, los ciudadanos de Liverpool probablemente también acompañen a la selección en la semifinal contra Inglaterra.