Es de Cabo Verde, salió campeón con Estudiantes y fue el primer africano en el fútbol argentino
Custodio Mendes llegó desde Cabo Verde, se formó en Estudiantes y quedó en la historia como el primer africano del fútbol argentino.
Custodio Mendes, el futbolista nacido en Cabo Verde que dejó una huella histórica en Estudiantes y en el fútbol argentino.
La historia de Custodio Mendes parece escrita a contramano de cualquier recorrido previsible. Nació en Cabo Verde, llegó a la Argentina cuando era apenas un chico y encontró en el fútbol un idioma posible. Con Estudiantes de La Plata no solo fue campeón: también abrió una puerta que nadie había cruzado antes.
Su nombre volvió a circular con fuerza por el presente de Cabo Verde, una selección que puso al pequeño país africano en el mapa futbolero mundial. Pero mucho antes de ese reconocimiento colectivo, hubo un joven caboverdiano que apareció en La Plata, se ganó un lugar en Estudiantes y quedó marcado como el primer africano en disputar partidos oficiales en torneos argentinos.
Un viaje que empezó lejos de La Plata
Adriano Tomaz Custodio Mendes nació en Cabo Verde, cuando el archipiélago todavía estaba atravesado por la herencia portuguesa. Su infancia tuvo un golpe temprano: quedó huérfano y terminó viajando a la Argentina para vivir con familiares. Llegó sin conocer el idioma, sin entender demasiado el país y con una adaptación que, según contó en distintas entrevistas, fue dura desde el primer día.
El fútbol apareció como refugio. Primero pasó por Gimnasia, pero su camino tomó otro rumbo cuando llegó a Estudiantes. Allí quedó después de una prueba en inferiores y empezó una etapa que cambiaría su vida. En el club platense compartió vestuario con futbolistas que luego serían parte de la memoria grande del Pincha, como Miguel Ángel Russo, Alejandro Sabella, José Luis Brown y Patricio Hernández.
El africano que hizo historia en Estudiantes
Custodio debutó en Primera y pasó a formar parte de un plantel conducido por Carlos Salvador Bilardo, una figura decisiva en la identidad futbolera de Estudiantes. En ese contexto, el mediocampista caboverdiano integró el ciclo ganador de comienzos de los años 80 y quedó asociado al equipo campeón del Torneo Nacional 1983.
El dato histórico excede cualquier estadística de goles o partidos. Custodio Mendes fue el primer futbolista nacido en África en jugar oficialmente en el fútbol argentino. En ese momento, él no dimensionó del todo lo que significaba. Con los años, lo explicó de otra manera: entendió que había abierto una puerta en un ambiente donde la presencia africana era prácticamente inexistente.
También le tocó convivir con la discriminación. Lo contó sin rodeos en entrevistas recientes, con una mezcla de orgullo, humor y memoria. Su llegada no fue sencilla, pero nunca escondió sus raíces. Al contrario: las sostuvo como parte de su identidad, incluso después de formar su vida en la Argentina y de pasar más de cinco décadas en el país.
Una carrera larga y una raíz que nunca se fue
Después de Estudiantes, Custodio Mendes continuó su carrera en otros clubes argentinos, entre ellos Temperley, Colón, San Martín de Tucumán y Chacarita. También tuvo experiencias en el exterior, con pasos por equipos de Bolivia, Paraguay, Venezuela, Uruguay y Chile. Zurdo, técnico y con lectura de juego, dejó una imagen fuerte en quienes lo vieron durante los años 80.
Su vínculo con Cabo Verde, sin embargo, nunca se cortó. Volvió a su país muchos años después y llevó a sus hijos para que conocieran sus raíces. Esa mezcla entre pertenencia argentina y orgullo caboverdiano lo acompaña hasta hoy, especialmente ahora que el fútbol de su tierra natal vive una etapa histórica.
Por eso su historia volvió a tener actualidad. No solo por lo que hizo dentro de la cancha, sino por lo que representa: un chico que cruzó el Atlántico sin saber qué le esperaba, encontró una familia deportiva en La Plata y terminó convertido en una referencia silenciosa para el vínculo entre África y el fútbol argentino. En la memoria de Estudiantes, y también en la de Cabo Verde, Custodio Mendes ocupa un lugar que no se borra.

