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Chila Pérez completó uno de los desafíos más extremos del mundo: "Es una carrera de supervivencia"

Chila Pérez y Martín Balliro volvieron a completar una de las carreras de ultramaratón más dura del mundo. La atleta mendocina contó el desafío de cinco días en la montaña.


Silvina “Chila” Pérez y Martín Balliro volvieron a hacer historia. La pareja mendocina completó por segunda vez la Petite Trotte à Léon (PTL), el desafío más extremo del UTMB Mont-Blanc, y se convirtió nuevamente en protagonista de una de las experiencias más exigentes del mundo del ultramaratón.

Chila Pérez, tras completar otra vez la prueba más extrema del UTMB

La prueba propone más de 300 kilómetros y unos 25.000 metros de desnivel positivo a través de los Alpes, atravesando territorios de Francia, Italia y Suiza. No se trata solamente de correr: es una competencia por equipos en la que la resistencia física, la orientación, la capacidad de tomar decisiones y el trabajo conjunto son fundamentales.

Después de cruzar nuevamente la meta en Chamonix, Chila compartió su experiencia en una charla realizada en MDZ Club, por MDZ Radio, donde contó en primera persona qué significa afrontar una prueba de semejante magnitud.

Sentimos mucha gratificación por lo que logramos”, expresó la atleta mendocina al referirse al desafío que volvió a completar junto al sanmartiniano Martín Balliro.

Mucho más que kilómetros

Para quienes observan la competencia desde afuera, la primera referencia son los más de 300 kilómetros. Sin embargo, Chila explicó que la verdadera dificultad está en todo lo que hay detrás de esa distancia.

Es algo que no se puede explicar, porque los kilómetros son muchos, pero el tema es la altimetría”, contó.

Durante el recorrido, la pareja atravesó sectores de alta montaña y debió enfrentarse además a condiciones climáticas complicadas.

Hemos pasado por lugares de muy alta montaña”, relató Chila, quien recordó que durante la prueba tuvieron lluvia y fuertes ráfagas de viento.

La dimensión del desafío hace que la PTL sea muy diferente a una carrera convencional.

Es la carrera más importante del mundo del ultramaratón”, sostuvo.

Una nueva gran tarea deportiva de Chila y Martín.

Cinco días en la montaña

La experiencia se extendió durante cinco días y obligó a los corredores a administrar cuidadosamente cada esfuerzo.

La carrera duró cinco días, es una carrera de supervivencia”, explicó Chila durante la charla en MDZ Club.

Los participantes cuentan con algunos refugios de montaña donde pueden alimentarse y descansar, pero deben llevar adelante gran parte de la travesía con autonomía.

Tenés refugios de montaña donde te permiten dormir y te dan de comer en tres lugares”, detalló.

Además, los corredores pueden preparar un bolso con los elementos que consideran necesarios para distintos puntos del recorrido.

Vos dejás un bolso con lo que necesites y es en el kilómetro 98 y en el 200 y pico”, explicó.

Una montaña sin caminos marcados

Otro de los desafíos que presenta la PTL es que los corredores no cuentan con una marcación tradicional durante todo el recorrido. La orientación forma parte de la competencia y obliga a utilizar la tecnología para encontrar el camino correcto.

Esta carrera no tiene marcación, la tenés que ir haciendo por GPS”, explicó Chila.

Por eso, completar la prueba requiere mucho más que preparación física. Hay que mantenerse concentrado durante horas, interpretar el terreno, controlar el cansancio y tomar decisiones en condiciones muchas veces adversas.

La PTL, además, se disputa en equipos de dos o tres integrantes que deben permanecer juntos y apoyarse durante toda la aventura.

En el caso de Chila y Martín, ese vínculo tiene una dimensión todavía más especial: son pareja y ya habían conseguido completar juntos la prueba en 2024. Ahora volvieron a hacerlo y se transformaron en la primera pareja argentina en repetir la hazaña.

Después de atravesar cinco días de esfuerzo, lluvia, viento, desniveles y kilómetros de alta montaña, Chila encontró una palabra para intentar describir lo que vivieron:

Es sobrenatural, lo nuestro”.

Todo emoción para los atletas mendocinos.

Pero la atleta mendocina no se quedó solamente con la hazaña deportiva. Su experiencia también dejó un mensaje relacionado con la importancia de mantenerse activo y compartir el camino con otros.

El movimiento te da salud”, afirmó.

Y agregó una reflexión que resume buena parte del espíritu con el que afrontó la aventura junto a Martín:

Hacerlo en grupo es lo mejor que te puede pasar”.

Dos años después de su primera llegada en la UTMB Chila Pérez y Martín Balliro volvieron a cruzar el arco de Chamonix. Esta vez, con otra historia para contar y con la certeza de que, en una prueba donde llegar ya representa una hazaña, hacerlo juntos vuelve el desafío todavía más especial.