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Barcelona quedó bajo la lupa por el caso Julián Álvarez y podría recibir una dura sanción

La novela por el futuro de Julián Álvarez sumó un nuevo capítulo. La RFEF abrió un expediente contra Barcelona tras la denuncia del Atlético de Madrid.


El conflicto entre Atlético de Madrid y Barcelona por Julián Álvarez escaló oficialmente este jueves. El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) decidió abrir un procedimiento disciplinario extraordinario contra el club catalán por los presuntos contactos mantenidos con el delantero argentino cuando todavía se encuentra bajo contrato con la institución madrileña.

La medida llegó luego de la denuncia presentada por Atlético el pasado 30 de junio. Según informó la agencia EFE, la RFEF ya notificó al Barcelona y designó a un instructor para llevar adelante la investigación. El club catalán podrá presentar alegaciones y ejercer su derecho de defensa durante el proceso.

La RFEF abrió un expediente a Barcelona por el caso Julián Álvarez

El foco del expediente está puesto en una posible infracción relacionada con el denominado "período protegido", una figura contemplada en el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA. Julián Álvarez, de 26 años, firmó su contrato con Atlético de Madrid hace dos temporadas y todavía se encuentra dentro de ese plazo especial de protección contractual.

Desde hace meses, el interés del Barcelona por la Araña es público. Incluso trascendió que la entidad presidida por Joan Laporta presentó una oferta cercana a los 100 millones de euros para intentar quedarse con el delantero surgido en River. Sin embargo, Atlético de Madrid rechazó todas las propuestas y reiteró que el futbolista no está en venta, remitiéndose a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros establecida en su contrato hasta 2030.

Presidente del Barcelona F. C. Joan Laporta

La situación tomó aún más temperatura cuando el propio Julián Álvarez manifestó durante el Mundial 2026 que consideraba que "lo mejor para todos es una transferencia" para cumplir uno de sus sueños deportivos. Sus declaraciones generaron malestar en la dirigencia rojiblanca, que respondió públicamente reafirmando su intención de retenerlo y cuestionando las maniobras de otros clubes para seducir al jugador.

Según la normativa de FIFA, si se comprobara que Barcelona indujo al futbolista a romper su vínculo durante el período protegido, el castigo podría ser severo. El reglamento contempla la prohibición de inscribir futbolistas durante dos mercados de pases consecutivos, además de otras posibles sanciones deportivas y económicas. Por ahora, el expediente recién comienza, pero la tensión entre ambos clubes promete seguir creciendo en las próximas semanas.