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Alpine se aleja de su objetivo en la F1 y pone sus esperanzas en una mejora decisiva

Franco Colapinto y Pierre Gasly se preparan para el regreso de la F1 con el desafío de recuperar el terreno perdido.


La temporada 2026 de Fórmula 1 comenzó para Alpine con expectativas elevadas. El cambio a motores Mercedes y el trabajo anticipado sobre el nuevo reglamento alimentaban la ilusión de acercarse a los equipos de punta. Sin embargo, el panorama cambió con el correr de las carreras y el equipo llegó al receso en una posición muy diferente a la imaginada.

El Gran Premio de Hungría volvió a exponer esa situación. Alpine no sumó puntos por segunda vez en las últimas cuatro carreras, terminó con el séptimo coche más rápido y perdió el quinto puesto del campeonato de constructores frente a Racing Bulls. La diferencia con los equipos que lo rodean se redujo hasta desaparecer y, en algunos casos, el equipo quedó directamente por detrás.

La caída resulta más evidente al compararla con algunos de los mejores momentos del comienzo de la temporada. En Japón, Pierre Gasly consiguió el séptimo puesto después de superar a Max Verstappen y Alpine fue el cuarto monoplaza más rápido.

Alpine, obligado a replantearse los objetivos de cara a la segunda parte de la temporada.

Alpine perdió la ventaja que había conseguido al comienzo

El panorama cambió con el desarrollo de la temporada. En Hungría, Alpine fue el séptimo equipo en términos de velocidad y quedó a 2,120% de la referencia, mientras que Racing Bulls consiguió superarlo en el campeonato de constructores. En Shanghái, otro de los circuitos en los que el equipo había mostrado potencial, Alpine había quedado a 2,002% de Mercedes, que lideraba la clasificación de tiempos.

El problema, entonces, no es únicamente la distancia con los equipos de punta. Alpine también perdió la ventaja que tenía sobre parte de la zona media. Racing Bulls avanzó con fuerza y Audi también consiguió acercarse, hasta el punto de dejar al equipo de Gasly y Franco Colapinto en una situación mucho más incómoda.

“No es la realidad que quiero ver, pero no se puede negar y ha habido un par de carreras en las que la historia se repite: en la clasificación quedamos 12º o 13º por detrás de Racing Bull y Audi, y en la carrera, es como si pensaras que tal vez vamos a estar ahí y entonces los ves, pero es pura velocidad, no estamos ahí”, explicó Gasly al ser consultado sobre las posibilidades competitivas de Alpine.

La situación tampoco puede analizarse sin tener en cuenta el ritmo de desarrollo de sus rivales. Gasly considera que el cambio en el orden de la parrilla responde principalmente a las mejoras que otros equipos consiguieron incorporar a sus monoplazas. “Creo que se trata simplemente de desarrollo”, señaló antes de la carrera de Hungría cuando le preguntaron si la pérdida de competitividad se debía a la evolución de los demás equipos o a que habían quedado expuestas algunas debilidades de Alpine. “Por el momento, hay que reconocerles el mérito por el trabajo que están haciendo. Ahora nos toca a nosotros rendir al máximo con las nuevas piezas que llegarán en las próximas carreras”.

Tanto Colapinto como Gasly tuvieron momentos destacados en la primera parte del año.

La evolución de los rivales obliga a Alpine a reaccionar

El desarrollo de los autos tiene un peso especialmente importante durante esta primera temporada bajo el nuevo reglamento. Las mejoras pueden representar ganancias significativas de rendimiento y algunos equipos están avanzando con mayor velocidad que otros.

Racing Bulls es uno de los ejemplos más claros. En las últimas cuatro carreras incorporó 10 mejoras de rendimiento, mientras que Alpine introdujo seis en ese mismo período, cinco de ellas concentradas en el Gran Premio de Austria.

La diferencia se hizo todavía más evidente en Hungría, donde Alpine no presentó nuevas actualizaciones. Colapinto confirmó que el equipo no había llevado piezas nuevas al Hungaroring, mientras que el director de carrera, Dave Greenwood, reconoció que “estamos un poco desfasados con respecto a los demás”.

Greenwood también sostuvo que Alpine se mantiene “en la carrera”, pero el equipo necesita recuperar cuanto antes el terreno perdido. La primera oportunidad importante llegará en el Gran Premio de los Países Bajos, donde está previsto un paquete de mejoras que genera expectativas dentro de la estructura.

Alpine todavía no detalló qué modificaciones incorporará el A526 en Zandvoort. Sin embargo, Gasly ha señalado algunos de los problemas que el equipo necesita solucionar: una parte trasera muy inestable al entrar en las curvas y durante la aceleración, dificultades de tracción y subviraje en la mitad de los virajes. Para el francés, la actualización será especialmente importante teniendo en cuenta el progreso que consiguieron sus rivales.

“Es el estándar de la Fórmula 1. Creo que si introduces mejoras, esperas que el rendimiento mejore y, por mi parte, no dudo que cumplirá con las expectativas del equipo, porque Aston Martin mejoró dos segundos este fin de semana y además tienen un nuevo motor en camino”, afirmó Gasly en Hungría.

Alpine perdió fuerza y afronta en Zandvoort una prueba clave.

“Racing Bull mejoró un segundo desde el inicio del año, Audi también, y nosotros no hemos dado grandes pasos. Así que sí, creo que es crucial para nosotros si queremos mantener la esperanza de conseguir el quinto puesto en el campeonato”, sostuvo en declaraciones recopiladas por The Race.

El objetivo de Alpine para 2026 está en juego

El contexto permite entender por qué el resultado de la segunda mitad del año tendrá una importancia mayor de la habitual. La llegada de Mercedes como proveedor de motores fue una de las decisiones centrales del proyecto de Alpine para esta temporada. Flavio Briatore había planteado durante la pretemporada un objetivo concreto para 2026: luchar en cada carrera para puntuar; para estar entre los seis o siete primeros. El cambio de unidad de potencia buscaba colocar al equipo en una posición más competitiva y darle mayores posibilidades dentro de una nueva era reglamentaria.

Alpine efectivamente dio un paso adelante respecto de 2025. Sin embargo, la expectativa no era solamente abandonar el fondo de la clasificación. El equipo había apostado a que la combinación entre el nuevo reglamento, el trabajo anticipado sobre el auto y el motor Mercedes le permitiera acercarse a los puestos de vanguardia.

Por eso, el quinto lugar en el campeonato de constructores se convirtió en una referencia importante para medir el resultado del proyecto. Y ahora esa posición está amenazada después de que Racing Bulls consiguiera superar a Alpine antes del receso.

Alpine se aleja de su objetivo en la F1 y pone sus esperanzas en una mejora decisiva

Todavía queda la mitad de la temporada y el equipo tendrá margen para responder. El paquete de mejoras que llegará a Zandvoort será, en ese sentido, una oportunidad para comprobar si Alpine puede recuperar el rendimiento que perdió en las últimas carreras.

El desafío no pasa necesariamente por convertir al equipo en candidato a la victoria. El punto central será determinar si las nuevas piezas permiten volver a marcar diferencias con Racing Bulls y Audi, recuperar el lugar que Alpine ocupaba al comienzo del campeonato y sostener el objetivo de terminar -al menos- quinto entre los constructores.

Después de un inicio que permitió pensar en un salto competitivo, la evolución de las próximas carreras será determinante para saber si aquella expectativa sigue vigente o si el proyecto de Alpine deberá replantearse sus objetivos para lo que resta de 2026.