Alerta por calor en Monza: qué es el Heat Hazard que activó la FIA para el GP de Italia
El protocolo se aplica por las altas temperaturas previstas y obliga a los equipos a incorporar un sistema de refrigeración.
Los pilotos deberán afrontar altas temperaturas durante el fin de semana en Monza.
EFELa Fórmula 1 ya está en marcha en Monza y el calor se convirtió en uno de los protagonistas del Gran Premio de Italia. La FIA activó el protocolo Heat Hazard, una medida de seguridad diseñada para proteger a los pilotos ante condiciones de temperatura especialmente exigentes durante la competencia.
No se trata simplemente de una advertencia por las altas temperaturas. El protocolo establece una serie de medidas que los equipos deben cumplir cuando el pronóstico meteorológico oficial prevé un índice de calor de al menos 31 °C durante una Sprint o una carrera principal. Para este fin de semana, en el circuito italiano se esperan registros que pueden superar los 34 °C.
La situación representa un desafío adicional para los pilotos, que dentro del cockpit pueden estar expuestos a temperaturas superiores a los 50 °C. El casco, la balaclava y las distintas capas de indumentaria ignífuga aumentan todavía más la exigencia física, especialmente en una carrera de 53 vueltas como la prevista para el domingo.
Qué cambia en los autos por el Heat Hazard
Con el protocolo activado, todos los monoplazas deben incorporar un sistema de refrigeración específico. El dispositivo está compuesto por una bomba, tuberías y un depósito térmico que contiene líquido refrigerante, con el objetivo de ayudar a controlar las condiciones dentro del habitáculo.
La instalación del sistema es obligatoria para la carrera y también implica una modificación en el peso mínimo reglamentario. Cuando se activa el Heat Hazard, el límite aumenta en 5 kilogramos, debido al equipamiento adicional que deben llevar los autos.
A diferencia de este sistema, el uso del chaleco refrigerante no es obligatorio. Cada piloto puede decidir si quiere utilizarlo durante la carrera, aunque existen condiciones reglamentarias para evitar que esa elección genere una ventaja competitiva.
El chaleco refrigerante que pueden elegir los pilotos
El chaleco está diseñado específicamente para utilizarse debajo de la indumentaria ignífuga y cuenta con tubos internos por los que circula líquido frío. Su función es reducir la temperatura del torso del piloto durante la competencia y ayudarlo a soportar las condiciones dentro del cockpit.
Quienes decidan no utilizarlo deben colocar 0,5 kilogramos de lastre en el cockpit, de manera que el peso total del auto no resulte inferior al de aquellos que sí incorporan el chaleco. La elección, por lo tanto, depende principalmente de las preferencias y sensaciones de cada piloto.
Uno de los principales inconvenientes es el espacio disponible. Los tubos pueden resultar incómodos dentro de un cockpit extremadamente ajustado y el efecto refrigerante tampoco se mantiene necesariamente durante toda la carrera. Cuando el líquido deja de estar frío, su temperatura aumenta y puede perder parte de su utilidad. Algunos pilotos prefieren entonces afrontar el calor sin el chaleco para evitar molestias durante toda la carrera.
Qué dice el pronóstico para el GP de Italia
El protocolo Heat Hazard comenzó a aplicarse desde la temporada 2025, después de que las condiciones extremas que sufrieron los pilotos en el Gran Premio de Qatar de 2023 impulsaran a la FIA a buscar nuevas herramientas para enfrentar el calor.
Desde entonces, la medida ya fue implementada en cuatro Grandes Premios: Singapur, Austin, Austria y ahora Italia. Su activación depende de las previsiones del servicio meteorológico oficial utilizado por la FIA y se produce cuando se anticipan condiciones que alcanzan el umbral establecido.
En Monza, las altas temperaturas acompañarán el resto del fin de semana. Para este sábado, cuando se disputen la tercera práctica y la clasificación, se esperan alrededor de 35 °C, mientras que el domingo la carrera comenzará a las 10 de la mañana, hora argentina, con una temperatura cercana a los 33 °C.
Así, mientras Franco Colapinto y el resto de los pilotos afrontan la parte decisiva del Gran Premio de Italia, el calor será un factor adicional a tener en cuenta.


