Presenta:

Escándalo y polémica: su rival lo golpeó, se rehusó a seguir jugando y fue descalificado

La serie de Copa Davis entre Chile y Bélgica tuvo un final insólito: un choque involuntario entre los tenistas derivó en descalificación, controversia y reacciones varias. La foto del ojo de Garín.
Así quedó Garín luego del topetazo, sin intención, de su rival. Foto: Captura X
Así quedó Garín luego del "topetazo", sin intención, de su rival. Foto: Captura X

Bélgica y Chile disputaban entre sí la primera ronda de los Qualifiers de la Copa Davis, la misma en la que Argentina venció a Noruega. El equipo europeo había ganado dos de los tres partidos hasta entonces y por ende lideraba 2-1 la serie. Es decir, que el duelo por el cuarto punto entre Cristian Garín (Chile) y Zizou Bergs (Bélgica) podía ser decisivo en caso de que Bergs se llevara una victoria. El belga consiguió el triunfo, pero de una manera insólita, que no estuvo exenta de polémicas y que significó uno de los episodios más curiosos de los últimos años en el mundo del tenis.

Garín y Bergs estaban un set por lado y 5-5 en el tercero y último. Fue entonces cuando el belga logró un excelente passing-shot con el que se dio el gusto de quebrar el saque del chileno e irse al descanso 6-5, con la posibilidad de servir para partido y, por consecuencia, ganar la serie. Eufórico tras el punto, Bergs comenzó a celebrar saltando y corriendo, mientras se dirigía a su banco; y en el camino se topó con su rival, Garín, a quien golpeó involuntaria pero fuertemente en la cara.

El hombro del belga impactó con el rostro del chileno, que cayó inmediatamente al suelo. Bergs se disculpó en el acto, mientras Garín, muy dolorido, intentaba recuperarse. El chileno recibió asistencia médica, pero desde entonces solo comenzó la polémica y la tensión. El juez de silla le dio una advertencia a Bergs, pero a la vez le exigió a Garín que volviera a la cancha para finalizar el partido.

Garín, junto al capitán chileno Nicolás Massú, pretendía que sancionaran a su rival por “agresión” y le dieran la victoria a los trasandinos. Pero eso no sucedió y, de hecho, el mismo Garín recibió un warning por demorar su regreso al partido. Al ver que no tendría suerte con su reclamo, el chileno se sentó en su silla mientras el umpire continuaba propinándole advertencias. Finalmente, el tiempo pasó hasta que Garín recibió tres warnings. ¿Qué implicó? Que lo multaran con un game, lo que hizo que Zizou Bergs se llevara el triunfo por 6-3, 4-6 y 7-5 y, por ende, Bélgica ganara la serie 3-1 y clasificara a la siguiente instancia de Copa Davis

Mientras Garín notaba que tanto el médico como el juez de silla y el supervisor tenían la intención de que el partido continuara y no mostraban, a su entender, preocupación alguna por su salud, el ex 17º del ranking ATP explotó: “Yo no voy a jugar. No tienes huevos para echarlo a él, pero a mí sí. Jamás me pasó algo así. No tienes huevos. Me noqueó, me desmayé. Nunca en mi vida me había desmayado”, reclamó.

No hubo caso y la victoria y la serie fue para el local Bélgica, pero inmediatamente comenzaron las reacciones, las declaraciones y las justificaciones. “Garín recibió un fuerte golpe en el globo ocular, razón por la cual cayó y golpeó en la cabeza. Esto le generó una inflamación, dificultades para ver, náuseas y un fuerte dolor de cabeza. No estaba en condiciones de seguir jugando”, sostuvo el médico de la delegación chilena, Alejandro Orizola.

Pero la cuenta de la Copa Davis, para disgusto chileno, hizo oficial su decisión y sentenció en X: “El belga Zizou Bergs ganó su partido ante el chileno Cristian Garín, que no regresó a la cancha luego de una colisión accidental en el cambio de lado. Un choque entre ambos jugadores detuvo el partido, y Garín recibió atención médica. Estaba previsto que se reanudara el juego, antes de que Chile recibiera tres faltas consecutivas de tiempo. Esto dio lugar a un game de penalidad que le otorgó a Bergs el set decisivo por 7-5”.

Fanáticos chilenos manifestaron en los comentarios su descontento, hablaron de “robo” y maximizaron el “escándalo”. Del lado belga, quisieron calmar las aguas e intentar que la polémica no continuara creciendo: “No queríamos que esto terminara así, pero la decisión la tomó el árbitro y tenemos que acatarla. Zizou no lo hizo a propósito, fue un accidente”, se defendió el capitán Steve Darcis.

Nicolás Massú, su par chileno, en cambio, no quiso ponerle paños fríos a la situación. “El doctor de la serie no es neutral, estaba más preocupado por seguir el partido y el espectáculo, no por el estado de Cristian. No puede ser así. Queremos mandar un claro mensaje a la Federación Internacional. Esto fue una falta de respeto. Vamos a hablar con el presidente de la federación y ver qué podemos hacer, vamos a tener que apelar porque estamos afectados. No hemos hecho nada malo y estamos eliminados”, se lamentó.

Así quedó el rostro de Garín luego del choque. (Foto: X)

Y les envió un mensaje a los belgas, que enfrentarán a Australia en la siguiente ronda de los Qualifiers mientras Chile deberá jugar el repechaje para mantener la categoría en la Copa Davis: “Tampoco hemos recibido una disculpa. Nadie ha venido a pedir perdón o a chequear cómo se encontraba Cristian. Estoy totalmente sorprendido, les he dado la mano tanto al árbitro como al capitán de Bélgica y no he recibido absolutamente nada, estoy dolido”. Un final increíble, una situación atípica y unas repercusiones que están lejos de terminar.