Fernando Romero: de la comparación con Arce al deseo en Independiente Rivadavia
Independiente Rivadavia empieza a ultimar detalles de cara a la final que tendrá ante Defensa y Justicia el próximo lunes en el Bautista Gargantini. Los azules están prácticamente obligados a ganar para cortar la racha negativa de cinco encuentros sin victorias y comenzar la remontada en la tabla de promedios. Una de las cartas a las que apuesta Alfredo Berti para sumar de a tres es Fernando Romero, el nueve que llegó recientemente que lucha para hacer olvidar a Alex Arce y ganarse su lugar en el once.
El ex Cerro Porteño, Trinidense y Nacional de Paraguay arribó en el último mercado de pases como el reemplazante del goleador leproso, aunque hasta el momento disputó ocho partidos y solo pudo gritar un tanto. A días del duelo ante el Halcón, el atacante habló con MDZ y comentó cuál es su deseo: "Es el momento para poder demostrarle al entrenador y a la gente que puedo ser el 9 del equipo".
Sobre la experiencia que tuvo su compatriota Arce y la huella que dejó en la institución, Romero fue muy claro: "Claro que conozco el paso de Alex Arce por el club. Somos paraguayos, compatriotas y es obvio que por compartir puesto nos van a comparar. Ojalá que pueda hacer mi propio camino en el club".
Además, el delantero afirmó que estos días sin actividad fueron positivos para el equipo y tiene en claro que el choque ante Defensa será clave: "Este parate nos sirvió para trabajar con el nuevo cuerpo técnico y el lunes tenemos una posibilidad de poder volver a triunfo para despegar del fondo".
Romero también hizo énfasis en el triunfo que obtuvo el seleccionado paraguayo ante la Verdeamarela este martes por Eliminatorias: "Me puso muy feliz la victoria de Paraguay contra Brasil. El equipo ha mejorado y como paraguayo y futbolero uno se ilusiona de que nuestro seleccionado pueda volver a ser el de otros tiempos".
Por último, el jugador de Independiente Rivadavia reconoció que aún se está adaptando a Mendoza, aunque las costumbres no se dejan de lado: "Me encanta Mendoza. Al principio, como toda ciudad nueva, hay que acostumbrarse, pero es una ciudad increíble. Eso sí, el tereré no se negocia" cerró entre risas.