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Martín Cicotello: crónica de una muerte anunciada

El entrenador, golpeadísimo por la derrota ante Platense, tiene la puerta de salida entreabierta. Sin respaldo de sus jugadores y a falta de resultados, el Calamar parece haber sido su último partido.

El pasillo de vestuarios del Bautista Gargantini solo tenía el trajín de los empleados del club. Los jugadores y también los dirigentes fueron abandonando con la mirada en el piso el estadio, la gran mayoría en el silencio post derrota ante Platense. Uno a uno salieron todos, menos Martín Cicotello, quien se quedó hundido en el banco del vestuario hasta (su) final. 

Ni bien quedó sentenciada la derrota ante el Calamar, la conferencia de prensa contó con una nutrida presencia de periodistas. Todos, micrófono en mano y cámaras listas, esperando escuchar la sentencia del juicio final. El tema es que a esa silla eléctrica no llegó Cicotello, siendo Daniel Vila el que salió a hablar tras un nuevo golpe al mentón.

El (por ahora) director técnico de la Lepra quedó abatido tras el partido y rompió en lágrimas dentro del camarín. Sin fuerzas para hacerle frente a los medios en el peor momento de su ciclo, la decisión dirigencial fue no exponerlo al enjambre de preguntas direccionadas sobre su futuro.

La gente estalló en su contra (Santiago Tagua/MDZ).

"Este sábado tendremos una reunión con el cuerpo técnico. Hoy no es momento de hablar sobre el futuro", dijo el presidente ante la prensa. El plantel tendrá dos días libres por delante pero todo hace indicar que este sábado arrancó el principio del fin. La falta de resultados (sacó un punto de los últimos doce), el rendimiento del equipo y el cortocircuito con algunos referentes son demasiadas gotas para un mismo vaso. 

Ayer, la incertidumbre terminó de nublarlo: sacó a Iván Villalba (el mejor de su defensa en la segunda parte del torneo) a los 35 minutos del primer tiempo y en el complemento también cambió a Villa para poner a un inexpresivo Asenjo. Paraguayo y colombiano se fueron vociferando bronca hasta el banco de suplentes.

La gente se expresó y dijo basta. Tras el fiasco de Rodolfo De Paoli ven en el Martín Cicotello más de lo mismo. Son otras formas en los manejos pero con idéntico resultado y rendimiento. El actual DT apenas ganó 5 partidos de los 20 que dirigió, perdiendo un total de 10, hundiéndose en el último lugar del promedio del descenso y con un Riestra que puede irse a ocho puntos de ventaja si vence a Sarmiento.

Las formas también jugaron un papel importante: tras ese aire que dieron los 7 puntos sobre 9 en el reestreno de la Liga Profesional, perder como perdió Independiente Rivadavia en Tucumán, Córdoba y Platense terminaron de bajar la guillotina. Ni la buena medida ante Boca Juniors, empate con sabor a derrota al margen, sirvió de paliativo. 

El aliciente de cambio de formato de torneo era un salvavidas aunque la floja respuesta del equipo paralizó esa posibilidad que todavía rescataba a Cicotello de un naufragio inminente. Abatido, solo y sin fuerzas, se retiró del Bautista Gartantini entrada la noche, con el sonido de las rueditas de su valija con destino a la puerta de salida. Crónica de una muerte anunciada.