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Feliciano Gambarte: el sueño de la casa propia

Godoy Cruz cuenta los días para poder retornar a su estadio. Los detalles que restan, el posible partido estreno y la ansiedad del hincha en la antesala de la vuelta al barrio.

"El barrio volverá a sonreír". No hay otra frase que retumbe con más insistencia que esa en los pasillos aledaños. Hay trajín de obreros, camionadas de arena e hinchas que van y vienen pero principalmente, una enorme ilusión de volver al lugar en ese pedazo de tierra donde fueron tan felices. Ese anhelo, el que soñaron tantas veces en sus habitaciones a oscuras, está cada vez más cerca y no hay ansiedad que aguante tanta euforia. 

Basta con pasar por el Acceso que da a la tribuna este del Feliciano Gambarte para tomar dimensión de lo que se viene en breve. Es el estadio de siempre, el que activa la nostalgia, pero es también un estadio nuevo. Hay una renovación prácticamente total de un escenario que tendrá un intenso lavado de cara y que quedará como uno de los más coquetos del país una vez que culmine en su totalidad.

La obra está proyectada en etapas, teniendo la transformación más importante en la primera. Dos tribunas nuevas (este y sur) y la refacción de las otras dos cabeceras, vestuarios, accesos y una gran apuesta en materia en tecnología (seguridad, sistema de cámaras y monitoreo). Luego será el turno, pensando a futuro, de poder completar con los codos que unirá las cuatro tribunas.

"La obra está en un 85%, ya culminamos la etapa gruesa y estamos en las terminaciones, que son siempre las que más demoran. Estamos bien con los plazos, ya trabajando también en el terreno de juego", le dice a MDZ Fernando Da Fre, ingeniero de la obra. No miente, el profesional, al hablar de tiempos: la demolición arrancó en junio de 2022, mientras que la construcción inició en enero del 2023. Sí, apenas un año y siete meses.

La capacidad total será para 18 mil espectadores (12 mil sentados) y el Feliciano Gambarte tendrá algunos cambios importantes comparados al estadio que todos conocimos: los vestuarios estarán debajo de la tribuna norte (no de la este, como fue históricamente), la zona de banco de suplentes se mantendrá debajo de la platea cubierta y habrá una implementación de palcos para ver los partidos desde un lugar privilegiado.

Los hinchas, con su cuota de ayuda.

Si bien todos los hinchas quieren saber cuándo se dará el esperado retorno, decir con exactitud un día en el calendario es un poco aventurado. Desde la CD tombina quiere jugar un partido amistoso antes de fin de año, en principio, el 15 de noviembre. Ese encuentro serviría como prueba para ver que está bien y que hace falta acomodar. Claro que todo va a depender de los plazos de la obra.

Hablando de números, si bien aún resta el detalle fino, el estadio tendría un valor cercano a los 7 millones de dólares. Un número menor si comparamos, por ejemplo, con los 80 millones que costó el Libertadores de América, por citar uno de los más recientes si de construcción hablamos (claro que cada uno con diferencia de capacidad). Hay un dato importante en lo económico: Godoy Cruz no pidió préstamo para afrontar el desafío de la vuelta al Gambarte.

Sea en noviembre o luego, el operativo retorno ya activó su cuenta regresiva. La ansiedad sigue estando a flor de piel, el deseo, cada vez más cerca. El sueño de la casa propia.