Similitudes

A quién le fue mejor tras la gloria: ¿Bianchi en Roma o Gallardo en Arabia?

Marcelo Gallardo ya no será el DT del Al-Ittihad y su paso por Arabia Saudita se termina con malos resultados. Diferencias y puntos de contacto con la campaña de Carlos Bianchi en la Roma.

Lucio Cappellini
Lucio Cappellini martes, 14 de mayo de 2024 · 18:29 hs
A quién le fue mejor tras la gloria: ¿Bianchi en Roma o Gallardo en Arabia?
Gallardo y Karim Benzema, un tenso vínculo que no ayudó al Al Ittihad. Foto: El Gráfico

Este lunes, la dirigencia del Al Ittihad de Arabia Saudita comunicó que Marcelo Gallardo no continuará en el cargo de director técnico del primer equipo una vez culminada la temporada. El entrenador argentino, que ganó 14 títulos en River Plate y uno en Nacional de Montevideo, se despedirá del conjunto en el que juega Karim Benzema tras solo seis meses, resultados insatisfactorios y un enorme descontento de parte de los hinchas. El último viernes sufrió la peor derrota de su carrera, por 5-0 ante el Al-Ettifaq. Fue el cuarto traspié consecutivo, entre la Primera División de Arabia Saudita y la Copa del Rey de Campeones. Por la liga local, además, le convirtieron 11 goles en los últimos 3 partidos, y la afición del Al Ittihad lo silbó durante el último duelo disputado como local. Una experiencia decepcionante, comparable con la que tuvo Carlos Bianchi luego de su éxito en Vélez Sarsfield.

El cruce con un periodista que Gallardo tuvo luego de la derrota por 5-0 dejó en evidencia toda la frustración del Muñeco: “Jugué con los jugadores disponibles, necesitamos más trabajo. En seis meses no encontré una formación perfecta para el equipo”, dijo quien ya está en el radar del A.C. Milan de Italia. Se va luego de lidiar con varias lesiones y de haber tenido algunos cortocircuitos con referentes como Benzema. La tardanza del francés para sumarse a la pretemporada, en febrero, luego de solicitar un tiempo para tratarse un pie, había roto el naciente vínculo entre los dos, aunque el ganador del Balón de Oro en 2022 dijera que “todo era mentira”. Como consecuencia, y para descontento de los dirigentes, el DT había decidido marginar a la figura del equipo durante un tiempo y, pese a que luego se reincorporaría, la relación jamás sería idónea. Nada tan diferente a lo que, casi treinta años atrás, vivieron Bianchi y Francesco Totti.

Durante estos meses, el Al Ittihad sufrió especialmente a un rival: el Al-Hilal, dirigido por Jorge Jesús. El conjunto de Neymar Jr. venció a los de Gallardo 3-1 por liga, lo eliminó en los cuartos de final de la Liga de Campeones de la AFC por un 4-0 global, le ganó 4-1 la final de la Supercopa de Arabia Saudita y lo eliminó en la semifinal de la Copa del Rey de Campeones. El Muñeco deja el cargo con un saldo de 14 victorias, 3 empates y 13 derrotas en 30 partidos y a 39 puntos del puntero de la liga árabe. Además, en la quinta posición, el equipo está fuera de los puestos de la Champions League de Asia, a la que clasifican los primeros tres. El Al Ittihad está a 8 unidades del 3º, con 9 por jugar. Con cuatro goles recibidos más que los que su equipo convirtió y una efectividad del 50%, el paso de Marcelo Gallardo es sin duda peor de lo que esperaba. Pero no es un caso inédito: tampoco había triunfado Bianchi en la Roma, luego de conquistar el continente y el mundo con Vélez.

Bianchi, la Roma y varias similitudes con Gallardo

Carlos Bianchi también tiene 15 títulos y también quiso probar suerte en el exterior luego de erigirse como el mejor entrenador en la historia de un club; en ese caso, Vélez. Es cierto, aún no había dirigido a Boca, pero el Virrey ya había sido “Entrenador del Año”, según El País, en 1994. Y había alzado la Copa Intercontinental. Fue a la Serie A para la temporada 1996-97, una liga por demás diferente a la árabe, por supuesto, pero halló problemas similares a los del Muñeco. Ni bien llegó la Roma, Bianchi perdió ante el Cesena por Copa Italia, dejando a su equipo fuera de una de las competencias. Similar, tal vez, a lo que le sucedió a Gallardo en el Mundial de Clubes al perder 3-1 frente al Al-Ahly.

El ex DT de Vélez nunca hizo pie en Roma: 10 derrotas en 31 encuentros.

El arranque por liga de la Roma de Bianchi fue bueno: 5 victorias, un empate y una caída. Había ilusión. Dato curioso: también el Al Ittihad había comenzado el 2024 con 5 triunfos y una paridad. Pero luego el equipo de la capital italiana quedó eliminado de la Copa UEFA en manos del Karlsruher de Alemania y comenzó el declive; similar al que vivió el conjunto de Gallardo tras quedarse afuera de la Liga de Campeones de la AFC frente al Al-Hilal. Desde aquella 8º fecha, Bianchi jamás pudo lograr que sus dirigidos confiaran en su trabajo. Contó alguna vez Roberto Trotta, el ex Vélez que el DT llevó a la Serie A, que los romanos “no estaban acostumbrados a correr 12 kilómetros y con Bianchi tenían que correr 14”. Según el ex zaguero, algunos, incluso, dejaban el entrenamiento sin el menor escrúpulo. La metodología que le había dado rédito al Virrey en Liniers no tuvo el mismo impacto en Roma. Y los resultados fueron muy distintos: tras 31 partidos, Bianchi dejó el cargo de DT con 12 victorias, 9 empates y 10 derrotas (48,4% de efectividad), sin títulos y con una diferencia de gol de +4.

Tal vez la mayor piedra en el zapato de Bianchi haya tenido nombre y apellido: nada menos que Francesco Totti. Lejos estaba aún de ser el ídolo de la Roma que hoy es y utilizaba el dorsal número 17, pero a los 20 años Totti ya se hacía escuchar. Jamás tuvo una fluida relación con Bianchi y lo ha llegado a considerar su “enemigo”. ¿La causa? El italiano fue muy preciso en su libro Un Capitano: “A los jugadores no les gustan algunas costumbres que Bianchi trae a Trigoria, como por ejemplo los partidos entre romanos contra el resto del mundo en los que aflora su antipatía hacia nosotros. Apoya abiertamente a los demás y se divierte cuando nos derrotan. No tardé mucho en caer en la cuenta de que la tiene especialmente tomada conmigo porque me considera un holgazán. No hay manera de hacerlo cambiar de idea, ni siquiera trabajando el triple”.

Bianchi y el ídolo de la Roma jamás congeniaron. 

Las rispideces con la leyenda de Roma le trajeron al entrenador conflictos más severos que los que Gallardo pudo haber tenido a raíz de su relación con Benzema. Totti jugó 17 de los 31 partidos, pero en Roma querían ver al talentoso joven mucho más. Cuánto influyó aquello en la decisión de desplazar a Carlos Bianchi como director técnico, difícil saberlo; aunque Totti haya escrito: “No creo que en un momento determinado él haya dado el ultimátum `o Totti o yo´, como se rumoreó, porque semejante dilema no habría tenido sentido”. Marcelo Gallardo y Carlos Bianchi, dos de los mejores entrenadores que ha tenido el continente sudamericano, tuvieron experiencias exitosas tan similares como lo fueron sus fracasos. Tras el intento fallido, el ex delantero de Vélez volvió a Argentina y dirigió a Boca, con quien obtuvo 9 títulos. ¿Y Gallardo? ¿Incursionará él también en la Serie A? ¿O regresará al país? En el mundo riverplatense difícilmente no lo estén esperando de brazos abiertos.

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