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Quién es Iker Muniain, el fanático de River que se “disfrazó” para ver la final de Madrid y podría llegar al Millonario

El jugador de 31 años, ídolo del Athletic Club de Bilbao, tiene una pasión por River desde chico, lo alentó en la final de la Copa Libertadores 2018 y podría convertirse en su nuevo refuerzo.

Hace algunas semanas, nada más, Iker Muniain estaba levantando la Copa del Rey como capitán del Athletic Club. Era la primera en cuarenta años para el equipo y el tercer trofeo que el nacido en Pamplona alzaba como profesional. Ahora, son cada vez más fuertes los rumores de que su carrera continuará en River Plate. Sería, sin duda, revolucionario, dado que Muniain jugó toda su carrera en el mismo equipo español, se convirtió en ídolo y no tiene, en principio, ningún vínculo con Argentina. En diciembre pasado, el delantero anunció que no renovaría su contrato con el Athletic, que vence en junio de 2024, puesto que había perdido consideración: con Ernesto Valverde solo jugó 22 partidos esta temporada. Y, según dijeron allegados a él, el destino que más le atrae se viste de los mismos colores y está radicado en Nuñez.

Muniain y la última Copa del Rey ganada por el Bilbao (Foto: El Athletic)

Iker Muniain debutó en el Athletic Club en el año 2009, con solo 16 años. Se convirtió en el más joven en la historia del equipo en hacerlo y, una semana después, también en el más joven en anotar un gol. Fue incluso el goleador más joven en la historia de LaLiga, si bien sería superado por Fabrice Olinga. A finales de aquel año fue nominado al premio Golden Boy, aunque luego su carrera tal vez no despegaría como algunos hubiesen proyectado. Desde ese entonces, Muniain no se alejó nunca del Estadio San Mamés y completó 15 temporadas con los vascos, luego de las que se convirtió en capitán, ídolo máximo y en el segundo jugador con más partidos en la historia de la institución (fue el más joven en llegar a los 500 encuentros, a los 29 años y siete meses). En su década y media, el delantero de 1,69 metros obtuvo dos Supercopas de España (2015 y 2021), una Copa del Rey, en 2024, y todavía aspira meter al Bilbao en la próxima UEFA Champions League: están 5º, a 3 puntos de la última plaza, por ahora en manos del Atlético de Madrid.

Un argentino es, según el jugador, el entrenador que “más sabe de fútbol”. Así describió a Marcelo Bielsa, quien lo dirigió entre 2011 y 2013 y con quien protagonizó una recordada etapa del club. En 2012, el conjunto vasco llegó a la final de la UEFA Europa League y, aunque perdió con el Atlético de Madrid, el Loco dejó una huella indeleble entre sus dirigidos. El mismo Iker Muniain que fue el gran responsable dentro de la cancha, tanto de aquella campaña, como de todo lo bueno que el Bilbao vivió en la última década y media, es quien hace unos meses les aseguró a sus compañeros, para sorpresa de todos los que creían que se convertiría en un One Club Man: “Llegué a Bilbao con 12 años, siendo un niño, y hoy, casi dos décadas después, vengo a anunciaros mi marcha al final de esta temporada después de 15 años en el primer equipo. Me voy feliz, con el sueño de haber levantado el tan deseado vigesimoquinto título de Copa y haber sacado la gabarra 40 años después. Ha sido algo increíble. La comunión que hemos mostrado entre aficionados y equipo demuestra que verdaderamente somos únicos en el mundo. Ha sido una decisión muy difícil, pero creo que es lo mejor tanto para el Athletic como para mí”. Desde entonces, el nombre de River Plate ha sonado fuerte al referirse a su posible próximo equipo. Pero ¿por qué?

Su fanatismo por River y la anécdota de la final de Madrid

El autor de 75 goles y 54 asistencias en 557 partidos con el Athletic, aseguran sus allegados, pretende continuar su carrera en River, Brasil, México o la MLS; en ese orden. Es un reconocido fanático de los de Nuñez, hace tiempo. En el 2012, luego del descenso del Millonario a la B Nacional, declaró: “Bajamos porque, como se suele decir, es el único título que nos queda por ganar. El año que viene estamos otra vez en Primera”. Y para explicar el contexto, ahondó: “River Plate es un equipo que siempre me ha gustado, sobre todo por la gran hinchada que tiene, siempre alentando al equipo, y la verdad es que le admiro muchísimo. Sigo todos los partidos y le deseo lo mejor".

Su devoción por el club de Gallardo, Francescoli, Alonso y Labruna no tiene mayor explicación que esta: “Cuando eres pequeño y ves por la tele, por ejemplo, los clásicos River-Boca, y siempre te decantas por uno. Yo me decanté por River y hasta el día de hoy tengo esa ilusión por River y por toda su hinchada”, dijo hace un tiempo. Y su pasión jamás se marchitó. Los hinchas recordarán su posteo en Twitter, en 2016, antes de un duelo frente a Boca. “Se viene el Superclásico!! Se viene River!!!! Cuidate botero!!!! Vamos vamoos!”, había escrito, junto a unos emoticones con los colores rojo y blanco. Muniain compartió muchos años en Bilbao con Ander Herrera, quien milita en la vereda contraria. Son grandes amigos y juegan juntos a la PlayStation; pero, sobre sus duelos, el pelirrojo explica: “Él es hincha de Boca y de Juan Román Riquelme. Solemos jugar los clásicos…”.

Muniain y ¿la camiseta que vestirá? (Foto: El Gráfico)

El 9 de diciembre de 2018, Iker Muniain protagonizó seguramente su mayor locura por River. Según contó una vez, al enterarse de que el desquite de aquella final de Copa Libertadores entre su equipo y Boca se trasladaría a España, pensó: “Hostia, traen aquí el partido, tengo que ir a Madrid a ver ese partido. Tengo que estar con mi equipo alentando". Pero tanto Muniain como sus compañeros jugaban al día siguiente un encuentro de liga y atravesaban un pésimo momento: malos resultados, recambio de entrenador, bajo nivel… Pero aquello no detuvo al 10 del Athletic. “Llamé a Omar, una persona de confianza, y le dije que alquiláramos una furgoneta para ir a Madrid. Llegamos y había 50 mil personas de River Plate... No podía ir así con la cara descubierta. Me cogí una peluca, unas gafas, una gorra y una bufanda y salimos a la calle. Fui como un barra brava”, reveló.

"Fuimos con los hinchas de River Plate y había un control de seguridad. Entonces, estaba la Policía Nacional esperando. Llego yo con mi peluca, mis gafas, se me queda mirando un policía y pienso que me ha reconocido. Me mira la cara y me dice: 'Pase, pase'. Cuando llevo 50 metros me doy la vuelta y el policía está mirándome”, terminó su relato, con la sospecha de que había sido descubierto. Lo cierto es que el vasco pudo ver campeón al equipo por el que simpatiza desde chico y, hoy, seis años después, no solo tiene la posibilidad de gritar sus goles, sino de hacerlos. Iker Muniain podría romper el mercado de invierno sudamericano y potenciar a River en la segunda etapa de la Copa Libertadores. Su carrera ya no será toda en un mismo equipo, pero ¿será con los mismos colores?