Luto en River: murió el papá de Marcelo Gallardo tras luchar contra una larga enfermedad
El fallecimiento de Máximo Gallardo, padre de Marcelo, sacudió al mundo River en las primeras horas del sábado. A los 71 años, Máximo perdió la batalla contra una enfermedad que lo había debilitado en los últimos meses, dejando una profunda huella en su familia y en quienes lo conocieron. El círculo íntimo del DT y desde las redes oficiales del Millonario confirmaron la noticia, que rápidamente despertó muestras de cariño y solidaridad hacia el entrenador millonario.
El momento más conmovedor entre padre e hijo ocurrió semanas atrás, durante un partido del equipo Senior de River en el predio River Camp. Allí, Máximo y Marcelo compartieron un emotivo abrazo en el campo de juego, una imagen que ahora queda como un homenaje eterno. El público, consciente de la difícil situación, aplaudió calurosamente el gesto, dejando ver la enorme admiración por ambos.
En agosto pasado, durante la conferencia que marcó el regreso de Gallardo a River, el "Muñeco" había revelado con la voz quebrada el estado de salud de su padre. “Le quiero agradecer de todo corazón a todos, y en especial a mi viejo, que no está acá, que no puede estar, pero lo tengo en mi corazón”, expresó emocionado. Aquellas palabras resonaron aún más fuerte tras conocerse la noticia del fallecimiento.
En un fin de año complicado desde lo futbolístico, para Marcelo Gallardo representa otro difícil momento porque en mayo pasado había sufrido la muerte de Juan Berros, su histórico representante.
allardo iba a dirigir esta tarde, desde las 18 y en el Monumental, el último entrenamiento del plantel previo al choque de este domingo ante Rosario Central. Por motivos lógicos, su presencia no está asegurada, ni en la práctica ni en el encuentro de mañana, algo que seguramente se definirá en las próximas horas.
Máximo Gallardo no solo fue una figura clave en la vida de Napoleón, sino también un pilar en su carrera. Siempre estuvo presente en los momentos más significativos de la trayectoria de su hijo, brindándole apoyo incondicional. Su pérdida deja un vacío profundo, pero también un legado de amor y fortaleza para el entrenador más ganador en la historia de River.

