La emotiva reflexión de Tyson tras volver al boxeo a los 58 años en la derrota ante Paul: "No me arrepiento de..."
Mike Tyson fue uno de los boxeadores más destacados de su época, campeón del mundo en peso pesado; el más joven de ellos a los 20 años, 4 meses y 23 días; el primero en reunificar los cinturones de las distintas asociaciones de esa categoría, entre otros méritos. Tras su retiro, una vida de excesos, despilfarro y deudas económicas, sucesivas detenciones por peleas callejeras, problemas de salud, entre otras, regresó al boxeo.
Lo hizo con 58 años, nada más y nada menos, todo en el marco de la pelea amateur ante el influencer Jake Paul, que ya se enfrentó ante Floyd Mayweather. Fue victoria para el joven, de 27 años, en un fallo unánime. Sin embargo, el exboxeador pudo resistir con dignidad los ocho asaltos y para él, eso es mérito suficiente.
Tras varias horas de silencio y a pesar de que Paul habló y soltó "le di una lección de boxeo" (sí, al múltiple campeón mundial), este sábado Mike Tyson rompió ese silencio para dejar una emotiva reflexión sobre lo importante que fue para él volver a pelear y superarse a sí mismo.
"Esta es una de esas situaciones en las que perdiste pero aun así ganaste. Estoy agradecido por lo de anoche. No me arrepiento de haber subido al ring una última vez", expresó Iron Mike, para comenzar su reflexión y confirmar que no lo hará otra vez.
Luego, habló del episodio de salud que sufrió en junio pasado, cuando se descompensó en un avión a causa de una úlcera y vivió momentos dramáticos en pleno vuelo. "Casi muero en junio. Recibí ocho transfusiones de sangre. Perdí la mitad de mi sangre y 25 libras en el hospital y tuve que luchar para recuperar la salud y poder luchar, así que gané", reveló.
"Que mis hijos me vean enfrentarme y terminar ocho rounds con un boxeador talentoso que tiene la mitad de mi edad frente a un estadio repleto de los Dallas Cowboys es una experiencia que ningún hombre tiene derecho a pedir. Gracias", finalizó Tyson.