ver más

“Tenía todo arreglado con Boca”: el jugador que liquidó a los dirigentes de su club por no venderlo

El defensor estuvo a un paso de jugar para el Xeneize pero los clubes no se pusieron de acuerdo en lo económico.

Lucas Merolla, quien quedó libre de Huracán luego de no ser tenido en cuenta durante los últimos meses, dijo presente en el programa F90 de ESPN y se refirió a su difícil situación. El defensor central, que era capitán del equipo cuando fue marginado por no renovar su contrato, habló en la previa de su viaje a México para sumarse a las filas del Mazatlan.

El futbolista de 28 años estuvo a un paso de ser jugador de Boca Juniors en el último mercado de pases y, pese a que ya había llegado a un acuerdo con el Consejo de Fútbol, su pase se vio frustrado debido al desacuerdo que hubo entre las instituciones involucradas.

"Simplemente no hubo acuerdo. Sé que fue muy seco todo, duró muy poco. A mí me dijeron que no arreglaron porque le ofrecían poca plata. Yo quise irme a Boca con una venta, pero no se pusieron de acuerdo en los números. Yo quería dejarle plata a Huracán, era mi único deseo. Ellos dijeron que les ofrecieron poco. Mi contrato estaba arreglado", contó Merolla.

Sobre su salida por la puerta de atrás del Quemero, expresó: "Nunca quise quedarme libre. Hace dos años que le venía pidiendo para renovar y ellos esperaron a seis meses. Les pedía el aumento para mantener a mi familia, queríamos comprar una casa. No fue mi culpa llegar a esta instancia, pensé que los dirigentes de Huracán se iban a hacer cargo del error y nunca pasó".

"Si me equivoco en este paso de la carrera, no tengo margen. Yo trabajé mucho para llegar a esta instancia y del otro lado nunca me quisieron ver bien. Tuve que escuchar a mi cabeza porque con el corazón firmaba ahora. Huracán es y será mi casa. Tengo una gran relación con el hincha aunque algunos me putearon y los entiendo porque se dijeron muchas cosas. Quiero volver alguna vez al club, es triste cerrar así mi ciclo" añadió.

 

En cuanto a la dura lesión que tuvo que afrontar, Merolla detalló: "Mi idea era irme con una venta. Los dirigentes me prometieron que me vendían en diciembre del año pasado aunque no sea del agrado de ellos. Lamentablemente me fracturé la tibia en el medio y ahí fue cuando me di cuenta de quiénes estaban conmigo, la verdad que del otro lado eran pocos: mi familia, mis amigos, mi representante y me hizo un clic la cabeza".

"Les pedí que me renueven el contrato para tener un aumento y no quisieron. Me di cuenta que ellos no me respaldaron como esperaba. Yo decidí ahí esperar para volver de la lesión y no quise renovar con ellos cuando volví a los cinco meses y medio. Necesitaba el dinero, no quería ser el mejor pago del plantel e incluso siendo el capitán era de los peores sueldos. En el momento que regresé les dije: Acá estoy aunque ustedes no lo creían. Quiero una mejora salarial . Nunca vinieron a dármelo", sentenció Merolla.