Los gestos de Rojo y Varela a los hinchas de River tras el escándalo del final: “¡Son unos…!”
El final del Superclásico fue un escándalo. Empujones, patadas, trompadas y una invasión total del campo de juego por parte de ambos planteles. Cuando las cosas parecían calmarse, Marcos Rojo y Alan Varela se cruzaron con hinchas de River que estaban detrás de ellos.
Aunque no estuvo entre los convocados, el capitán del Xeneize formó parte de la multitudinaria pelea tras el penal que le dio la victoria al Millonario sobre Boca. Todo comenzó con un festejo desmedido de Agustín Palavecino en la cara de los jugadores xeneizes. Por eso, Rojo ingresó al campo de juego con la sangre en el ojo: "¡Es un pelotudo, Palavecino es un pelotudo!", expresó el central, re caliente con el jugador de River.
Apuntando con su dedo y frenado por Nacho Fernández, el defensor, que todavía se recupera de una lesión ligamentaria, siguió hablando: "¡Palavecino empezó, Palavecino empezó al pedo!", le explicaba al referente de River en imágenes de ESPN F1.
Una vez controlado el tumulto, Rojo continuó su disputa, esta vez contra los hinchas del Millonario: "¡Griten ahora!", exclamó de cara a una de las tribunas locales. A esto se sumó Varela, que ya había sido reemplazado y tiró: "¡Son unos cagones, son unos cagones!". Ambiente muy caldeado en el Monumental.
Finalmente, a Rojo le salió caro meterse en la pelea del final. Según informó el periodista Renzo Patich, el experimentado jugador estaría camino a una fiscalía para declarar por meterse a la cancha sin autorización y agredir a la autoridad, ya que no formaba parte de los convocados por Boca. De hecho, un oficial lo buscó para realizarle un acta y el capitán xeneize reaccionó: "¿Acta de qué querés hacer? ¿Querés figurar, bobo?".
Además, la fiscal Celsa Ramírez llamaría a Varela, Palavecino y Luis Vázquez por incitar a la violencia. Sin embargo, no habría grandes sanciones, si no que multas.