Gato Oldrá: "Estar en Godoy Cruz es mi mejor regalo"
Oldrá llega al club caminando, como cualquier socio hijo de vecino. El entrenador que jugará Copa Libertadores y que peleó la Copa de la Liga Profesional hasta instancias definitivas se maneja con sus formas de siempre. Lo paran a cada rato para inmortalizar en una foto el amor que le transmiten los hinchas día a día, algo que el Gato agradece y reconoce, intentando no dejar escapar ningún lágrimón en el mientras tanto.
-¿Qué se te pasa por la cabeza cuándo ves tanto reconocimiento?
-La verdad, una alegría enorme. Yo crecí acá, en este lugar, cuando no había nada. Verlo hoy como está, peleando en la elite del fútbol argentino, jugando copas internacionales, sin dudas que es demasiado. Pero más allá de todo lo deportivo que deja un resultado, el amor de la gente es, sin dudas, el mayor regalo. Estar acá, para mí lo es todo.
-Después de esta campaña me imagino que ese celular sonó un poquito.
-Si, aparecen oportunidades como le puede pasar a cualquier jugador o entrenador de un equipo que fue protagonista. Pero mi respuesta es siempre la misma: agradecer y dejar en claro que quiero estar en Godoy Cruz. Ojo, no como entrenador, esto es pasajero, como siempre digo. Quiero estar acá, en el lugar que sea y desde donde pueda aportar. Y mirá que no estoy salvado ni mucho menos, tengo que laburar como todos, pero elijo que sea acá, en el club. Siempre.
-Se viene un año importante: ¿te imaginas el regreso al Gambarte?
-Mirá, yo estuve acá cuándo esto apenas tenía una cancha, no teníamos esta entrada, ni tantos chicos y chicas compitiendo en los diferentes deportes. Ver a Godoy Cruz así, uff, es algo muy fuerte. Soñamos mucho con poder jugar en nuestra casa, y ojalá podamos cumplirlo este año, tal como parece que será. El club tiene un predio de primer nivel, inferiores en continúo crecimiento, un estadio propio que se está haciendo sin ningún préstamo, exporta jugadores. Creo que el balance es demasiado positivo.
-¿Es mucho que la cancha lleve tu nombre?
-(Ríe) No es mucho, es muchísimo. A mi me gustaría que una de las tribunas sí tenga un homenaje para el grupo de jugadores que logró el ascenso de 1994. Pero todos, eh. Creo que ese plantel fue una piedra fundamental en el camino que vino después y merece que sea recordados por siempre. Ojalá se pueda dar.
-Te saco de lo institucional por un momento: ¿se viene Colo-Colo?
-Sí, un rival muy complicado. Sabe lo que es ser campeón de América, tiene mucha historia y es un gigante sudamericano. Pero fijáte que eso marca lo que es Godoy Cruz hoy: estar mirando y pensando en este tipo de rivales. Eso da la pauta que vamos por buen camino. Haremos todo para poder seguir dando pelea a nivel continental.
-¿Al Ruso Rodríguez ya lo despediste?
-Mirá, es el único que hasta el momento vence contrato. A mí me encantaría poder contar con él, no descubro nada diciendo lo que significa para nosotros. Es el capitán, referente y anduvo muy bien. El tema es que hay decisiones personales que son más que lógicas y entendibles en este contexto de país. Después, el resto tiene contrato vigente y para que se vayan tienen que ser vendidos.
-¿Deseos?
-Y, por la salida del Ruso, un arquero. Tenemos a Saraccho y vuelve Roberto Ramírez. Defensivamente creo que estamos bien y en la mitad necesitamos dos o tres jugadores, más otro par en ataque. Creo que si logramos tener Copa Libertadores, más Copa Argentina y torneo local vamos a precisar unos 6 o 7 jugadores.
Oldrá hace una pausa en sus respuestas. Mira, cada tanto, a sus alrededores y le es inevitable no emocionarse con ver un club en auge. Cada tanto, la entrevista se interrumpe con algún pedido de foto, algo que el entrenador no duda en agradecer, abriendo el camino de la nostalgia: "Recién vi un mural del Gato Lentz, y la pucha, es imposible no emocionarse. Tantos años acá, tantos amigos, tantos recuerdos. Mis papás se separaron cuando yo era chico y mi vida creció en este lugar. Verlo así me hace muy feliz. Ese es, sin dudas, mi mayor regalo".