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La tajante sentencia de Prigioni sobre nacionalizar extranjeros para la Selección argentina: "Prefiero..."

El entrenador de la Albiceleste se refirió a la gran controversia que resurgió tras el triunfo de España en el Eurobasket con un base estadounidense.
Prigioni, entrenador de la Selección argentina, dejó una fuerte frase sobre la Selección española y nacionalizar extranjeros.
Prigioni, entrenador de la Selección argentina, dejó una fuerte frase sobre la Selección española y nacionalizar extranjeros.

Un viejo debate del básquet internacional volvió a salir a la luz. El pasado domingo, la Selección española de básquet se consagro campeón en el Eurobasket (torneo de selecciones del Viejo Continente) y reavivó la eterna polémica de los jugadores nacionalizados. Es que la Federación Española de Básquet nacionalizó a Lorenzo Brown, base nacido en Roswell, Georgia y con nulas conexiones con el país ibérico. De hecho, ni siquiera jugó en la ACB, la liga española que lidera a las demás competencias nacionales de Europa. La discusión se llevó a cabo durante todo el mes de septiembre y el último en opinar fue Pablo Prigioni, entrenador de la Selección argentina.

Lorenzo Brown, el estadounidense que jugó para España y salió campeón de Europa.

"Lorenzo, de Albacete" fue el mote irónico que le pusieron los fanáticos españoles a su base, una de las grandes estrellas del cuarto título europeo de su Selección. Ante la discusión que se generó en redes y entre distintos protagonistas, Prigioni mantuvo de forma tajante la histórica postura de la Selección argentina con respecto a los nacionalizados: "Yo siempre estuve en contra de nacionalizar jugadores y mientras yo esté en la selección, eso no va a pasar,. Ni siquiera va a haber un integrante de otro país en el staff", disparó el coach.

En una extensa charla con el sitio BasquetPlus, el entrenador campeón de América agregó un punto que describe a la perfección el sentir del básquet argentino sobre la posibilidad de nacionalizar jugadores extranjeros: "Para mí la selección es lo más puro que hay y ya tenemos nuestras competencias de clubes para competir con gente de todo el mundo [...] Prefiero perder con gente nuestra que intentar ganar con una persona que no sea argentina". 

 

Prigioni, DT campeón de América, fue tajante sobre la posibilidad de nacionalizar extranjeros para Argentina.

Luego, el exbase cordobés se refirió específicamente al caso que encendió la controversia: "No creo que Lorenzo Brown sienta la camiseta española como Sergi Llull o Rudy Fernández. Ahí se acaba la discusión para mí", expresó. Entre otros motivos, la pica basquetbolística entre argentinos y españoles encuentra uno de sus grandes alicientes en esta discusión, ya que los ibéricos suelen acudir a nacionalizar jugadores de Estados Unidos u otros países ante una carencia de un puesto o rol en el equipo. Además, la crítica a la selección apodada como La Familia se profundiza al tener en cuenta su éxito en las divisiones formativas.

España le ganó el clásico a Francia en la final y se proclamó campeón del Eurobasket.

Por citar otros ejemplos de renombre, la Selección española tuvo dos jugadores nacionalizados de enorme nivel durante los últimos años. El montenegrino Nikola Mirotic y el congoleño Serge Ibaka, dos talentos probados en la NBA y de enorme trayectoria, pelearon palmo a palmo por quien iba a los torneos de la pasada década, ya que la FIBA permite solo un naturalizado por plantel.

Ibaka jugó tres años en la liga española antes de conseguir la doble nacionalidad y jugar en la selección.
Montenegrino de nacimiento, español de pasaporte: Mirotic se formó en el Real Madrid, pasó por la NBA y hoy es la estrella del Barca.

Sin embargo, España no es el único que se aprovecha de esta regla (o vacío en el reglamento, depende de dónde se lo mire): equipos como Grecia y Eslovenia, que cuentan con dos de los mejores jugadores del mundo en Giannis Antetokounmpo y Luka Doncic respectivamente, también hicieron uso de jugadores nacionalizados en el último Eurobasket.

Algunos países buscan atleticismo y explosividad, otros poderío físico y altura. La Selección argentina tiene una carencia histórica en su juego interno y, pese al paso del tiempo, nunca cedió ante la posibilidad de nacionalizar algún pivot estadounidense, centroamericano o de donde fuera. Y tampoco lo hará bajo las órdenes de Prigioni.