El gesto de Benedetto con los hinchas de Boca que no se vio tras errar su tercer penal al hilo
Como era de esperarse, los focos en la Bombonera apuntaron a la noche de Darío Benedetto. El Pipa erró dos penales en la serie ante Corinthians, fue uno de los principales apuntados en la discusión que involucra al Consejo de Fútbol y los principales referentes del equipo (sobre todo después de su polémica arenga aquella noche) y, como si fuera poco, volvió a fallar desde los doce pasos en cancha de Boca.
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Al delantero le hicieron los dos penales que Pablo Dóvalo sancionó en la noche del sábado. Se hizo cargo del primero, en el amanecer del encuentro, y su remate se estrelló en el travesaño. En el segundo, a falta de 15 minutos para el final, se encontraba sentido producto del fuerte pisotón que sufrió en su tobillo derecho.
Conociendo que no estaba al 100% desde lo físico (estaba rengueando), ni desde lo psicológico (perdió los últimos tres penales que pateó, todos en el mismo arco), tomó la mejor decisión para el equipo. Le otorgó la pelota a Marcos Rojo para que este canjeara por gol su remate y pusiera el 1-0 con el que el Xeneize cortó la racha de tres derrotas consecutivas en la Liga Profesional.
En este contexto, a la hora de meterse al túnel que lo lleva al vestuario local, Benedetto tuvo un particular gesto de cara a la platea. En un primer momento con su mano derecha se dio unos golpes a la altura del corazón y, posteriormente, juntó sus dos palmas, a modo de pedido de disculpas por sus fallos dentro del campo de juego.
