El provocador tuit de Independiente antes del clásico con Racing: ¿sólo folclore o algo más?
Los clásicos del fútbol argentino son partidos especiales. En dicha clase de encuentros, la rivalidad entre los clubes y su historia pesan tanto como el presente o, a veces, más. Por supuesto, el costado extrafutbolístico también juega su parte y, precisamente, Independiente hizo uso del famoso folclore en la previa al partido contra Racing. Sin embargo, muchos usuarios de Twitter creyeron que la foto que posteó el Rojo en Twitter fue un tanto desmedida al tratarse de la cuenta oficial del club.
En la previa al encuentro que terminó en victoria para Racing, la cuenta de Independiente publicó una foto en Twitter que muestra cómo quedó ambientado el vestuario que iba a ser utilizado por el equipo de Eduardo Domínguez: "UNA VIDA DE GRANDEZA", rezaba el tuit con una imagen de los vinilos con el escudo del Rojo y otros símbolos afines pegados en las paredes. Además, había frases cortas que decían "más gente" y "más copas", en comparación con la Academia.
Por otra parte, del techo colgaban unos banners con siluetas de las Copas Libertadores e Intercontinentales ganadas por el Rojo a lo largo de la historia. Una de las cosas más llamativas que puso Independiente en las paredes de la cancha de Racing es la tabla de posiciones del Metropolitano 1983, que tuvo a Independiente como campeón y la Academia como uno de los descendidos a la segunda división.
Además de esta decoración, las partes celestes de las paredes fueron tapadas con vinilos de color rojo total. En el túnel al vestuario también se podía leer "Y vayas a donde vayas yo voy con vos" en letras gigantes, mientras que en el marco de la puerta previa a esa zona había un vinilo que decía "el orgullo nacional", uno de los apodos de Independiente.
Las distintas publicaciones generaron un gran revuelo entre los hinchas en las redes sociales, ya que hubo quienes definieron a esta decoración como un exceso. Más allá de que pudo haber sido interpretado como una chicana bastante importante, la alegría se quedó en el Cilindro y los que rieron último fueron los fanáticos de Racing.