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Por qué la hinchada argentina es furor en el Mundial de Qatar

La pasión por el fútbol, un amplio repertorio de canciones, la manera de alentar y la repentización para inventar temas son algunos de los motivos que convirtieron a los hinchas de la celeste y blanca en foco de atracción en Doha. Un fenómeno que excede a Messi y que MDZ te lo explica en esta nota.

Japón acaba de quedar eliminada del Mundial de Qatar 2022  ante Croacia en los penales. Por cuarta vez la selección nipona se despide de un Mundial en los octavos de final, etapa que no logra superar. La desazón es total tanto en jugadores como en hinchas. Hasta los periodistas se muestran abatidos en el Centro de Prensa del estadio Al Janoub. Hasta que ven a un grupo de colegas argentinos y corren a hacer una pregunta: "Por favor, queremos saber cuál es la canción original de este tema y cómo es la letra que cantaron", implora una periodista japonesa en perfecto inglés, celular en mano, tras darle play a un video que había grabado dos días atrás en las tribunas del Ahmed bin Ali. "Vamos, vamos, Selección / Hoy te vinimo' a alentar / Para ser campeón / hoy hay que ganar", sale de su teléfono móvil. Es la hinchada argentina haciendo de las suyas ante Australia, cuando el partido no terminaba de armarse.

Tras una investigación de rigor, se llevan la respuesta deseada: el tema original es de Roque Narvaja, Ni una palabra. "Ni una palabra a mamá / Ni una palabra a papá / Y me quedaré / con tu libertad", reza el estribillo de una canción que, según su autor, habla de la historia de amor entre una chica de 18 años y un hombre de 50. Link de YouTube, felicitaciones por el Mundial hecho que son recibidas literalmente como una caricia al alma y a emprender un largo camino a casa. No asombrará a este periodista que en el próximo Mundial esa melodía suene en los partidos de Japón, así como el "Oooh / Vamos, Nippon / Nippon, Nippon / Vamos, Nippon", tronó en Qatar con los mismos acordes de Pop Goes The World, canción de la banda canadiense Men Without Hats que suena en las canchas argentinas desde fines de los 80.

Jugadores e hinchas festejando la clasificación de la Argentina a los cuartos de final. (Foto: EFE)

Ese asombro, esa admiración y esas ganas de "imitar" que genera la hinchada argentina en los japoneses se vio multiplicada por mil en una Doha en donde los banderazos celeste y blanco son filmados como una atracción turística más y en un Mundial en que los únicos partidos a estadio literalmente lleno fueron los de Argentina.

La pasión que muestran los miles que recorrieron 14.000 kilómetros para alentar al equipo de Leo Messi y Cía., un amplio repertorio de canciones que excede al monótono "¡Ar-gen-tina!" que se replica con los otros 31 nombres de países que llegaron hasta acá, la manera de alentar y hasta la repentización para inventar temas son algunos de los motivos que atraen a los locales y a turistas de otros países por igual. Por eso el "¿Where is Messi?" ("¿Dónde está Messi?") de los árabes, que coparon la parada en las tribunas del Lusail en el fallido debut de la Scaloneta, se convirtió en "Arabia to the aiport" ("Arabia al aeropuerto") por las callecitas del Souq Waqif, centro neurálgico del Mundial, mientras algunos árabes filman la ocurrencia con una sonrisa.

Las largas caminatas para llegar a los estadios tras bajarse de un subte del primer mundo se pueden vivir en modo teatro, como sucede en casi todos los partidos que no juega la Selección argentina, o en modo cancha, como ya se reflejó en estas páginas con improvisadas fiestas en las estaciones. Entonces vuelven a aflorar los celulares extranjeros para registrar totalmente ajeno para su cultura.

Esa fascinación que genera la hinchada argentina también generó elogios de leyendas del fútbol. Como Ronald de Boer, estrella del fútbol neerlandés: "Jugar contra Argentina con los fanáticos ahí es impresionante. Estuve en el estadio en el partido contra Australia y fue espectacular", le dijo el exjugador del Ajax, Barcelona y la Selección de Países Bajos a Olé.

Si bien Messi es un imán de amor que llega desde todo el mundo, la manera en que los argentinos viven el Mundial in situ también atrae una Torre de Babel de cariño para una Selección que, como dice la canción, ahora nos volvió a ilusionar.