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Eliminatorias Sudamericanas: el que se duerme, pierde

Las Eliminatorias están tan parejas que los resultados de la última fecha movieron bastante la tabla de posiciones. Repasá cómo va cada uno.

En la séptima fecha hubo dos resultados (la victoria de Paraguay en Asunción y la de Brasil en Quito) si no fuera de catálogo al menos tan significativos como para reformular el curso de unas Eliminatorias Sudamericanas que serán crueles con aquellas selecciones que se relajen más de la cuenta.

Y eso por la positiva, la gravitación contante y sonante de los vencedores y por la negativa, por el manto de inquietud que a estas horas recorre las veredas de los vencidos, Chile y Ecuador.

El bicampeón de América, por ejemplo, hasta nuevo aviso queda fuera de todo, del pasaje directo al Mundial de Rusia 2018 e incluso del playoff también llamado repechaje o repesca.

Se trata, redondamente, de una de las grandes sorpresas de este tramo de las Eliminatorias que obliga a los trasandinos a ganar sí o sí el martes frente a Bolivia en Santiago.

Ecuador tiene un margen más holgado, puesto que de hecho comparte el segundo lugar con Uruguay y Colombia, a un punto de la Argentina, pero el punto neurálgico de su turbación estriba en la sensación térmica y en la tendencia: ha sumado apenas un punto de los nueve últimos y se lo nota alejado de aquella formación intensa, picante, confiada que en las primeras fechas correspondía de forma cabal a la impronta inspirada por el entrenador argentino Gustavo Quinteros.

Para peor, Ecuador deberá ahora jugársela en Lima, con Perú, un duelo de por sí complejo, un clásico regional, y más adelante recibirá a Chile y visitará a Uruguay.

Estas Eliminatorias del formato todos contra todos en partidos de ida y vuelta son de las más reñidas que se recuerden.

Venezuela, Perú y Bolivia están lejos de todo, más bien con ropaje de jueces o de devotos de una eventual racha celestial y eso supone que los cuatro cupos y medio, si así pudiera ser calificado, serán cosa de siete que hoy se ven separados por nada más que cuatro garbanzos.

Téngase en cuenta que Paraguay andaba a los tumbos, devoró el crédito del riojano Ramón Díaz pero resulta que lleva cuatro sin perder y de la mano de Francisco Arce, el Chiqui Arce (lateral espléndido si los hubo), dejó una buena imagen versus Chile, sumó tres, quedó cerca del póker de bendecidos por Rusia 2018 y habrá que ver cómo le va en Montevideo en su muy atrayente mano a mano con Uruguay.

Y ya que estamos: mientras se acomoda a una transición más de nombres que de estilo, y ya con Luis Suárez en el once, la "Celeste" necesita consolidar su imponente andar en el Centenario: si suma seis de seis en su casa, el martes con Paraguay y en octubre con Venezuela, llegará a 2017 con el equipaje ordenado.

Algo similar puede inferirse de Colombia y Brasil, que dentro de 48 horas jugarán en Manaos un partido no de pierde-paga pero sí por lo menos de enorme valor prospectivo: ¿será que con la batuta de Tite y al influjo de Neymar el coloso canarinho marchará por una autopista liberada?

¿Y la Selección Argentina?

A la Selección Argentina, la flamante selección del "Patón" Bauza, la hemos dejado para el final de forma deliberada.

Amén de su consabido poderío, del number one Messi, bla bla bla, en la cancha se ven los pingos: haberle ganado a Uruguay cotiza en la Bolsa y de aquí al final mismo de las Eliminatorias cotizará en Bolsa el mínimo, vital y móvil de ganar, sencillamente, los partidos más ganables, por lo pronto el del martes en Mérida ante una Venezuela debilitada al máximo.

Y que conste ya: llegado el caso, la ausencia de Messi será un atenuante de un valor relativo, más bien formal.