El jefe de Inspección General Vial de Baradero, Pablo Antonio Scarfoni, renunció esta mañana a su cargo en una derivación del incidente que terminó con la muerte de dos adolescentes, en un episodio que involucra a agentes de Tránsito y que derivó en una pueblada de los habitantes de esa ciudad.
Scarfoni explicó que la dimisión obedeció a la necesidad de "oxigenar" la gestión del intendente Aldo Carossi, cuestionado tras los graves incidentes registrados ayer.
"Presenté la renuncia a mi cargo al intendente Carossi, porque consideré que tengo que dar un paso al costado para oxigenar la gestión del intendente, porque en Baradero hay una interna política muy grande con el jefe comunal", explicó en declaraciones a la prensa.
Además, el renunciante funcionario intentó justificar lo sucedido al relatar que "se cruzaron (la moto y la camioneta) en la esquina" donde se produjo el trágico accidente que terminó con las vidas de ambos adolescentes.
En ese contexto, puso de relieve que "ahora los vehículos y los testigos serán sometidos a las pericias correspondientes" que determinarán las responsabilidades del caso.
Por su parte, Hugo Portugal, el padre de uno de los adolescentes muertos en Baradero presuntamente al ser atropellados por agentes de tránsito, reclamó hoy "que se haga justicia" y que los responsables del hecho que desató una pueblada en esa ciudad bonaerense "queden presos".
Portugal denunció que los inspectores "tenían la orden de correr, encerrar y, si es posible, hacer caer a los infractores" que circulaban en moto por las calles de la ciudad.
"Lo que más quiero es que se haga justicia y que los responsables queden presos", reclamó el padre de Miguel, el chico que falleció ayer en Baradero junto a su novia, Giuliana, luego de un incidente de tránsito.
En declaraciones a la prensa, los padres del adolescente destacaron la actitud del pueblo que fue "el que estuvo en pie" para repudiar el hecho, en el que -según sostienen- tuvieron responsabilidad agentes de tránsito.
"Hay que esperar que las autoridades se pongan en pie y el que tenga que renunciar, que renuncie, que se vaya, y que deje el espacio para alguien que realmente se preocupe por la comunidad de Baradero, por los chicos de Baradero", enfatizó la mamá de Miguel, también en diálogo con la prensa.
Mientras tanto, los restos de los adolescentes que murieron en el accidente de tránsito fueron enterrados esta mañana en un cementerio local.
El accidente ocurrió ayer a la madrugada en las calles Gallo y Anchorena, del centro de Baradero, donde Miguel Portugal, de 16 años, conducía una moto Gilera, acompañado de su novia, Giuliana Giménez, ambos sin casco.
Al llegar a la esquina el rodado colisionó con una camioneta Ford F100 blanca de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad en la que iban los dos inspectores.
Ante esa situación, la moto golpeó contra el cordón, los dos ocupantes salieron despedidos e impactaron contra el suelo, lo que le provocó la muerte casi en el acto a Giménez, mientras que el adolescente resultó herido y fue trasladado al Hospital de Baradero donde falleció poco después.
En tanto, al conocerse la muerte de los dos chicos, familiares, amigos y vecinos de las víctimas se dirigieron hasta el Palacio Municipal y comenzaron a protestar ya que culpaban a los inspectores de tránsito por lo ocurrido.
Alrededor de las 11:00, un grupo de manifestantes primero quemó neumáticos en la calle y luego comenzó a arrojar piedras contra las dependencias municipales que también fueron incendiadas.
Los manifestantes también apedrearon las oficinas de una emisora radial, lindera con el Palacio Municipal, y después se dirigieron hasta la casa del director de Tránsito, situada a pocas cuadras, en San Martín y la Costanera, donde quisieron prender fuego.