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Les cobraron la matrícula, el colegio cerró y se quedó con su plata

El Colegio Cardoso de Almagro cerró sus puertas sin explicación alguna para los padres que ya habían pagado tanto la matrícula, como los buzos de los jóvenes más grandes.
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Esta mañana el barrio porteño de Almagro se despertó con una noticia muy negativa, una nueva estafa que dificulta la vida de los ciudadanos. Esta vez los afectados son los padres que deseaban mandar a sus hijos al Colegio Cardoso, en pleno barrio porteño. Desde la mañana, una decena de padres se juntó en la puerta de un colegio privado para denunciar que la institución cerró sus puertas. Todo esto ocurre en el contexto a menos de una semana de que comiencen las clases en la Ciudad de Buenos Aires.

Los padres de los chicos se quejaron, y, en diálogo con el canal LN+, exclamaron: “En diciembre nos cobraron la matrícula como si nada y ahora nos enteramos por un mail que ni firma lleva”. Otra queja que surgió con asiduidad es la de la falta de vacantes en otros colegios de la Ciudad de Buenos Aires, lo que complica la situación para los chicos que ahora mismo no cuentan con una respuesta oficial. También existe el caso de los padres que debieron mudarse cerca del colegio por comodidad para el alumno y ahora se encuentran con falta de colegios por la zona con vacantes.

El establecimiento se llamaba Colegio Cardoso, estaba ubicado sobre Hipólito al 4034, y ayer anunció el cierre de la institución por medio de un correo electrónico que, increíblemente, ni siquiera llegó a todos los padres de los alumnos. Algunos de los denunciantes exclamaron que ya habían comprado las camperas de egresados y, lo que más enfurece, ya habían pagado la matrícula en el mes de diciembre. Ahora, lógicamente, estos padres se enfrentan al miedo de no saber donde estudiarán sus hijos este año.

El Colegio Cardoso cerró sus puertas y se quedó con el dinero pagado por los padres

Según las declaraciones de una de las madres presentes en la puerta del colegio, 28 chicos egresan de quinto año, y, por más que se les ofrece una solución de un Colegio que podría alojar a los jóvenes, no saben si este establecimiento tendría espacio para los 28, o si deberán dividirse.

Lo más sorprendente de todo esto es que según los padres de los chicos, la representante legal del establecimiento no solo no firmó el comunicado del cierre, sino que tampoco "da la cara". Hasta el mediodía los padres que quisieran entrar al Colegio para reclamar debían hacerlo de a uno y una vez dentro firmar un documento en el cual se aclara que no se iniciará ninguna acción legal en contra de la institución. Luego de esto se les comenta que la situación es irreversible, y se les entrega una hoja donde figuran todos los colegios donde pueden mandar a sus hijos a partir de ahora, lo que divide a los grupos que se habían formado dentro durante toda la etapa de los jóvenes en el colegio. Otra de las madres presentes destacó que "el colegio no se debe cerrar" mientras le pedía a las autoridades pertinentes que fueran a la escena y que hicieran algo para que el colegio no se cierre.

Desde el Ministerio de Educación confirmaron que la institución había sido fundada en 1985 y tenía una matrícula baja. Cabe destacar que contaba con un aporte del Estado. Era un bachiller en Ciencias Sociales.