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"Vivir hasta los 99": la antigua costumbre china que fue confirmada por la ciencia

Una costumbre transmitida durante generaciones en China encontró respaldo en diferentes investigaciones que analizaron qué sucede en el organismo después de comer.


China conserva numerosas tradiciones vinculadas con el bienestar y la alimentación. Algunas tienen siglos de historia y se transmitieron de generación en generación mucho antes de que existieran los estudios médicos modernos. Entre ellas aparece una costumbre particularmente sencilla que se realiza después de comer y que ahora cuenta con respaldo científico.

La práctica está resumida en un conocido proverbio chino: "Después de comer, camina cien pasos y vivirás hasta los 99 años". La frase, popular desde hace generaciones, no debe interpretarse de manera literal. Sin embargo, detrás de la expresión existe una recomendación mucho más simple: evitar permanecer completamente quieto después de una comida y realizar una caminata tranquila.

Los "cien pasos", de hecho, funcionan más como una manera tradicional de expresar la idea de moverse que como una distancia obligatoria. Lo importante parece estar en otro punto: activar el cuerpo durante algunos minutos después de comer, en lugar de permanecer sentado o acostado durante un largo período.

La ciencia comprobó que esta costumbre puede ayudar a reducir los picos de glucosa que se producen después de comer.

¿Qué dice la ciencia sobre esta costumbre china?

Lo llamativo es que diferentes investigaciones modernas encontraron beneficios concretos asociados con caminar después de las comidas. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en la revista científica Sports Medicine analizó ensayos realizados tanto en personas sanas como en pacientes con alteraciones en la tolerancia a la glucosa. Para leerlo completo hacé clic acá.

Los investigadores comprobaron que hacer actividad física después de comer disminuye el aumento de glucosa en sangre posterior a la comida y que el efecto es mayor cuando el ejercicio se realiza cerca del momento de la ingesta. Incluso encontraron que caminar después de comer produjo mejores resultados inmediatos sobre la glucosa que hacer ejercicio antes de la comida.

La explicación está en buena medida en lo que ocurre con los músculos cuando comenzamos a movernos. Después de una comida aumenta la cantidad de glucosa disponible en sangre y, al caminar, los músculos necesitan energía y utilizan parte de esa glucosa como combustible. De esta manera, el movimiento puede contribuir a moderar el pico que normalmente se produce después de comer.

El momento también parece ser importante. Los estudios sugieren que cuanto menor es el tiempo entre la comida y el comienzo de la caminata, mayor puede ser el efecto inmediato sobre la glucosa. Esto no significa que haya que levantarse de la mesa para hacer ejercicio intenso: una caminata suave y breve puede ser suficiente.

No hacen falta largas distancias para observar el efecto. Diferentes investigaciones analizaron caminatas de entre 10 y 20 minutos después de comer, mientras que un estudio publicado en Scientific Reports en 2025 encontró una disminución del pico de glucosa entre participantes que caminaron durante diez minutos inmediatamente después de ingerir glucosa.

Una tradición que no debe tomarse literalmente

Eso no significa que el antiguo proverbio chino haya sido demostrado en todos sus términos. La ciencia no puede afirmar que caminar cien pasos permita “vivir hasta los 99 años”, ni existe una cantidad mágica de pasos que garantice una vida más larga. Lo que sí respaldan las investigaciones es el principio que existe detrás de la costumbre: moverse suavemente después de comer puede favorecer el control de la glucosa.

Además, este tipo de investigaciones no se limita únicamente a personas con diabetes. También se ha estudiado en personas sanas porque los picos de glucosa posprandial, es decir, los aumentos de azúcar en sangre que aparecen después de una comida, son una respuesta habitual del organismo y pueden verse modificados por la actividad física.

Tampoco se trata de realizar ejercicio intenso inmediatamente después de una comida. La intensidad y el momento adecuado pueden variar según cada persona y quienes padecen determinadas enfermedades cardiovasculares, digestivas o metabólicas deben seguir las indicaciones de un profesional. La antigua frase china exageraba prometiendo llegar a los 99, pero siglos después la ciencia encontró que la idea central detrás de aquella costumbre tenía una explicación fisiológica concreta.