Verano en Mendoza: la quebrada ideal para escapar del calor a pocos kilómetros de la ciudad
Mendoza ofrece en verano destinos naturales como la Quebrada de los Berros, cerca de la ciudad y rodeados de flora autóctona.
Un rincón ideal para disfrutar la naturaleza mendocina en verano. Foto: UNCuyo
Mendoza tiene lugares espectaculares llenos de vegetación autóctona, lugares para conectar con la naturaleza y con posibilidades de recorrerlos sin grandes dificultades técnicas en verano. Uno de estos lugares es la Quebrada de los Berros, en Blanco Encalada.
Este lugar está a solo 35 km de la ciudad de Mendoza y se accede por la Ruta 82 hacia Cacheuta. Al pasar la central hidroeléctrica Álvarez Condarco, donde se distinguen los grandes tubos de Irrigación que bajan de la montaña, comienza el sendero. Desde allí, el recorrido se interna en un paisaje de arena gruesa, arroyos que aparecen y desaparecen, y paredes verticales que enmarcan la quebrada.
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Flora y entorno en la quebrada
Durante el trayecto se puede observar una gran variedad de especies autóctonas:
Chañar
Jarilla
Coirones
Carqueja
Tomillo
Salvia
Cola de caballo
Cactus
Rosas mosquetas
La quebrada arranca a los 1200 msnm y llega hasta los 2100 msnm, con un entorno húmedo que favorece el crecimiento de berros en las surgentes de agua.
Agua y descanso
A las dos horas de caminata se encuentra una vertiente de agua potable, ideal para recargar botellas. Más adelante, el arroyo brota entre la arena y permite descansar en un entorno de silencio absoluto, acompañado solo por el sonido del agua y los pájaros. Es un lugar perfecto para hacer un asado, acampar una noche o simplemente disfrutar de la tranquilidad.
Recomendaciones para la visita
Aunque el recorrido no presenta dificultades técnicas y se estima en unas 3 horas de trekking, es importante llevar:
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Agua
Anteojos de sol y gorra
Calzado de trekking
Rompevientos y protector solar
Bolsa para retirar residuos
La Quebrada de los Berros es un destino cercano, accesible y perfecto para quienes buscan naturaleza, silencio y aventura sin alejarse demasiado de la ciudad de Mendoza. Un rincón que combina flora autóctona, vertientes de agua y paisajes únicos, ideal para escapadas de fin de semana.


