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Verano en Brasil: tres playas serenas para viajar en marzo y evitar el turismo masivo

Tibau do Sul, Ilhéus y São Miguel dos Milagres, destinos de Brasil que ofrecen mar, naturaleza y descanso con un perfil mucho más sereno.

Estas playas de Brasil son perfectas para aprovechar en el último mes del verano.

Estas playas de Brasil son perfectas para aprovechar en el último mes del verano.

Embratur

Brasil tiene una costa interminable y, por eso, todavía esconde rincones que no viven pendientes de la temporada alta. Lugares donde el paisaje manda y la experiencia se construye sin apuro. En el nordeste, Tibau do Sul, Ilhéus y São Miguel dos Milagres integran ese mapa de playas con aire distinto.

Allí hay más silencio, menos filas y jornadas que se disfrutan con ritmo lento. Son destinos pensados para quienes quieren belleza sin aglomeraciones y prefieren cambiar agenda por tiempo.

Tibau do Sul: la distancia como aliada

Llegar a Tibau do Sul no es una decisión impulsiva. El trayecto suele incluir escalas, aterrizaje en Natal —capital de Río Grande do Norte— y un tramo final por carretera de una a dos horas. En total, el viaje puede extenderse entre 12 y 14 horas. Esa lejanía funciona como un filtro natural: baja el flujo de visitantes y sube la sensación de calma apenas se pisa la zona. Tibau do Sul es un municipio amplio, con mar abierto, lagunas interiores y puntos conocidos como Pipa. El día arranca temprano y se apaga rápido: el sol se impone cerca de las cinco de la mañana y la tarde cae antes de las seis.

En ese intervalo aparecen escenas simples, de pueblo: frutas a la sombra, charlas largas, cocos recién abiertos, mangos maduros. Entre las sorpresas del lugar está la laguna Guaraíras, un espejo de agua donde se mezclan lo dulce y lo salado. Desde allí salen paseos en barco, algunos tranquilos para observar delfines, otros con música y bebidas frías. Cuando la marea baja, la laguna deja bancos de arena que se vuelven islas temporales: mesas, sillas, sombrillas y almuerzos con los pies en el agua. En el mismo territorio aparece Pipa, la zona más visitada, con calles adoquinadas y accesos a playas entre acantilados y senderos.

Brasil São Miguel dos Milagres
Los argentinos colmaron las playas de Brasil.

Los argentinos colmaron las playas de Brasil.

Ilhéus: mar, cacao y una ciudad con memoria

Ilhéus, en la llamada Costa del Cacao, propone una mezcla que no se ve en todos los destinos de playa. Tiene más de 70 kilómetros de litoral y un perfil dual: hacia el sur se siente más organizado, con playas amplias, hoteles frente al mar, restaurantes cuidados y servicios pensados para descansar; hacia el norte cambia el pulso, con tramos casi vírgenes, desembocaduras de ríos, caminos de tierra, senderos y áreas preservadas.

En el casco urbano, el plan no se reduce a la arena. Caminar por su centro histórico permite entender por qué la ciudad no se limita a la postal: su identidad está atravesada por el cacao, que fue motor económico y símbolo de una época. Hoy esa herencia se transforma en experiencias ligadas al chocolate artesanal hecho con cacao nativo. Varias haciendas abren sus puertas para recorrer el proceso completo, desde el grano hasta la tableta. También aparece la marca literaria de Jorge Amado, con sitios emblemáticos como el Cabaré Bataclan o el Bar Vesúvio, donde la ficción se mezcla con la vida real sin esfuerzo. La gastronomía completa la escena: pescados frescos, moquecas, aceite de dendê y postres donde el chocolate vuelve a ser protagonista.

São Miguel dos Milagres: piscinas naturales y escala humana

En Alagoas, São Miguel dos Milagres se siente como un lugar que eligió no correr. Es un pueblo pequeño, de alrededor de 8.000 habitantes, con una calma que se nota desde el primer día. Sus playas son anchas, de arena clara y agua transparente, ideales para caminar sin apuro. La marea baja cambia el paisaje: aparecen piscinas naturales donde se puede hacer snorkel y ver peces de colores a pocos metros de la orilla.

No hay grandes paradores ni música fuerte; la infraestructura es discreta y ese perfil, lejos de ser un problema, suma encanto. Otra experiencia típica son los paseos en jangadas, embarcaciones tradicionales que navegan hasta bancos de arena que aparecen y desaparecen con el movimiento del mar. La sensación es particular: estar en medio del océano, rodeado de turquesa y silencio.

Tres destinos, tres atmósferas, una misma promesa: bajar revoluciones y mirar alrededor. Para quienes planean marzo, también hay referencias de costo en paquetes con vuelo y alojamiento. Tibau do Sul figura con opciones de 10 días hacia fines de mes desde $1.291.304 por persona. Ilhéus, con aeropuerto y conexiones diarias, aparece con paquetes desde $1.161.832. São Miguel dos Milagres, a unos 100 kilómetros del aeropuerto de Maceió y con acceso por ruta, se ofrece desde $1.110.447. En todos los casos, la diferencia no está solo en el precio: está en el tipo de viaje que proponen.