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Vendimia 2026: así fue el impresionante show de 500 drones que iluminó el cielo de Mendoza

Un innovador espectáculo aéreo con 500 drones sorprendió al público y marcó uno de los momentos más impactantes del cierre de la Vendimia.


La noche final de la Fiesta Nacional de la Vendimia dejó una postal que difícilmente será olvidada por quienes estuvieron presentes. Cuando el espectáculo “90 cosechas de una misma cepa” llegaba a su cierre, el cielo del Teatro Griego Frank Romero Day se transformó en una enorme pantalla luminosa.

Allí, cientos de drones dibujaron figuras y escenas que recorrieron la historia y la identidad cultural de Mendoza. El espectáculo combinó tecnología, arte y tradición en una propuesta inédita para el evento más importante de la provincia. Hombres y mujeres trabajando en la cosecha, racimos de uva, brindis y símbolos históricos fueron apareciendo en el aire mediante una coreografía precisa. Incluso la figura del general José de San Martín fue representada en el cielo, generando uno de los momentos más emotivos de la noche.

Una coreografía aérea con 500 drones

El show fue desarrollado por la compañía internacional Lumasky, considerada una de las líderes mundiales en este tipo de producciones. En Argentina, la firma está representada por el estudio creativo ILUXMAN Artistic Development, dirigido por el productor y director artístico Walter Buchholz.

Show De Drones En La Fiesta De La Vendimia

Para la celebración de los 90 años de la Vendimia se desplegaron 500 drones luminosos que formaron las imágenes principales del espectáculo. A ellos se sumaron diez dispositivos especiales con efectos pirotécnicos utilizados para representar momentos puntuales, como la figura de la reina histórica Delia Larrive Escuder y la referencia al período 1936–2026.

Cada uno de los drones funciona como un píxel en movimiento dentro de una enorme pantalla aérea. Coordinados mediante software especializado, vuelan siguiendo trayectorias milimétricamente calculadas para formar figuras en tres dimensiones. El resultado es un espectáculo visual que combina animación digital con movimiento real en el cielo.

"Cada dron tiene una programación 3D previamente destinada. Una coreografía aérea para direccionar con exactitud su espacio de vuelo, ubicación y rutina dentro de la animación. Es como la performance de un bailarín en el cielo. Esa misma programación indica su lugar de retorno, como si volviera a su camerín", afirmó Walter Buchholz, productor y director de ILUXMAN Artistic Development.

Meses de trabajo antes de encender las luces

Aunque el público vio apenas unos minutos de vuelo, el desarrollo del espectáculo comenzó mucho antes. La programación de la coreografía aérea se inició varios meses antes del evento mediante simulaciones tridimensionales.

Estas herramientas permiten visualizar cada escena desde diferentes ángulos y anticipar cómo se verán las figuras desde el lugar donde se encuentra el público. En ese proceso intervienen especialistas en animación, pilotos de drones, técnicos y diseñadores.

El equipo total involucrado en la creación del espectáculo estuvo integrado por cerca de veinte profesionales. El núcleo internacional incluyó cinco especialistas: un piloto experto en drones de formación, un piloto responsable de los efectos pirotécnicos, dos técnicos y un project manager encargado de coordinar la operación.

Drones en la fiesta de la Vendimia

Drones en la fiesta de la Vendimia

A ellos se sumaron el director artístico Walter Buchholz y la coordinadora de producción Raquel Gorospe, quienes trabajaron en la adaptación del show al contexto local de la Vendimia.

Durante la semana previa al evento, el equipo realizó pruebas y ajustes en Mendoza. Allí se definieron aspectos fundamentales como alturas de vuelo, direcciones, distancias de seguridad y perspectiva visual desde el anfiteatro.

Cómo funciona un espectáculo de drones

Un show de este tipo requiere una preparación intensa incluso el mismo día de la presentación. Los preparativos técnicos comienzan entre cuatro y cinco horas antes del despegue.

En ese tiempo se revisan baterías, sistemas de navegación y comunicación entre los drones. Cada dispositivo recibe la programación correspondiente a la coreografía que ejecutará durante el vuelo.

El espectáculo suele durar alrededor de diez minutos, aunque la duración puede variar según las condiciones climáticas y las características del evento.

Uno de los aspectos más importantes es la planificación de las rutas de vuelo. Algunos drones permanecen en el aire con las luces apagadas mientras esperan su turno para formar la siguiente figura. Por eso, la coordinación debe ser extremadamente precisa para evitar cualquier posibilidad de colisión.

Durante el espectáculo, el equipo técnico trabaja con máxima concentración. La operación se realiza mediante sistemas de control remoto que supervisan el comportamiento de cada unidad en tiempo real.

Tecnología que también busca ser sustentable

Además de su impacto visual, los espectáculos con drones se presentan como una alternativa más amigable con el ambiente frente a otros tipos de shows aéreos.

A diferencia de los fuegos artificiales tradicionales, estos sistemas no generan humo ni liberan sustancias químicas en el aire. Tampoco dejan residuos peligrosos en el suelo una vez finalizado el evento.

Las baterías utilizadas se gestionan posteriormente mediante programas de reciclaje especializados. Además, el nivel de ruido es considerablemente menor que el de otras opciones de entretenimiento aéreo.

Otro aspecto destacado es que los drones pueden recargarse con energía proveniente de fuentes renovables, lo que reduce aún más su impacto ambiental.

En eventos de gran escala, esta tecnología también permite planificar espectáculos alineados con criterios de sostenibilidad y reducción de emisiones.

Drones en la fiesta de la Vendimia

Drones en la fiesta de la Vendimia

Un capítulo tecnológico en la historia de la Vendimia

La incorporación de esta propuesta tecnológica marcó un nuevo capítulo en la historia de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Durante décadas, el evento se caracterizó por combinar tradición, música y danza para celebrar el trabajo vitivinícola de la provincia.

Ahora, el espectáculo de drones sumó una dimensión diferente al cierre de la celebración. Las imágenes formadas en el cielo no solo aportaron un impacto visual innovador, sino que también reforzaron el relato cultural de Mendoza.

Para quienes estuvieron en el anfiteatro, la experiencia dejó una sensación clara: la Vendimia sigue evolucionando. Y esta vez, la historia de la cosecha se escribió literalmente en el cielo.