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Una arquitecta dominicana hizo un análisis de la tragedia en la discoteca Jet Set

Según esta arquitecta el colapso en la discoteca Jet Set en República Dominicana deja una lección sobre la importancia del mantenimiento y la adaptación de las edificaciones.
El análisis de la arquitecta Peña deja en evidencia fallos recurrentes. Foto: Archivo
El análisis de la arquitecta Peña deja en evidencia fallos recurrentes. Foto: Archivo

Las tragedias en espacios públicos generan preguntas sobre seguridad, mantenimiento y responsabilidad. El colapso en la discoteca Jet Set en República Dominicana expone problemas estructurales que pudieron evitarse. La arquitecta Yermys Peña analizó el caso, señalando factores que llevaron al accidente y las omisiones que agravaron el desenlace.

El edificio, con más de cincuenta años de antigüedad, funcionó originalmente como cine. Convertido en discoteca, la estructura fue sometida a exigencias diferentes a las previstas en su diseño inicial. Una adaptación de esta magnitud requiere estudios técnicos para evaluar cargas, distribución de peso y desgaste de materiales. No hay confirmación pública sobre si estos análisis se realizaron.

Así era por dentro Jet Set.

Una parte del techo y la estructura del entrepiso colapsaron, lo que indica una falla estructural grave. La antigüedad del edificio sumada a la ausencia de mantenimiento adecuado genera condiciones peligrosas. Un inmueble destinado a recibir grandes cantidades de personas necesita inspecciones regulares que garanticen su estabilidad y seguridad.

Las edificaciones no se mantienen por sí solas. Elementos como columnas, vigas y losas requieren seguimiento constante. Factores como humedad, corrosión y desgaste natural afectan la resistencia de los materiales. Un deterioro progresivo sin atención oportuna puede desembocar en colapsos inesperados con consecuencias fatales.

Deja un gran vacío en el pueblo dominicano.

Sobre quién cae la responsabilidad

El mantenimiento estructural es una responsabilidad compartida. Los constructores deben entregar edificaciones que cumplan con normas técnicas y asumir garantía estructural por un período determinado, en ese país, por 10 años. Sin embargo, la vigilancia y adaptación a nuevos usos recae en los propietarios. Si no se realizan ajustes adecuados, las edificaciones se convierten en un peligro latente.

Fue inminente.

Los colapsos no son repentinos

Los cambios de uso en los edificios requieren planificación técnica detallada. Un cine tiene un diseño específico basado en la distribución del público, la carga sobre el suelo y las salidas de emergencia. Al transformarlo en discoteca, las dinámicas de ocupación cambian: más movimiento, vibraciones constantes y sobrecarga en ciertas zonas.

Las investigaciones en curso buscan determinar qué influyó en el colapso. La ausencia de registros de inspecciones recientes sugiere que la estructura funcionaba bajo condiciones riesgosas. Si no se realizaron estudios técnicos previos, el uso intensivo de la discoteca pudo acelerar el desgaste de los materiales sin que nadie tomara medidas correctivas.

En ingeniería estructural, los colapsos no suelen ocurrir de manera repentina. Son la consecuencia de fallos acumulados, señales ignoradas y decisiones pospuestas. Un edificio con décadas de uso requiere monitoreo constante para evitar sorpresas fatales. Y acá no se hizo.