Tomates cherry en casa: la guía para cosechar sin experiencia
Esta guía tiene las proporciones exactas y los pasos en orden para empezar desde cero a sembrar tomates cherry en casa.
Tomate cherry.
Cultivar tomates cherry en casa es más fácil de lo que parece. No hace falta jardín, ni experiencia, ni muchos recursos. Solo una maceta con las medidas correctas, la mezcla de sustrato adecuada y luz solar suficiente. Miles de personas lo hacen en balcones y ventanas de todo el mundo. Esta guía tiene todo.
Qué fácil sembrar tomates cherry en casa
La maceta tiene que tener al menos 30 cm de profundidad y agujeros de drenaje en la base. Sin eso, las raíces se pudren y la planta no prospera. El tamaño importa más de lo que la mayoría cree. La mezcla de sustrato ideal tiene tres componentes en proporciones fijas: 40% tierra negra fértil, 40% compost o humus de lombriz y 20% perlita o fibra de coco. Esa combinación retiene humedad, drena el exceso de agua y aporta los nutrientes que la planta necesita en cada etapa.
Los tomates cherry necesitan sol directo. El mínimo son 6 horas diarias, y la temperatura ideal está entre 20 °C y 28 °C. Por debajo de 15 °C el crecimiento se frena y por encima de 32 °C las flores no cuajan bien.
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El riego y la fertilización definen la cosecha
El riego tiene que ser regular pero sin encharcar. La tierra siempre ligeramente húmeda, nunca empapada. Mojar las hojas al regar genera hongos y arruina la planta en días. Para fertilizar sin gastar dinero, hay tres opciones con resultados probados. Compost o humus de lombriz cada 15 días aporta nitrógeno y fósforo. La infusión de cáscara de plátano es rica en potasio y se aplica cuando empiezan los frutos. La cáscara de huevo triturada aporta calcio y fortalece el tallo.
Si los tomates están en interior, la polinización no ocurre sola. Agita las flores con suavidad o usa un pincel fino para mover el polen entre flores. Sin ese paso, los frutos no se forman.
Los tomates cherry están listos para cosechar cuando tienen color uniforme y están firmes al tacto. El proceso desde la siembra hasta la primera cosecha toma entre 60 y 80 días según la variedad.