Therians y astrología: qué animal eres según tu signo del zodíaco
La comunidad therians, que crece en Argentina, se mezcla con la astrología en un juego simbólico que asigna un animal a cada signo.
El fenómeno de los therians surgió en los '90 en comunidades de Internet vinculadas al concepto "otherkin" (una subcultura de personas que se identifican espiritual o psicológicamente como parcial o totalmente no humanas).
ShutterstockEn redes se habla cada vez más de los therians, personas que sienten una identificación interna con un animal no humano, en planos emocionales o psicológicos. No se trata de ponerse un traje por diversión. Ahí aparece la diferencia central con el universo furry, más ligado a personajes, estética y cosplay.
En el caso therian, la idea apunta a una vivencia íntima: una especie de “espejo” animal que explica rasgos, impulsos y formas de estar en el mundo.
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Un concepto que viene de lejos y vuelve con fuerza
Aunque hoy se viraliza con videos y debates, no es algo nuevo. La escena moderna empezó a tomar forma en los años 90, cuando surgieron comunidades que compartían experiencias de identidad animal en foros y espacios alternativos.
Incluso el lenguaje remite a raíces antiguas: términos vinculados a lo salvaje y a lo humano, como si la etiqueta buscara unir dos mundos en una sola palabra. Con ese trasfondo, el fenómeno se reactivó con el empuje de TikTok, Instagram y el interés por las identidades contemporáneas.
El zodíaco como mapa: un animal por cada signo
A la astrología le encanta poner nombres y figuras. Y los therians no quedaron al margen de esa lectura simbólica. En esta versión lúdica, cada signo se vincula con un animal que resume temperamento y estilo de reacción. Aries aparece ligado al lobo: iniciativa, coraje y reflejos rápidos, con un instinto que protege a los suyos.
Tauro se asocia al oso, por su potencia tranquila, su apego al territorio y esa calma que puede volverse firme si lo empujan. Géminis se espeja en el zorro, adaptable, curioso y veloz para encontrar alternativas cuando cambia el escenario. Cáncer se conecta con el ciervo, por la sensibilidad y una alerta constante, como si leyera el ambiente antes de que algo ocurra.
En el eje del liderazgo y la presencia, Leo cae casi sin discusión en el león: orgullo, magnetismo y deseo de destacar. Virgo se enlaza con el gato, por su mirada detallista, su selección cuidadosa y su manera de moverse solo cuando tiene todo medido. Libra suele ubicarse cerca del cisne, por la búsqueda de equilibrio, la estética y una fortaleza silenciosa que no necesita imponerse a los gritos. En este enfoque, la apariencia puede ser serena, pero por dentro hay una voluntad firme por sostener la armonía.
Intensidad, libertad y resistencia: del misterio a la cima
Para Escorpio, el animal elegido suele ser la serpiente. Habla de cambio, profundidad y un modo de transformarse sin anunciarlo, como quien sabe más de lo que muestra. Sagitario, en cambio, se lee desde el movimiento: su figura es el caballo, símbolo de ruta abierta, deseo de explorar y rechazo a la rutina que se siente como encierro.
Capricornio queda del lado de la cabra, por esa combinación de paciencia, disciplina y ambición sin alarde: avanza de a poco, pero llega a lugares difíciles. Acuario se refleja en el perro, por lealtad e inteligencia, con una mirada distinta que detecta lo que otros pasan por alto. Piscis, por su mundo interno, se vincula al búho: intuición, recogimiento y capacidad de ver en emociones densas cuando el resto se pierde.
Estas asociaciones suelen circular como entretenimiento y no reemplazan a ninguna verdad científica. Sin embargo, para muchas personas la vivencia therian no es un chiste. Es una forma de autodefinición que se siente profunda. Y hay un dato que baja el volumen a los estigmas: no se observa, en general, una mayor prevalencia de ansiedad o depresión respecto de la población total, y hasta el momento no existen investigaciones que lo encuadren como un trastorno mental. En tiempos de identidades múltiples, el fenómeno sigue creciendo, entre la curiosidad, el debate y la necesidad de nombrar lo que a veces cuesta explicar.


