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Sfogliatella italiana: origen, curiosidades y cómo prepararla

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa sfogliatella con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

La sfogliatella es un icónico postre napolitano que deleita con su textura crujiente y su relleno cremoso y aromático. Su nombre, que significa "pequeña hoja" en italiano, hace referencia a las finas capas de masa que envuelven su interior, logrando un efecto hojaldrado irresistible. Existen dos variantes principales: la sfogliatella riccia, con una masa crujiente y laminada, y la sfogliatella frolla, que tiene una textura más suave y quebradiza.

La sfogliatella fue creada en un convento de la región de Campania en el siglo XVII antes de popularizarse en Nápoles. Fuente: Shutterstock

El origen de este dulce se remonta al siglo XVII en un convento de la región de Campania, donde una monja creó la primera versión combinando sémola cocida, ricotta y cítricos dentro de una masa delicada. Con el tiempo,  llegó a Nápoles, donde el pastelero Pasquale Pintauro la perfeccionó y la popularizó en el siglo XIX, dándole su forma distintiva y convirtiéndola en un símbolo de la pastelería napolitana.

Cada bocado de sfogliatella ofrece una explosión de sabores y texturas: el crujido de la masa contrasta con la suavidad del relleno, mientras que las notas de naranja, canela y vainilla aportan un toque aromático inconfundible. Hoy en día, este postre sigue siendo una joya de la repostería italiana, disfrutado en todo el mundo con un buen café espresso. ¡Vamos a la receta!

Su forma característica recuerda a la cola de una langosta, por lo que en Estados Unidos a veces se le llama lobster tail pastry. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 250 g de harina de trigo tipo 00, 125 ml de agua, 25 g de manteca de cerdo o mantequilla, 1 pizca de sal, 1 cucharada de miel, 100 g de mantequilla derretida (para laminar la masa).

Para el relleno: 250 ml de agua, 50 g de sémola de trigo fina, 250 g de ricotta (preferiblemente de oveja), 100 g de azúcar, 1 huevo, ½ cucharadita de extracto de vainilla, ½ cucharadita de canela en polvo, 1 cucharada de ralladura de naranja, 50 g de piel de naranja confitada, picada finamente, 1 pizca de sal.

Para hornear y decorar: 1 huevo batido (para barnizar), azúcar glass (para espolvorear).

 

Procedimiento

Prepara la masa

  1. En un bol grande, tamiza la harina y mezcla con la sal.
  2. Agrega la miel y la manteca de cerdo o mantequilla, frótala con la harina hasta obtener una textura arenosa.
  3. Vierte el agua poco a poco y amasa durante unos 10 minutos hasta obtener una masa homogénea y elástica.
  4. Envuelve la masa en film plástico y deja reposar en la nevera durante al menos 2 horas (preferiblemente toda la noche).

Prepara el relleno

  1. En un cazo, calienta el agua hasta que hierva y añade la sémola en forma de lluvia, removiendo constantemente con una espátula o varillas para evitar grumos.
  2. Cocina a fuego medio hasta que espese, luego retira del fuego y deja enfriar.
  3. En un bol grande, tamiza la ricotta y mezcla con el azúcar hasta obtener una crema suave.
  4. Agrega el huevo, la vainilla, la canela, la ralladura de naranja y la piel de naranja confitada.
  5. Incorpora la sémola cocida fría y mezcla hasta obtener un relleno homogéneo.
  6. Cubre con film y refrigera mientras se trabaja la masa.Forma las sfogliatelle
  7. Estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada con un rodillo, formando un rectángulo muy delgado (aproximadamente 1 mm de grosor).
  8. Pincela la masa con la mantequilla derretida y comenzar a enrollarla desde un extremo, creando un cilindro compacto.
  9. Vuelve a estirar suavemente el cilindro y sigue enrollando, repitiendo el proceso varias veces para lograr muchas capas delgadas.
  10. Envuelve el cilindro en film plástico y refrigera al menos 2 horas para que la mantequilla solidifique.

Da forma y rellena

  1. Corta el cilindro en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor.
  2. Con los dedos untados en mantequilla, presiona suavemente cada rodaja desde el centro hacia afuera, formando una especie de cono sin romper las capas.
  3. Rellena cada cono con una cucharada del relleno preparado, asegurándose de no sobrecargarlo.
  4. Cierra la parte superior presionando ligeramente los bordes.
  5. Precalienta el horno a 200°C.
  6. Coloca las sfogliatelle en una bandeja con papel de hornear, asegurando que la parte sellada quede abajo.
  7. Pincela la superficie con huevo batido para dar brillo.
  8. Hornea durante 20-25 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.
  9. Deja enfriar sobre una rejilla.
Su masa laminada y hojaldrada requiere una técnica especial, lo que hace que sea uno de los postres italianos más difíciles de elaborar. Fuente: Shutterstock

Espolvorea con azúcar glass antes de servir. Saborea las sfogliatelle recién horneadas con un café espresso o un licor italiano como limoncello. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.