Según los fabricantes, esta es la forma correcta de limpiar el microondas para no dañarlo
Fabricantes y especialistas recomiendan una limpieza frecuente del microondas para evitar restos de comida, olores persistentes y acumulación de microorganismos
La limpieza frecuente del microondas ayuda a mantener la higiene y el buen funcionamiento del electrodoméstico.
Está en casi todas las cocinas y se usa varias veces al día, pero muchas veces queda fuera de la rutina de limpieza. El microondas calienta café, descongela comida, recalienta platos y también acumula salpicaduras, grasa y restos que pueden afectar la higiene y el funcionamiento del aparato.
En pocas palabras
- Limpieza frecuente: Los fabricantes recomiendan limpiar el microondas regularmente para evitar olores y facilitar la remoción de residuos.
- Método recomendado: Utilizar agua tibia con detergente o vinagre, calentar al vapor y repasar con paño suave, evitando abrasivos.
- Prevención de olores: Tapar los alimentos al calentar y ventilar el interior tras la limpieza son claves para mantener la higiene.
La recomendación de los fabricantes es simple: limpiar con frecuencia y evitar productos o elementos abrasivos. Bosch advierte que no deben usarse paños ásperos, limpiadores abrasivos ni productos con cloro, mientras que Whirlpool aconseja emplear agua, jabón y paños suaves para retirar la suciedad sin dañar las superficies.
Por qué conviene limpiarlo seguido
La limpieza no responde solo a una cuestión estética. Los restos de comida pueden generar olores, adherirse a las paredes internas y dificultar una limpieza posterior. Además, un estudio publicado en 2024 en Frontiers in Microbiology analizó microondas domésticos, compartidos y de laboratorio, y encontró comunidades bacterianas en su interior. En los aparatos de uso doméstico, la composición bacteriana fue similar a la de otras superficies de cocina.
También hay un punto práctico. Cuando las salpicaduras se secan o se recalientan una y otra vez, se vuelven más difíciles de remover. Por eso, Bosch recomienda no dejar pasar demasiado tiempo después de calentar o preparar alimentos y limpiar el microondas apenas se ensucia. Esa costumbre reduce el esfuerzo y evita que los residuos queden pegados.
Los pasos que recomiendan los fabricantes
Una de las formas más sencillas consiste en colocar dentro del microondas un recipiente apto con agua tibia y unas gotas de detergente. Balay recomienda calentarlo durante un minuto a máxima potencia, retirar el recipiente con cuidado y repasar el interior con un paño húmedo o una esponja suave si hay más suciedad. Luego, lo ideal es dejar que se seque por completo.
Whirlpool también sugiere utilizar vapor para aflojar la grasa y los restos adheridos. Para eso, indica calentar agua en un recipiente apto durante algunos minutos y luego limpiar el interior con un paño suave. En todos los casos, la regla se repite: nada de estropajos duros ni superficies abrasivas, porque pueden rayar o deteriorar el revestimiento interno.
Limón, vinagre y bicarbonato: cuándo usarlos
Los trucos caseros pueden servir como complemento. El vapor con agua y limón ayuda a aflojar residuos y reducir olores. De hecho, un manual de BSH recomienda calentar una taza de agua con unas gotas de jugo de limón durante uno o dos minutos a máxima potencia para eliminar olores desagradables, y luego limpiar el compartimento con un trapo suave.
Otra alternativa habitual es usar agua con vinagre blanco para desprender grasa, siempre con cuidado y sin mezclar productos de limpieza. El bicarbonato puede ayudar en manchas más resistentes, pero debe aplicarse con moderación porque actúa como abrasivo suave. La mejor prevención sigue siendo cubrir los alimentos con una tapa apta para microondas, limpiar las salpicaduras en el momento y mantener la puerta abierta unos minutos después de la limpieza para que el interior termine de secarse.


