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Según la ciencia, cuántas duchas semanales tiene que darse una persona mayor de 65 años

La ciencia indica la frecuencia ideal de duchas semanales para personas mayores de 65 años. Hay aspectos a tener en cuenta para estas personas.


Muchas personas empiezan su día dándose una ducha. Si bien la limpieza del cuerpo es importante, la ciencia médica advirtió que a veces esa obsesión no es tan saludable y puede ser un llamado de atención al superar los 65.

Ducha sí o ducha no

El doctor Robert Shmerling de la Universidad de Harvard reconoció que la ducha matutina tiene un indudable valor social y laboral para evitar el mal olor, pero aclara que, desde una perspectiva estrictamente médica, sus beneficios son dudosos y, en ocasiones, contraproducentes.

De acuerdo con el especialista, la epidermis sana cuenta con un escudo natural compuesto por aceites grasos y un microbioma (bacterias "buenas") que la protegen. El uso frecuente de agua caliente y la fricción constante barren con esta defensa. Como consecuencia, la piel se reseca, se agrieta y se irrita, abriendo una puerta de entrada para alérgenos y bacterias que desencadenan infecciones cutáneas y alergias.

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La ciencia aconseja dos o tres duchas semanales.

La regla de las tres duchas

Con el paso del tiempo, la biología cutánea va cambiando. Al envejecer, la dermis pierde elasticidad y capacidad para retener humedad, volviéndose mucho más vulnerable. Por esta razón, los especialistas sugieren que las personas mayores de 65 años reduzcan sus duchas a un promedio de dos o tres veces por semana.

Aunque la recomendación pueda chocar con los estándares sociales de limpieza, el exceso de aseo acelera el desgaste de la barrera cutánea. Así lo corrobora la dermatóloga Sylvie Meaume, jefa de Geriatría en el Hospital Rotschild de París, quien advierte que la combinación de agua a altas temperaturas y jabones de alta potencia es una fórmula directa para arruinar las defensas de la piel y eliminar microorganismos protectores.

Para mantener la higiene sin poner en riesgo la salud dermatológica, los expertos recomiendan reconfigurar la rutina de baño con una temperatura que ronde los 33 grados. Los días en que no haya ducha deben realizar higiene localizada en axilas, zonas íntimas y pies. Al salir, deben secarse dando pequeños toques con la toalla sin frotar con fuerza.