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Secretos para hacer los mejores croissants de almendras

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unas deliciosas croissants de almendras con nuestra receta favorita e imbatible.
Sorprende a tus invitados con croissants de almendras caseros Foto: Shutterstock
Sorprende a tus invitados con croissants de almendras caseros Foto: Shutterstock

Los croissants de almendras son una deliciosa variación del clásico croissant francés que lleva un relleno dulce y cremoso de almendras. Este exquisito pastel se originó en Francia y rápidamente se ha convertido en un favorito en panaderías y cafeterías de todo el mundo. Los croissants de almendras son conocidos por su textura hojaldrada y crujiente por fuera, mientras que su interior es suave y jugoso gracias a la rica crema de almendras.

Aunque los croissants en general tienen sus raíces en Austria, los croissants de almendras son una creación puramente francesa, y se dice que nacieron como una forma de reutilizar croissants del día anterior. Fuente: Shutterstock

El proceso de elaboración de estos croissants requiere paciencia y técnica, especialmente en la preparación de la masa laminada que es esencial para obtener las capas características de los croissants. Además, la crema de almendras, hecha a base de mantequilla, azúcar, almendra molida y huevos, aporta un sabor y una textura únicos que complementan perfectamente la masa.

Este dulce es ideal para acompañar un desayuno o una merienda, y su sabor decadente lo convierte en una excelente opción para ocasiones especiales o para simplemente darse un capricho. Los croissants de almendras no solo deleitan el paladar, sino que también ofrecen una experiencia culinaria gratificante tanto para quienes los preparan como para quienes los disfrutan. ¡Vamos a la receta!

La receta original de los croissants de almendras ha evolucionado a lo largo de los años, incorporando ingredientes como ron y extracto de vainilla para enriquecer aún más su sabor. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa de croissant: 500 g de harina de trigo de fuerza, 10 g de sal, 50 g de azúcar, 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca), 300 ml de leche entera fría, 250 g de mantequilla fría (para laminar).

Para la crema de almendras: 100 g de mantequilla a temperatura ambiente, 100 g de azúcar glass, 2 huevos grandes, 100 g de almendra molida, 20 g de harina de trigo, 1 cucharadita de extracto de vainilla, 1 cucharadita de ron (opcional).

Para el almíbar: 100 ml de agua, 100 g de azúcar, 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Para decorar: almendras laminadas, azúcar glass.

 

Procedimiento

  1. En un bol grande, mezcla la harina, la sal y el azúcar. Desmenuza la levadura fresca (o añade la levadura seca) y agrégala a la mezcla de harina.
  2. Añade la leche fría y mezcla hasta obtener una masa homogénea. No es necesario amasar mucho en este punto, solo asegurarse de que todos los ingredientes estén bien incorporados.
  3. Forma una bola con la masa, cubre el bol con film transparente y deja reposar en la nevera durante al menos 1 hora.
  4. Coloca la mantequilla fría entre dos hojas de papel de horno y golpéala suavemente con un rodillo para aplanarla hasta obtener un rectángulo de aproximadamente 1 cm de grosor.
  5. Coloca la mantequilla aplanada en la nevera para que se mantenga fría mientras trabajas con la masa.
  6. Estira la masa en una superficie ligeramente enharinada hasta formar un rectángulo que sea aproximadamente el doble de tamaño que el de la mantequilla.
  7. Coloca la mantequilla en el centro de la masa y dobla los bordes de la masa sobre la mantequilla, sellando bien los bordes para que la mantequilla quede completamente envuelta.
  8. Estira la masa en un rectángulo largo y dóblala en tres partes, como si fuera una carta. Gira la masa 90 grados y repite el proceso de estirado y doblado dos veces más, dejando reposar la masa en la nevera durante 30 minutos entre cada vuelta.

Forma los croissants

  1. Estira la masa hasta obtener un rectángulo grande de aproximadamente 0.5 cm de grosor.
  2. Corta la masa en triángulos largos y estrechos. Enrolla cada triángulo desde la base hasta la punta para formar los croissants.
  3. Coloca los croissants en una bandeja de horno forrada con papel de hornear, cubre con un paño limpio y deja que fermenten a temperatura ambiente durante 1-2 horas, o hasta que hayan doblado su tamaño.
  4. Precalienta el horno a 200°C.
  5. Pinta los croissants con huevo batido y hornea durante 15-20 minutos o hasta que estén dorados. Deja enfriar sobre una rejilla.

Prepara la crema de almendras

  1. En un bol, bate la mantequilla con el azúcar glass hasta obtener una mezcla cremosa.
  2. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.
  3. Incorpora la almendra molida, la harina, el extracto de vainilla y el ron (si lo usas) y mezcla hasta obtener una crema homogénea.

Prepara el almíbar

  1. En un cazo, mezcla el agua con el azúcar y lleva a ebullición. Cocina a fuego lento durante 5 minutos y añade el extracto de vainilla. Deja enfriar.

Monta los croissants de almendras

  1. Con un cuchillo de sierra, abre los croissants por la mitad a lo largo.
  2. Pincela el interior de cada croissant con el almíbar.
  3. Rellena con una capa generosa de crema de almendras y vuelve a cerrar los croissants.
  4. Extiende más crema de almendras sobre la parte superior de cada croissant y espolvorea con almendras laminadas.
  5. Precalienta el horno a 180°C y hornea los croissants durante 15-20 minutos, o hasta que la crema de almendras esté dorada y crujiente.
  6. Deja enfriar los croissants y espolvorea con azúcar glass antes de servir.
Los croissants de almendras no solo se disfrutan en el desayuno; también son un acompañamiento popular para el café de la tarde y se pueden encontrar en muchos menús de brunch. Fuente: Shutterstock

¡Ya tienes listas para degustar estas deliciosas croissants de almendras!. Son ideales con una taza de café o té. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.