Se planta en mayo y es ideal para el invierno: el cultivo resistente que podés tener en casa sin esfuerzo
Es una planta fácil de cultivar en casa que aporta un sabor intenso a las comidas y, además, es conocida por sus propiedades medicinales, especialmente para aliviar resfriados.
La planta de aroma fuerte que se planta en mayo.
ShutterstockLas temperaturas frías de mayo son ideales para cultivar una planta que aporta un sabor intenso a las comidas y, además, es valorada por sus propiedades medicinales. Se adapta especialmente bien a las bajas temperaturas y al clima seco de Mendoza, donde puede desarrollarse sin grandes complicaciones.
Con un solo diente de ajo se puede obtener una planta en casa, pero es importante tener en cuenta algunos cuidados. El diente debe ser enterrado con la “punta” hacia arriba, a unos 3-5 centímetros de profundidad y dejando unos 10-15 centímetros entre cada uno.
-
Te puede interesar
Por qué recomiendan pasar ajo por la parrilla antes del asado
Cuáles son los cuidados básicos que la planta necesita
Si se planta en maceta, esta debe tener al menos 20 centímetros de profundidad y un sustrato suelto, con buen drenaje. Aunque alcanza con regar una vez por semana, es clave que el agua no se acumule para evitar la formación de barro y posibles pudriciones.
-
Te puede interesar
Jardín de invierno: las plantas de exterior que resisten el frío y no mueren
La luz solar es clave para su desarrollo y para mantener la humedad adecuada del suelo. Necesita al menos 6 horas diarias de sol directo, por lo que el invierno mendocino ofrece condiciones ideales para su crecimiento.
La limpieza del entorno también es fundamental: necesita un espacio libre de malezas, ya que no compite bien por los nutrientes del suelo.
Los errores frecuentes al plantar ajo
Si bien el ajo es resistente al frío hay dos cosas que lo pueden matar rápido:
- Exceso de agua: el barro pudre el diente antes de brotar o potencia el desarrollo de hongos.
- Falta de sol: si permanece en la sombra, la planta crecerá débil y nunca llegará a formar un ajo.
Por lo general, es un cultivo que tarda entre 6 y 8 meses en aparecer. Si la plantas en mayo, estarás cosechando sus frutos entre noviembre y diciembre. La señal de que están listos para cosechar está en que las hojas de abajo se pongan amarillas o secas, pero que las de arriba sigan verdes.