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Por qué recomiendan pasar ajo por la parrilla antes del asado

Frotar un diente de ajo en la parrilla antes del asado mejora el sabor, ayuda a limpiar el hierro y evita que la carne se pegue.

Asado

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Alf Ponce Mercado / MDZ

Antes de poner la carne en la parrilla, muchos asadores tienen un truco sencillo que se volvió bastante popular: frotar un diente de ajo sobre la superficie caliente. Aunque parece un detalle menor, esta práctica tiene varios efectos en el resultado final del asado.

El primero tiene que ver con el sabor. El ajo es un ingrediente muy usado en la cocina por su aroma intenso y característico. Al pasarlo por la parrilla caliente, libera compuestos que impregnan el hierro y aportan un leve gusto a la carne que se cocina encima.

También cumple una función práctica. Frotar ajo puede ayudar a limpiar restos de comida o grasa que hayan quedado adheridos a la parrilla. Al hacerlo cuando el hierro ya está caliente, esos residuos se desprenden con mayor facilidad, lo que mejora la higiene antes de empezar a cocinar.

Otro beneficio es que actúa como una especie de “antiadherente” natural. El jugo del ajo deja una ligera capa sobre la superficie que puede evitar que la carne se pegue, algo clave cuando se trabaja con altas temperaturas, típicas del asado.

Además, este hábito se vincula con la tradición. El asado en Argentina no tiene una única forma de prepararse, sino que cada persona incorpora sus propios trucos y costumbres. En ese contexto, el uso del ajo es parte de esas prácticas que se transmiten de generación en generación.

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Por qué recomiendan pasar ajo por la parrilla antes del asado

Por qué recomiendan pasar ajo por la parrilla antes del asado

El truco del ajo en la parrilla antes del asado

Desde lo nutricional, el ajo también es valorado por sus propiedades. Es un alimento con compuestos como la alicina, que le da su aroma y que ha sido estudiada por sus posibles beneficios para la salud. Aunque en este caso su uso es mínimo, sigue siendo un ingrediente muy presente en la cocina cotidiana.

Frotar un diente de ajo en la parrilla no cambia por completo el asado, pero suma pequeños aportes: mejora el sabor, ayuda a limpiar la superficie y puede evitar que la carne se pegue. Un truco simple que muchos eligen mantener.