Resultados reales, 7 ejercicios que mejorarán tu resistencia cardiovascular
Los beneficios de hacer actividad física diariamente son muchos. Aunque especialistas de la salud suelen recomendar todos los movimientos que ayuden a aumentar la resistencia cardiovascular, es decir, la capacidad de mantener una frecuencia cardíaca y respiratoria aumentada durante un tiempo prolongado. Durante el proceso, el sistema circulatorio y el respiratorio deben suministrar energía a los músculos activos para lograr así mantener la actividad física de manera sostenida. Si trabajamos la resistencia cardiovascular, los pulmones y el corazón usarán mejor el oxígeno, lo que beneficiará directamente a la salud del mismo corazón a largo plazo.
Cuando se habla de aumentar la resistencia cardiovascular, se hace referencia al término aeróbico (o cardio), que significa “con oxígeno”. La Sociedad Americana del Corazón recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada cada semana (es decir, sesiones de 30 minutos al día durante 5 días). Además, afirman que el ejercicio aeróbico ayuda a controlar la presión arterial, a mejorar el perfil de lípidos en la sangre, a quemar calorías y a mantener un peso adecuado.
Existen actividades para todos los gustos que aumentan nuestra resistencia. Los profesionales de Health Keeper recomiendan, para los principiantes, ejercicios como caminar rápido ya que es la forma más sencilla de moverse y empezar a mejorar la salud. El siguiente paso es bailar: algunos tipos de baile (zumba o hip hop) pueden ser ejercicios cardiovasculares muy efectivos. Andar en bicicleta es una opción diferente para las personas que prefieren salir al aire libre. Cuanto mayor sea la velocidad arriba de la bicicleta, más aumentará el ritmo cardíaco y los músculos empezarán a exigir más oxígeno y energía.
Al ir adquiriendo ritmo se pueden elegir otras variantes como correr o trotar. Es aconsejable practicar esta actividad de forma paulatina, aumentando el tiempo y la velocidad poco a poco, a medida que nuestro cuerpo se va acostumbrando. Ir a clases de entrenamiento de fuerza, para realizar sentadillas o flexiones puede formar parte de un entrenamiento cardiovascular. La clave está en la cantidad de repeticiones respetando la técnica y postura. Otro ejercicio eficiente es saltar la soga durante 10 minutos, actividad que puede quemar más calorías que 10 minutos de carrera. Por último, la natación activa numerosos grupos musculares y permite quemar muchas calorías. Para mejorar la resistencia cardiovascular, conviene nadar a intervalos de 50 o 100 metros, seguidos de cortos periodos de descanso.



