Respira profundo antes de ver a Chayanne entrenando en su juventud
Chayanne es uno de los artistas que ha conquistado a varias generaciones a través de los años, con su música, talento en la pista de baile y atractivo físico. El cantante puertorriqueño causó furor desde finales de los ’80 con su posicionamiento en la cima de las listas musicales, con temas como “Lo dejaría todo”, “Torero”, “Salomé” y “Tiempo de Vals”.
Fue tanta su popularidad al lanzarse como solista, que sus fanáticas aseguraban que Elmer Figueroa Arce (por su nombre real) sería su pareja perfecta, fantaseando con que eso sucedería algún día. Por ese motivo, al hablar de Chayanne en la actualidad, muchos se refieren a él como “el papá de todos”, bromeando.
Precisamente, en las redes sociales, el artista de ahora 55 años se suma a los trends del momento y su equipo de marketing se encarga de hacer contenido gracioso para que Chayanne pueda lograr una comunidad virtual que trascienda edades. Y sí que lo lograron. Pues, casi a diario, el boricua comparte fotos, videos y estados en redes como Instagram, Twitter, Tik Tok y Facebook, con el fin de llegar a todos lados.
El famoso tbt de Chayanne
Hace unos días, Chayanne sorprendió a sus casi 8 millones de seguidores de Instagram al sumarse al tren de la película de Barbie, para el cual compartió su imagen personalizada en un Ken. Por supuesto, con este posteo, el intérprete de “Bailando Bachata” causó furor. No obstante, la sensación fue aun mayor cuando reveló un par de fotografías suyas entrenando, en sus veinte años, consiguiendo casi 225 mil “me gustas” en pocas horas.
“3, 2 ,1… A entrenar”, había escrito Chayanne en la leyenda del posteo. Enseguida, se pudieron leer miles de comentarios como los siguientes: “Ahora entiendo a mi mamá”; “La primera foto igualito a Julián Álvarez jejeje”; “Hola papá”; “Pero de qué año son esas fotos”; “TE PIDOOO PORFAVORRRR, HAZ UN CONCIERTO EN MIAMIII”; “Hola papá y hola hermanos”; “Con razón era el amor platónico de mi mamá”; “Dios, multiplícalo”; “Ese es mi papá”; “3, 2, 1... A enamorarnos”; “¡Ahh! ¡Suspiré!”.