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Receta de tarta de espinacas y queso: sencilla y sabrosa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa tarta de espinacas y queso con nuestra receta favorita e imbatible

La tarta de queso y espinacas es una receta versátil, deliciosa y fácil de preparar, perfecta para cualquier ocasión. Su origen se remonta a la cocina mediterránea, donde los ingredientes frescos y naturales juegan un papel fundamental. La combinación de espinacas y queso ha sido apreciada en muchas culturas gastronómicas, especialmente en la cocina griega, como la spanakopita que ha servido de inspiración para esta versión más sencilla y adaptable.

La tarta de queso y espinacas tiene influencias de la cocina mediterránea, especialmente de Grecia, Turquía e Italia. Fuente: Shutterstock

Una de las razones por las que esta tarta es tan popular es su equilibrio de sabores y texturas. La suavidad del queso, junto con el sabor ligeramente terroso de las espinacas, crea una mezcla cremosa y reconfortante. La base crujiente de masa aporta el contraste perfecto, convirtiéndola en una opción ideal para almuerzos, cenas o incluso como aperitivo en reuniones familiares. Además, es muy nutritiva, ya que las espinacas son ricas en hierro, fibra y vitaminas esenciales, mientras que el queso proporciona calcio y proteínas.

Otro aspecto atractivo de esta tarta es su flexibilidad. Se puede hacer con diferentes tipos de quesos, como ricotta, feta o queso crema, dependiendo de la intensidad de sabor deseada. También se pueden añadir otros ingredientes, como nueces, champiñones o hierbas aromáticas, para darle un toque personalizado. ¡Vamos a la receta!

Puede hacerse con masa filo, hojaldre, masa quebrada o incluso sin base, tipo soufflé. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Masa quebrada (1 lámina), espinacas frescas (300 g), queso ricotta (200 g), queso feta desmenuzado (100 g), huevos grandes (3), nata para cocinar (100 ml), cebolla picada (1 pequeña), ajo picado (1 diente), aceite de oliva (2 cucharadas), sal (1/2 cucharadita), pimienta negra (1/4 cucharadita), nuez moscada (1 pizca), queso rallado para gratinar (50 g).

 

Procedimiento

  1. Precalienta el horno a 180 °C. Coloca la masa quebrada sobre un molde para tarta previamente engrasado y presiona suavemente para ajustarla bien. Pincha la base con un tenedor para evitar que se formen burbujas durante la cocción. Hornea la masa en blanco durante 10 minutos (puedes colocar papel de hornear y agregar legumbres secas encima para que no se levante). Retira del horno y deja enfriar mientras preparas el relleno.
  2. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríela durante 3 minutos hasta que esté transparente. Añade el ajo picado y cocina por 1 minuto más, removiendo constantemente para que no se queme. Incorpora las espinacas poco a poco y cocina hasta que reduzcan su tamaño y liberen el exceso de agua. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
  3. En un bol grande, bate los huevos con la nata hasta obtener una mezcla homogénea. Añade el queso ricotta, el queso feta desmenuzado, la sal, la pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén integrados. Luego, incorpora las espinacas cocidas y revuelve suavemente para distribuirlas uniformemente en la mezcla.
  4. Vierte el relleno sobre la base de masa prehorneada, asegurándote de que quede bien distribuido. Espolvorea queso rallado por encima para darle un toque gratinado.
  5. Lleva la tarta al horno precalentado y hornea durante 30-35 minutos, o hasta que el relleno esté firme y la superficie dorada. Para comprobar si está lista, inserta un palillo en el centro; si sale limpio, la tarta está cocida.
Es una receta perfecta para quienes no consumen carne y buscan una comida sustanciosa. Fuente: Shutterstock


Retira la tarta del horno y deja reposar durante al menos 10 minutos antes de desmoldar y cortar en porciones. Esto ayudará a que los sabores se asienten y la textura sea más firme al momento de servir.

La tarta de queso y espinacas es una preparación sencilla, nutritiva y deliciosa que se adapta a cualquier ocasión. Su equilibrio de sabores y su textura cremosa la convierten en una opción irresistible. Puedes saborearla caliente o fría, sola o acompañada de una ensalada. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.