Receta rápida de vainillas para que las disfrutes solas o que sean parte de algún postre.
Receta de vainillas: suaves, esponjosas y con sabor a hogar, ideales para el mate, el café o postres clásicos como el tiramisú. ¡Una delicia casera infalible!
Cómo preparar vainillas dulces y esponjosas en casa: receta paso a paso.
ShutterstockSi quieres preparar una receta tradicional, liviana y perfecta para acompañar el mate, el café o usar como base en postres deliciosos, esta preparación de vainillas caseras es ideal. Son esponjosas, suaves y tienen ese sabor a vainilla que las hace irresistibles y perfectas para cualquier ocasión especial o cotidiana.
Las vainillas caseras es un clásico de la pastelería Argentina y de muchas cocinas del mundo, donde también se las conoce como bizcotelas o lenguas de gato. Son livianas, aireadas y ligeramente dulces, lo que las hace perfectas tanto para consumir solas como para usar en postres como el tiramisú, las tortas heladas o los postres con crema y frutas. Aunque hoy en día se consiguen fácilmente en supermercados, hacerlas en casa tiene una gran ventaja: se logran sabores más frescos, una textura inigualable y, además, se pueden adaptar a tus gustos. No requiere ingredientes complicados, pero sí es importante seguir el paso a paso con atención, sobre todo en el batido de los huevos y el armado de las vainillas para que mantengan su forma y textura al hornearse. El resultado vale totalmente el esfuerzo: vainillas doradas, suaves, con el equilibrio justo entre dulzura y ligereza.
Ingredientes
3 huevos grandes, 100 g de azúcar común, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 90 g de harina 0000, 1 cucharada de fécula de maíz (maicena), 1 pizca de sal, azúcar glass para espolvorear (opcional).
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Paso a paso para preparar vainillas caseras
- Antes de comenzar, enciende el horno y precaliéntalo a 180°C. Prepara dos bandejas para horno con papel vegetal (papel encerado). Si deseas que las vainillas queden bien parejas, puedes dibujar líneas guía en el reverso del papel, de unos 8 a 10 cm de largo, separadas unos 3 cm entre sí.
- Separa las claras de las yemas en dos recipientes limpios y secos. Asegúrate de que no queden restos de yema en las claras para que puedan montarse correctamente. Reserva.
- Comienza batiendo las claras con la pizca de sal a velocidad media hasta que empiecen a espumar. Luego, sube la velocidad y agrega la mitad del azúcar (50 g) en forma de lluvia. Continúa batiendo hasta obtener un merengue firme y brillante.
- En otro recipiente, bate las yemas con la otra mitad del azúcar y la esencia de vainilla hasta que estén espumosas, de color claro y hayan duplicado su volumen. Esto puede tomar entre 4 y 6 minutos con batidora eléctrica.
- Agrega las yemas batidas al merengue en dos partes, incorporándolas con movimientos envolventes y suaves para no perder el aire que se ha incorporado.
- Tamiza la harina junto con la fécula de maíz sobre la mezcla anterior. Incorpora los ingredientes secos en dos tandas, mezclando con movimientos envolventes y suaves, asegurándote de que no queden grumos. Este paso es clave para mantener la ligereza de la masa.
- Pasa la mezcla a una manga pastelera con pico liso grande. Sobre las bandejas ya preparadas, forma tiras de masa de aproximadamente 8 a 10 cm de largo. Deja espacio entre cada una, ya que crecerán un poco durante la cocción. Si lo deseas, espolvorea con un poco de azúcar glass antes de hornear.
- Lleva al horno precalentado y hornea durante 10 a 12 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas en los bordes y firmes al tacto. No deben dorarse demasiado, ya que deben conservar su suavidad.
De la cocina a tu mesa
Una vez listas, retíralas con cuidado usando una espátula y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Si las dejas sobre la bandeja caliente, pueden seguir cocinándose y endurecerse.
Las vainillas se pueden saborear solas, acompañadas de bebidas calientes, o utilizar como base en postres. Para conservarlas, guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. También puedes congelarlas una vez frías, envueltas en plástico film, hasta por un mes. ¡Y a disfrutar!